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La Kove 350RR, cuya ficha técnica tienes en este enlace, demuestra que ya no es una marca que llegue de nuevas a mirar qué pasa, se ha hecho un nombre en nuestro mercado con sus modelos de rally y trail. Lleva tiempo trabajando con una idea muy clara, ofrecer motos ligeras con unas buenas prestaciones, un precio contenido y con un pie puesto en la competición.
Ha sido la primera firma china en lograr acabar el Dakar, logrando la 15.º posición en la clasificación general, de la edición 2025, y en esta edición ha ganado tres etapas de la categoría R2. La pasada temporada también dio el salto a la competición de asfalto, y no lo hizo de cualquier manera, sino participando en el Mundial de Supersport 300. El resultado no ha podido ser más espectacular, ya que Beñat Fernández logró el título, el primero logrado por una firma china con sus propias motos en un Mundial.
El segmento de las motos destinadas en exclusiva a la categoría A2 está inundado de modelos trail, también naked, e incluso deportivas, pero no hay un gran plantel de modelos que tengan en esta actividad su principal, enfoque. Una prueba de ello fue el ya desaparecido Mundial de Supersport 300, en el que nunca llegamos a ver un gran número de firmas participando, con las Kawasaki y las Yamaha monopolizando las parrillas, y hasta la última edición, las victorias.
La Kove 350RR se sitúa en este terreno, en el que también Aprilia hace un par de temporadas hizo hincapié con su 457, y lanza lo que sería la base de la moto con la que ha participado en las carreras de Supersport 300, con el aval de sus resultados en el citado Mundial de Superbike 2025.
Es una moto que supone la puerta de entrada al mundo de la moto deportiva por parte de aquellos que todavía tienen limitadas sus posibilidades en lo que respecta a la potencia máxima de sus motores, pero que quieren una deportiva real.
Lógicamente hablamos una moto que respecto a las de las categorías superiores no va a impresionar por su músculo, pero que destaca por su manejabilidad y que logra hacer las cosas mucho más fáciles a su conductor, una moto con la que aprender a ir rápido sin que todo se complique.
Dos cilindros
El motor es, como es habitual en la categoría, un bicilíndrico en línea de 344 cc con cotas de carrera bastante corta, sin complicaciones estructurales, y con cigüeñal calado a 180º, pero con numerosos detalles de tecnología actual como: pistones, cigüeñal o eje de equilibrado forjados, recubrimiento DLC en piezas como los taqués de las válvulas, el eje de la bomba de agua o los bulones de los pistones, y cilindros de aluminio tratados interiormente.
También dispone de un embrague con limitador de par, y dos modos de conducción; Eco y Sport, que interaccionan con el sistema de control de tracción que se puede desconectar. a potencia máxima es la que limita el carnet A2, 47 CV.
Simplicidad
El chasis de tubo de acero tiene una estructura multitubular de tipo cajón, que incluye el subchasis. Por su parte, el basculante, también de acero, está realizado en chapa estampada y tiene el amortiguador trasero anclado en su zona central con un eje pasante de lado a lado que también oficia de refuerzo.
Como ya es habitual en la marca, se confía en sus proveedores habituales para los frenos y las suspensiones, Taisko en el primer caso y Yu’an en el segundo. La horquilla no tiene regulación y el amortiguador precarga, de manera que en este sentido se cumplen las normas del segmento, que obligan a reducir costes.
Con electrónica
En lo que no se ha ahorrado excesivamente es en la interacción electrónica entre la moto y su propietario, ya que, a los modos de conducción y asistencias, se une una pantalla digital de 5” que además tiene como motivo de apertura la victoria en el Mundial de la pasada temporada. Puede conectarse con el teléfono y proyectar un navegador. No abruma con electrónica, pero trae lo que hace falta en estos tiempos.
Al subirte a la moto, algo bien sencillo porque por una parte el asiento está bastante bajo, a menos 800 mm del suelo, y a que por otra la moto es muy estrecha en la zona central, todo queda a mano. A esa estrechez y baja altura, que la hacen poco aparatosa, se suma un peso con el depósito lleno de sólo 164 kg, que se notan desde el momento en que empiezas a maniobrar en parado y continua en marcha en los cambios de dirección.
Fácil
La posición de conducción es claramente deportiva, con semimanillares bajos y estriberas retrasadas, lo que ya te da una idea del planteamiento de la moto. En cualquier caso, no es especialmente pequeña, no vas encajado y te deja moverse bien, incluso en el circuito, puedes sacar el cuerpo a los lados y cargar delante o dreás sin pelearte con ella. Esa facilidad es una de sus mejores cartas.
En el circuito de Castellolí, que es donde hemos realizado esta primera toma de contacto, la 350RR se entiende rápido. El motor no empuja con fuerza abajo, pero no protesta si la dejas caer demasiado de régimen, simplemente la aceleración se resiente. La entrega es bastante lineal y siempre te permite abrir gas con decisión al salir de las curvas.
Tiralíneas
Con la potencia que desarrolla el motor, tienes que intentar mantenerlo arriba, y sobre todo no perder velocidad, es una moto de trazada limpia, que busque la línea más rápida y mantener inercia para no perder velocidad en la mitad del viraje. Si entras mal y pierdes tiempo en empezar a acelerar, no te va a salvar con potencia. En cambio, si logras mantener la línea correcta y sales con ritmo, puedes rodar rápido y sin esfuerzo, apoyándote en un chasis estable y fácil de entender.
Con un único disco delante, algo que es común en la mayoría de las motos de este segmento, ganas en agilidad al eliminar peso y efecto giroscópico en la rueda delantera, pero también potencia de frenada. De todos motos, la capacidad de detención es suficiente y también fácil de dosificar. No tiene el golpe inicial de una deportiva grande y tienes que apretar la maneta con más fuerza, pero realmente tampoco lo necesita, porque acabas parándote donde quieres.
Escuela de trazada
Algo parecido ocurre con unas suspensiones que no se regulan, y que mantienen la compostura mientras conduzcas con fluidez. Si las fuerzas mucho, aparece el lógico límite tanto de la dureza de sus muelles como de la capacidad de retención de los hidráulicos, sobre todo en apoyos largos o frenadas fuertes. Lo bueno es que avisa y no hace cosas raras.
Esta 350 RR se convierte en una herramienta ideal en un circuito para para trabajar técnica, ganar confianza y disfrutar sin que cada error pese demasiado, porque es directa y previsible, y no tiene una potencia de la que tengas que preocuparte en las aceleraciones, una moto que más allá de las limitaciones del A2 de muchos de sus usuarios, mira a quien quiere su primera deportiva seria, con un paquete de equipamiento simple pero suficiente, a un precio razonable, y con la declaración inicial de ser la última ganadora del Mundial de Supersport 300.
Conclusión
La Kove 350RR es una moto hecha para rodar, no solo para quedar bien en la ficha o con los amigos, es escuela, constancia y facilidad, una moto que no sólo está hecha para las curvas de la carretera, sino que puede ser tu primera arma en un circuito con la que aprender las cosas básicas necesarias para ir rápido.
Con un precio de 4.499 € da juego en este sentido y se publicita como campeona incluso en una de sus decoraciones, réplica de la moto de Beñat Fernández de la pasada temporada.












