Reglajes para dos

La semana pasada vimos cómo cambia la conducción cuando llevamos pasajero, pero la moto también se portará; muy distinta y necesitará ajustes en suspensiones. Veamos cuáles y por qué.
Josep Armengol -
Reglajes para dos
Reglajes para dos

En el capítulo anterior repasamos cosas que debemos tener presentes cuando no vamos solos en nuestra moto. Básicamente, el mayor cambio es que aumentamos notablemente el peso del conjunto, perdiendo prestaciones, y lo hacemos casi exclusivamente sobre un eje, el trasero, lo que cambia la geometría para hacer la moto menos ágil.

Podemos tener la deportiva más eficaz, que cuando vayamos acompañados quedará seriamente recortada en ambos sentidos, y además seremos responsables de otra persona con lo que nuestra conducción deberá adaptarse de acuerdo a ello. Muy bien, ya sabemos todo el cuidado que debemos tener cuando llevemos pasajero o/y mucho equipaje....

Pero, en realidad, esos cuidados empiezan antes de subirse en la moto y arrancar. Como te contamos en detalle en estas mismas páginas la semana pasada, cuando un pasajero se sube a nuestra moto su peso descansa casi íntegramente sobre el tren trasero, afectando muy notablemente al reparto de pesos, la geometría de dirección y, por lo tanto al comportamiento de nuestra moto.

Date cuenta que una moto media pesa hoy día en orden de marcha entre 200 y 250 kilos, más nuestros, digamos, 75 kilos (el equipamiento motorista pesa mucho, entre casco, chaqueta, botas...) estamos en unos 275 a 325 kilos en orden de marcha.

Un pasajero que sume otros 65 ó 70 kilos significa aumentar en más de un 20 por ciento el peso total, y ese peso extra irá solo a un extremo, provocando el máximo desequilibrio. Y eso sin contar el equipaje, que pueden ser fácilmente otros 20 kilos o más.

Si tenemos en cuenta que el día que repasamos las fuerzas en juego en una moto en marcha vimos que, en ocasiones, ligeras presiones producían grandes cambios, es obvio que esta carga extra alterará mucho el comportamiento de la moto. Y una cosa es acompañar a alguien a la parada del metro o a la esquina, y otra muy diferente es salir de excursión «dominguera » acompañado, o incluso afrontar un largo viaje. En ambos casos piloto y pasajero buscan disfrutar del viaje, y de su moto, no pasarlo mal…

Las motos modernas nos han «mal acostumbrado» a no hacerles prácticamente nada fuera de las revisiones preceptivas en el taller oficial, y el eventual repaso a las presiones de las ruedas («ejem», ¿cada semana, verdad?) o nivel de aceite del motor.

A veces incluso cuesta recordar dónde estaban las herramientas originales... Pero en esa bolsita está algo que nos ayudará mucho, salvo que nuestra moto tenga reglaje remoto: la herramienta para cambiar la precarga del muelle o muelles de suspensión trasera.

Date cuenta que incluso los scooter o motos más sencillas y económicas, sin ninguna otra posibilidad de ajuste, sí tienen ese reglaje. Eso es porque todos los fabricantes saben la importancia que tiene poder dar más precarga al muelle antes de subir un pasajero, para evitar que la suspensión se hunda quedándonos sin recorrido, sin distancia libre a suelo y con un comportamiento mucho más torpe e impredecible. Úsalo, y si no recuerdas bien el reglaje original es tan fácil como dejarlo «blando» para ti solo, y «duro» para cuando vayas acompañado (incluso de tope a tope).

También el neumático trasero sufrirá mucho más al recibir casi toda la carga. Si recuerdas la tabla de reparto de peso que publicamos con nuestro ejemplo práctico, casi todo el peso extra se iba «atrás», una moto que en vacío tenía un reparto prácticamente 50%-50% pasaba a soportar 156kg delante (por 118 vacía) y nada menos que 270 kg detrás (116 kg en vacío). También ahí deberemos aumentar la «precarga», en este caso la presión de hinchado, en unas décimas.

Puesto que el muelle del amortiguador llegará a acumular más energía, es bueno (si es posible) endurecer ligeramente el hidráulico a extensión; endurecer a compresión, en las motos en que ese reglaje independiente existe. Ayudará a «sentir» menos el peso extra en cambios de dirección rápidos o para evitar aligeramientos frontales súbitos al acelerar, ya que la suspensión no se hundirá tan rápidamente en esos casos.

Cuando la suspensión trasera se hunde más de lo normal, hay motos en las que la tensión de la cadena cambia bastante (más tensa). Cuidado con eso, es un buen momento para revisar la tensión (y engrase) de nuestra cadena, y no sería la primera vez que una cadena vieja y mal cuidada, al recibir un «tirón» en un bache acelerando acompañado de pasajero, se parte. Romper una cadena es una de las peores cosas en moto: puede engancharse y bloquear la rueda trasera, puede partir el cárter, puede golpear una pierna... Cuidado. Revísala, hará falta un tercero.

Como ves, son muchos los parámetros que podemos revisar, y regular, cuando vamos a llevar pasajero, y controlar algunos de ellos (como las presiones) nos pueden venir bien como recordatorio para cuando vamos solos… Pero cuando vamos acompañados debemos ser doblemente responsables no solo con nuestro pilotaje sino con la puesta a punto de nuestra moto.

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