Honda XL 1000 V Varadero

Honda XL 1000 V Varadero: Turismo de aventura. Honda sigue fiel al concepto que creó en 1999 con su primera Varadero. Sin embargo, los tiempos cambian y es necesario renovarse para adaptarse a ellos y no quedarse atrás. Esta última versión de la XL 1000 V Varadero es una buena muestra de ello.
Carlos de la Fuente | 02/06/2007
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Es verdad que a simple vista no se aprecian grandes diferencias con la generación anterior. En general, la nueva Honda Varadero XL 1000 V parece más estilizada, debido a las tienen las nuevas tapas laterales que ahora son bastante más pequeñas. Aun así, la lista de novedades es generosa e interesante, si bien dichos cambios no han sido radicales ni han influido excesivamente en el comportamiento de la inédita Varadero, el cual ya era excelente.

Trotamundos

Sin duda, nos encontramos ante una moto peculiar, que nos permitirá ir al fin del mundo con comodidad, sin importar qué tipo de vía elijamos, ya sea una carretera en mal estado o una excelente autopista, pasando por un camino forestal. Pero además, es una moto ideal para usar a diario, ya sea para ir al trabajo o a hacer recados. No es llamativa ni espectacular, sin embargo le terminas cogiendo un cariño muy especial, gracias a la multitud de satisfacciones que te brinda sin rechistar ni pedir nada a cambio.

Una vez visto que la nueva Honda Varadero XL 1000 mantiene intactas las virtudes de su antecesora y que mejora ciertos aspectos generales con leves pero profusas modificaciones, pasaremos a analizar cuáles han sido esos pequeños grandes cambios desde el motor hasta la estética pasando por la parte ciclo.

Este sistema controla con eficacia el funcionamiento del motor para minimizar las emisiones de gases perniciosos y asegurar el perfecto cumplimiento de la estricta normativa EURO-3 sobre emisiones. Como contrapartida, la utilización de dicho sistema se traduce en un rendimiento algo inferior en la Honda Varadero Honda Varadero XL 1000, –unos 5 CV– y también mayor peso del conjunto –6 kg más que el modelo anterior–.

Más y mejor

Todas estas novedades no han hecho más que mejorar lo que ya nos ofrecía la antigua Honda Varadero XL 1000 V. Sigue siendo una tragamillas incansable, con una autonomía inigualable y el tacto dulce y agradable de siempre. El motor, casi eléctrico, sube de vueltas sin rechistar, con poderío y demostrando sus virtudes hasta pasada la línea roja, allá en las 9.000 rpm. El cambio, silencioso, preciso y confortable, pasa desapercibido precisamente por eso. Los detalles de calidad son los de siempre, que completan su espíritu rutero y polivalente. Por ejemplo el envolvente carenado que protege perfectamente las piernas, la cúpula regulable o los cubremanetas, muy prácticos para el frío. El caballete central se vuelve imprescindible en una moto con 278 kg en orden de marcha para un estacionamiento seguro o para trabajar sobre ella. De todas maneras, sigue siendo un poco alta, por lo que resulta complicado maniobrar con ella –mido 176 cm y llego de puntillas con los pies al suelo–. Esto es un verdadero inconveniente en ciudad, si bien una vez iniciado el movimiento las tornas cambian y por suavidad de mandos, respuesta del motor y buen compromiso de su parte ciclo, la conducción se hace bastante fluida y relajada.

El manillar gira mucho, lo que ayuda entre el trafico, y como es bastante ancho y plano, también hace buena palanca para realizar rápidos cambios de dirección en carreteras viradas y en conducción «alegre». La nueva Varadero, como la anterior, se ofrecerá con y sin ABS, en mi opinión un plus de seguridad que nunca está de más sino todo lo contrario, además en el caso que nos ocupa no es nada intrusivo y funciona a la perfección, si bien queda totalmente descartado si nuestra intención es darle un uso fundamentalmente campero.

El ABS se suma al Sistema Combinado de Frenada Dual CBS, ya presente en el modelo estándar. Con él, al presionar la maneta de freno, que es regulable, se accionan las pinzas delanteras y ligeramente la trasera, y viceversa al hacer lo propio con el pedal de freno. El resultado es una elevada seguridad activa, superior a los sistemas convencionales en condiciones de escasa adherencia del asfalto, como ocurre al rodar sobre mojado. Además, gracias al nuevo tarado del sistema Dual, menos agresivo que antes, el piloto controla mucho mejor las reacciones de la moto en las frenadas, facilita su conducción a ritmo tranquilo, y mejora la maniobrabilidad en ciudad al rodar muy despacio. Por otro lado, la potencia del conjunto de frenos es buena, también su tacto, además no desfallece en uso intensivo.

Llama la atención el panel de instrumentos, que incluye indicadores rediseñados, con una presencia mucho más moderna y atractiva, y un nuevo monitor de kilometraje restante que calcula la distancia posible a recorrer en base al volumen de combustible y al consumo en ese momento. Este indicador aparece automáticamente cuando salta la reserva y nos quedarán unos 40 km aproximadamente para quedarnos sin «sopa». También disponemos de unos prácticos compartimentos, las clásicas guanteras, instalados a ambos lados del habitáculo del conductor, que permiten guardar pequeños objetos, muy útiles en los peajes de las autopistas.

Los paneles laterales de la Honda Varadero XL 1000 V se han rediseñado, presentado ahora formas más estilizadas y compactas, así como el colín de líneas más depuradas, que se estrecha en un contorno suave y redondeado hasta un gran conjunto totalmente integrado de piloto/luz de freno e intermitentes con lentes transparentes. Otra novedad importante ha sido la sustitución de la gran placa inferior de resina por una nueva quilla de aluminio más resistente que ofrece mayor protección a los bajos del motor, además de presentar una imagen más robusta. No podemos olvidar las nuevas tapas para las colas de los escapes o el asiento más ergonómico para aumentar la comodidad, tanto para el conductor como para el acompañante.

Así, la Varadero ofrece una calidad de rodadura digna de una Gran Turismo, con una autonomía más que suficiente, sobre todo si se circula a velocidades moderadas, virtud ésta que va acompañada por las ventajas de una posición de conducción ergonómica y una protección aerodinámica sobresaliente. Las vibraciones a cualquier velocidad son prácticamente inexistentes. La estabilidad es buena y la sensación de seguridad elevada al pasar sobre las juntas de asfalto a alta velocidad.

Para el pasajero la Honda Varadero XL 1000 V es de las mejores motos para viajar. El asiento está un poco alto, pero posee un buen acolchado, es muy cómodo y ancho. Tiene unas buenas asas donde agarrase, por lo que la sensación de seguridad es notable. Los estribos vienen recubiertos de goma para un mayor confort y tiene la típica pero efectiva «chepa» para no escurrirse hacia el conductor.

Elegir el color de la nueva Honda Varadereo XL 1000 es fácil ya que está disponible en rojo metalizado Bloomahora, negro perlado Concours y plata metalizado Chevalier, ahora sólo tienes que decidir qué rumbo vas a tomar.

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