BMW R 1250 R 2019, prueba, ficha técnica y primeras impresiones

Haciendo honor a su denominación, la nueva R 1250 R es una naked con un lado deportivo fascinante. Al mismo tiempo brilla por su facilidad de uso y por un funcionamiento muy agradable, en gran parte debido al nuevo motor bóxer con 1.254 cc y distribución variable.

Fotos: Juan Sanz/Juan Olivares

Además de confortable, la nueva BMW R 1250 R sorprende muy gratamente por sus buenas aptitudes deportivas.
Además de confortable, la nueva BMW R 1250 R sorprende muy gratamente por sus buenas aptitudes deportivas.

A éstas alturas me imagino que la mayoría ya sabréis que BMW Motorrad ha renovado este año los cinco modelos de su familia bóxer. En el apartado estético unos han cambiado más que otros, pero en la mejora que todos coinciden es en la incorporación de un renovado motor bóxer con la cilindrada aumentada hasta 1.254 cc. Además del incremento de 84 cc con respecto al anterior propulsor de 1.170 cc, declara 136 CV de potencia máxima e incluye un innovador sistema de distribución variable bautizado como BMW ShiftCam, cuyo objetivo es el de mejorar la respuesta al acelerador a medio y bajo régimen. También anuncia consumos más bajos, menos emisiones, además de un funcionamiento más suave y refinado. A la vista, las nuevas tapas de las culatas y unos colectores que sobresalen menos hacia delante nos advierten de que estamos ante el nuevo bóxer de la firma berlinesa.

El nuevo bóxer ha aumentado la cilindrada hasta 1.254 cc e incluye un novedoso sistema de distribución variable

Hasta ahora, por este orden, ya habíamos probado R 1250 GS, R 1250 RT y R 1250 GS Adventure, así que la protagonista de estas páginas, la R 1250 R, ha sido la cuarta de la saga que ha pasado por nuestras manos. La siguiente y última será la R 1250 RS, aunque para probarla aún deberemos esperar un poco. Parece ser que los responsables de la marca quieren hacer una actividad con ella en los BMW Motorrad Days que se celebrarán en Sabiñánigo a finales de verano.

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Como buena Roadster, su comportamiento deportivo no defrauda en absoluto.

Aparte del nuevo bóxer, la R 1250 Roadster no incorpora grandes cambios. El escape completo, con el silenciador algo más voluminoso, es el más significativo, aunque también ha recibido nuevas tapas de radiador, un soporte de instrumentación más aerodinámico, spoiler para los bajos del motor y, en el caso de no montar las suspensiones opcionales Dynamic ESA de nueva generación, también incluye un nuevo amortiguador trasero regulable en extensión y precarga, con pomo para esta última. También de serie cuenta con luz de visión diurna led en el faro delantero y una vistosa instrumentación, con gran pantalla TFT de 6,5" y sistema Connected Ride con mando Multi-controller, además de dos modos de conducción, control de tracción y asistente de arranque en pendiente. Por los demás, el resto de cambios se pueden considerar como menores y difícilmente apreciables a la vista, pero lo que nos ha demostrado la R 1250 R en esta primera prueba es que ha dado un gran paso adelante, tanto en el apartado de funcionamiento, como en el dinámico.

Entre su equipamiento de serie destaca la instrumentación con gran pantalla TFT de 6,5" y sistema de conectividad BMW Connected Ride

Con respecto a su precio, el punto de partida se ha fijado en 14.800 euros en el caso de escoger la versión decorada en “negro tormenta", pero si queremos una moto como la de esta prueba, con decoración HP (620 euros), paquete Confort (564 euros), paquete Dinámico (1.105 euros), paquete Touring (1.849 euros) y llamada de emergencia (367 euros), el precio asciende hasta cerca de los 19.500 euros incluyendo la matriculación. Y ya si queremos montar maletas y baúl, como puede ser el caso, entonces la cifra ronda los 21.000 euros. Sin lugar a dudas, una cantidad importante para tratarse de una moto desnuda.

