MV Agusta vuelve a ganar

Durante dos décadas dominó las carreras de motos, hasta el desembarco definitivo de la industria japonesa. Su caída fue fulgurante y el renacimiento lento y costoso. Han tenido que pasar casi 38 años para volver a ver una MV Agusta en lo más alto del podio de un campeonato del mundo.

Texto: Jesús Lázaro Fotos: MPIB/G&G

MV Agusta vuelve a ganar
MV Agusta vuelve a ganar

El 26 de agosto de 1976 se disputó el GP de Alemania Occidental en el antiguo circuito de Nürburgring, de 22,835 km por vuelta. El triunfo en la categoría reina fue para Giacomo Agostini con la MV Agusta. Era su 122ª victoria, la última del 15 veces campeón del mundo y también la última vez que una MV Agusta subía a lo más alto del podio en el Mundial de Velocidad. Después de ahí ya nada volvió a ser igual ya que no volvería a ganar una moto de 4 tiempos hasta la llegada de las MotoGP en 2002. Ese día se cerró una era. La marca de Varese se retiró del Mundial, cambiaron los cuatro por los dos tiempos, las válvulas por los agujeros y Japón heredó un dominio que durante tantos años había sido italiano. Un nuevo Mundial de 500 cc había nacido.

En realidad, MV Agusta se había retirado de manera oficial un año antes, en 1975. Después de ganar de manera ininterrumpida todos los títulos de la categoría reina desde 1958, en 1975 Yamaha conquistó su primer entorchado en 500cc y lo hizo con Agostini a los mandos de su YZR 500. Un año después, el hijo pródigo regresó a la firma de Varese aunque correría con apoyo «semi-oficial» y con una moto pintada por primera y única vez con los colores de Marlboro. Esa fue la única MV que subió a lo más alto del podio sin sus colores tradicionales rojo y plata.

Han tenido que pasar casi 38 años para volver a disfrutar una victoria mundial de una MV Agusta. El pasado 23 de febrero Jules Cluzel ponía fin a la larga travesía por el desierto en el circuito de Phillip Island. En el Mundial de SBK, en concreto en la categoría de Supersport, la marca de Varese ha encontrado una plataforma para volver a la gloria.

Una marca centenaria

Los orígenes de la compañía se remontan a los albores del siglo XX, concretamente en 1907 cuando Giovanni Agusta, conocido como Conde Agusta, fundó una empresa dedicada a la producción aeronáutica. Pero no fue hasta después de la Segunda Guerra Mundial cuando su primogénito Domenico, registró la empresa Meccanica Verghera S.A. Una sección del Grupo Agusta dedicada al desarrollo de vehículos terrestres de motor. Su primer prototipo apareció un año después y se llamó Vespa 98, aunque Piaggio ya había registrado el nombre para el mítico scooter, así que la moto se comercializó como MV 98. Por primera vez se utilizaba el acrónimo MV al que más tarde se añadiría el apellido Agusta.

Doménico estaba convencido de que las carreras eran la mejor forma de promocionar una marca joven como la suya y en 1949 se embarcaron en el Campeonato del Mundo de Motociclismo que acababa de nacer. Compitieron en la categoría de 125 cc, donde Carlo Ubbiali logró el primer podio en Assen, aunque poco pudo hacer frente a las Mondial y Morini que dominaban la categoría pequeña. Fue en el «octavo de litro» donde MV Agusta conquistó su primer campeonato de la mano del británico Cecil Sandford, después llegarían 74 títulos más entre pilotos y constructores, ejerciendo un dominio nunca visto hasta la fecha.

Su primera época dorada comenzó a finales de la década de los 50, coincidiendo eso sí con la retirada del resto de marcas italianas de la competición, debido al cambio de reglamentos en el año 1958. Durante los tres años siguientes (1958-1960) MV ganó todos los títulos de pilotos y marcas en juego (125, 250, 350 y 500 cc). Pero fue en la categoría reina donde la compañía de Varese demostró todo su poderío ganando 17 títulos de pilotos de manera consecutiva entre 1958 y 1974, de la mano de pilotos legendarios como John Surtess, Gary Hocking, Mike Hailwood, Giacomo Agostini y Phil Read.

Tres motos fueron responsables de la mejor racha histórica de un fabricante en la categoría reina (la segunda son los seis títulos de la Honda NSR500 entre 1994 y 1999). La primera cuatro cilindros que empleó hasta mediados de los años 60, la invencible tricilíndrica desarrollada a raíz de la entrada de Honda en 500 cc en 1966 y la cuatro cilindros que comenzó a usar en 1973, la última en batir a las pujantes 2 tiempos.

Muerta y resucitada

MV Agusta se retiró de las carreras en 1976 incapaz de luchar con las todopoderosas marcas japonesas. Solo cuatro años más tarde dejaba de producir motos y se ponía punto y final a la marca más laureada por aquel entonces. Durante una década la compañía estuvo embalsamada hasta que la resucitó la familia Castiglioni incorporándola al grupo Cagiva Motor. En 1997 se presentaba al mundo la primera MV Agusta desde 1980. Una superbike de 750 cc que iniciaba la serie F4.

Ya en la primera década del siglo XX la marca volvió a estar al borde de la desaparición, por la crisis financiera el Grupo Cagiva. En 2004 el consorcio malayo Proton salvó a la compañía y cuatro años más tarde era el gigante americano Harley-Davidson el que adquiría la marca, en uno de los movimientos más extraños vividos en los últimos tiempos. MV duró poco más de un año en manos americanas y en 2010 fue revendida a Claudio Castiglioni por la simbólica cantidad de un euro.

Carreras de producción

En el formato actual, una marca pequeña difícilmente podría plantar cara a gigantes como Honda o Yamaha en MotoGP. Aunque ahí está Ducati… El regreso del Reparto Corse de MV Agusta se produjo en el Campionato Italiano Velocità (CIV), con una F4 de la categoría de Superstock. Luca Scassa ganó el título en 2006 y dos años después se superó al vencer en Superbike. El último título en la categoría reina del CIV había sido el de Agostini en 1973 con una MV Agusta 500.

La evolución se detuvo después del cambio de dueños, pero de nuevo en manos de Castiglioni la compañía apostó por las carreras el año pasado, cuando pusieron en liza la F3 675 en el Mundial de Supersport. El podio de Roberto Rolfo en Donington Park era el primero de la marca desde 1976, y acabó el año con otros dos podios más. Quedaba comprobado que de Varese había salido una moto con mucho potencial.

El acuerdo con el equipo ruso Yakhnich Motorsport ha permitido poner en escena tres MV Agusta en el Mundial de SBK, dos en Supersport (Jules Cluzel y Vladimir Leonov) y una Superbike (Claudio Corti). En el debut mundial de la F4 RR consiguió sumar sus primeros puntos. Aunque si por algo se recordará la carrera de Phillip Island será por la victoria de Cluzel en la carrera de Supersport. Y no solo fue histórica para MV, ya que fue la primera victoria de una tricilíndrica en el Campeonato y la primera de una moto no japonesa en SSP desde 2005.

Una tricilíndrica frente al Imperio del Sol Naciente es algo que ya hemos vivido hace décadas. Quizás nunca volvamos a ver ganar una MV Agusta en el Campeonato del Mundo de Velocidad, pero al menos disfrutamos de ese pedazo de historia rojo y plata en el Mundial de SBK.

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