BMW R 1250 R 2019, prueba, ficha técnica y primeras impresiones

La pantalla TFT de la instrumentación es de serie.

Roadster

En el mundo de los coches, la denominación roadster hace alusión a modelos deportivos de dos plazas y descapotables. Así transmiten sensaciones diferentes a las de coches totalmente carrozados y en algunos momentos son comparables a las que se pueden sentir al conducir una moto. Especialmente si la moto a la que nos referimos es la R 1250 R, un modelo deportivo, “descapotado" y en el que el acompañante goza de un buen espacio, por lo que, como buena roadster, puede ser disfrutada a dúo sin mayores problemas. A la hora de posicionarla, llama la atención que desde los puntos de vista dinámico y emocional, BMW la sitúa junto a motos como la Ducati Monster 1200 o la Honda CB1000R, pero sin embargo, en los apartados de turismo y confort, la marca alemana la emplaza como la mejor del segmento de las supenaked, en el que, por orden alfabético, existen oras motos como Kawasaki Z1000, Suzuki GSX-S1000, Triumph Speed Triple y Yamaha MT-10.

La denominación Roadster tiene una larga tradición en BMW, pero la versión de 2015 dotada de horquilla invertida marcó el inicio de una nueva etapa del modelo

Aunque la historia de la popular Roadster de BMW comienza a principios de los 80 y se pueden escribir muchas cosas importantes de la mayoría de las distintas versiones que han existido desde entonces, está claro que la versión dotada de horquilla invertida en lugar de Telelever y empujada por el motor de cárter único con refrigeración líquida marcó el inició una nueva etapa cuando llegó al mercado en 2015.

BMW R 1250 R 2019, prueba, ficha técnica y primeras impresiones

La horquilla invertida la diferencia de otros modelos de la familia bóxer que montan BMW Telelever en el tren delantero.

Primer contacto

La R 1250 R es claramente más compacta que sus hermanas GS y RT, además de más ligera. Si es cierto que con los cerca de 19 litros que caben en su depósito y con todo el equipamiento opcional que incorpora, soportes de maletas incluidos, su peso en nuestra báscula ha ascendido hasta 250 kg, una cantidad importante que en la práctica parece ser inferior, pues una buena parte de esos kilos “desaparecen" cuando empezamos a circular con ella con la ayuda del motor. El bóxer es estrecho en la zona de las piernas y esto facilita la operación de poner la planta de los dos pies en el suelo al detenernos, a lo que contribuye también un asiento que no es especialmente ancho en su parte delantera. Sorprende por la facilidad con la que se maneja en espacios pequeños gracias a una dirección que gira bien y que se controla con facilidad debido a un manillar ancho y colocado en una posición acertada.

El nuevo bóxer vibra menos y responde de manera más rápida al acelerar. También se mantiene más cómodo girando a régimens máximos

La respuesta rápida y suave a bajo régimen de su motor es otro aspecto positivo que ayuda a que la convivencia en ciudad con ella sea muy llevadera. Y luego es muy agradable al circular despacio y su empuje a baja velocidad se agradece especialmente al circular con pasajero. También las reacciones del cardan al abrir y cerrar el acelerador parecen haberse minimizado, lo que permite realizar maniobras muy despacio, manteniendo con facilidad el equilibrio y sin necesidad de bajar los pies de los estribos. Sí es cierto que es un poco ancha en la zona de los cilindros, pero también es verdad que por donde pasa el manillar, pasa el resto de la moto. También el tacto de los mandos es muy correcto, con un embrague que se presiona sin apenas esfuerzo, y una caja de cambios de buen accionamiento y un recorrido de palanca corto, aunque la verdad es que es un poco ruidosa, especialmente al engranar primera desde punto muerto. Además, el asistente para el cambio incluido en el paquete Dynamic consiente subir y bajar marchas sin necesidad de utilizar el embrague. Funciona bien y supone una interesante ayuda a la conducción, pero si subimos marchas con el motor girando bajo de vueltas, es mejor hacerlo de la manera tradicional, presionando la maneta del lado izquierdo en cada una de las operaciones de cambio y así ayudar a que todo discurra de manera más suave.

BMW R 1250 R 2019, prueba, ficha técnica y primeras impresiones

Las nuevas tapas de las culatas advierten que estamos ante el nuevo bóxer con BMW ShiftCam Technology.

Junto a una mayor “pegada" desde el régimen de ralentí, el nuevo bóxer también es más alegre y se mantiene más cómodo cuando gira a regímenes máximos, con la aguja del cuentarrevoluciones flirteando con las 9.000 rpm. Además, llama la atención que sube de vueltas de manera muy lineal, sin enterarnos del momento de la transición de dos a cuatro válvulas que se produce en torno a 5.000 rpm en condiciones normales, lo que confirma el buen funcionamiento del BMW ShiftCam. Otros aspectos que llaman la atención son la baja rumorosidad mecánica y la carencia de vibraciones. La verdad es que hacer kilómetros a los mandos de esta alemana es una delicia, y salvo por la ausencia de protección que se percibe al mantener cruceros elevados por vías rápidas. El confort de marcha es sorprendente para tratarse de una moto desnuda.

Sport

Si en ciudad sorprende por su lado práctico y a la hora de hacer turismo te encandila por su buen funcionamiento y amabilidad, la cosa pasa a mayores cuando llegan las curvas y empezamos a exigirle al máximo. El conjunto se siente muy sólido, y su tren delantero es muy ágil y transmite mucha confianza en apoyos fuertes, tanto es así que no es fácil encontrarle lo limites si no es por el roce de los avisadores de los estribos con el asfalto, que también hay que decir que no se produce demasiado pronto. En este apartado también hay que resaltar el buen funcionamiento de las suspensiones Dynamic ESA de nueva generación, que permiten un ajuste rápido a “golpe" de botón según las necesidades de cada momento. Como novedad, ahora en la pantalla TFT de la instrumentación podemos escoger entre MIN (precarga de muelle mínima y menor altura), AUTO (nivelación automática) o MAX (máxima precarga y mayor altura) acompañando a los modos Rain, Road y Dynamic de regulación de los hidráulicos. Y todo esto lo hacemos de manera fácil y rápida desde la piña izquierda del manillar, tanto en parado, como en marcha.

Las suspensiones Dynamic ESA de nueva generación poseen más posibilidades de regualación y funcionan de manera más lograda

Una vez metido en faena con la nueva Roadster, sorprende por lo fácil que hace todo y por sus buenas aptitudes deportivas, acrecentadas por un equipo de frenos que también mantiene muy alto el listón, siendo potente y dosificable al mismo tiempo. Además, mantiene las trayectorias con una precisión de tiralíneas, e incluso en momentos de mucha inclinación, permite corregir trayectorias con seguridad y sin apena esfuerzo. La verdad es que sorprende muy gratamente por su rapidez de reacciones para sus 250 kg verificados en orden de marcha.

Conclusión

Parece que esta Roadster no cambia mucho, pero su nuevo motor ha supuesto un gran paso adelante en lo referente a rendimiento y a la forma de funcionar. Además de ser más agradable, el bóxer de 1.254 cc empuja claramente más a medio régimen y se mantiene más cómodo al girar a regímenes máximos. La nueva R 1250 R también brilla por la facilidad de conducción y por la solidez del conjunto, que se beneficia en buena medida del buen funcionamiento de las suspensiones Dynamic ESA de nueva generación (opcionales). En conducción deportiva la moto parece ir sobre raíles, con un tren delantero muy preciso y ágil.

BMW R 1250 R 2019, prueba, ficha técnica y primeras impresiones

En este primera prueba la nueva R 1250 R ha demostrado ser un modelo muy bien evolucionado.

Ficha técnica BMW R 1250 R

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