En moto y scooter, cuidado con las obras

Con la llegada del verano comienzan las obras en las carreteras y calles. Ten mucho cuidado cuando te las encuentres con tu moto o scooter.
Josep M. Armengol. Fotos: MPIB -
En moto y scooter, cuidado con las obras
En moto y scooter, cuidado con las obras

El otoño es tiempo de lluvias, incluso en tiempo de sequía parece, con lluvias torrenciales, eso sí... Pero antes, durante el verano, se han empezado muchas obras en varias ciudades, y muchas de ellas están todavía lejos de su finalización, de forma que estaremos obligados a enfrentarnos a un «aliciente» más en nuestros desplazamientos diarios, y uno que representa como veremos -y sabemos- un aumento considerable en las situaciones de riesgo a las que no exponen nuestras calles y carreteras, y quienes por ellas circulan junto a nosotros.

Sobre dos ruedas tenemos una notable ventaja en agilidad, de forma que en un momento dado podemos ser capaces de buscar recorridos alternativos si una zona por la que debemos pasar tiene una obra. También podremos cambiar de ruta si hemos llegado a unas obras donde vemos demasiado riesgo para nosotros, o demasiado atasco, y ésa es la primera «arma» que debemos usar cuando vamos sobre dos ruedas y hay obras en parte de nuestro recorrido: lo adaptaremos -el recorrido- para evitar en lo posible los riesgos a los que nos puede someter esa zona. Si no tenemos alternativa, o ya estamos «de lleno» en las obras, veamos las situaciones más habituales con las que nos encontraremos.

Prohibido pisar señales

Si ya comentamos lo peligroso que es circular pisando las señales horizontales (líneas blancas) normalmente, más todavía en mojado, el no va más llega cuando nos metemos en una zona de obras: las líneas originales estarán «borradas» con alquitrán negro, formando una capa de auténtico «hielo» tanto en seco como en mojado. Las motos rojas que circulan por el carril izquierdo de nuestro dibujo están poniéndose en situación de riesgo al pisar esas líneas, mientras que la azul hace lo correcto, esquivarlas para no dejar de rodar sobre asfalto limpio (o por lo menos no tan resbaladizo). Mucho cuidado con el sol de frente, cuyo reflejo sobre el alquitrán pueden despistarnos a la hora de distinguir unas líneas de otras: ante la duda, ve tan despacio como necesites, más vale perder unos segundos en este tramo que arriesgarse.

Carril cortado

Muchas obras en calles de varios carriles necesitan cortar alguno: eso acaba convirtiendo lo que conocíamos como una calle tranquila en un auténtico eslálon que nos obliga a ir cambiando de carril... no sólo a nosotros, sino a todos los vehículos. Los demás conductores no suelen estar tan atentos a la conducción como quienes vamos sobre dos ruedas, y se dan cuenta tarde de que su carril se acaba: cuidado con la maniobra brusca que posiblemente realizarán. La moto roja del carril central circula demasiado cerca del otro carril, que va a cerrarse, y un coche va a echársele encima; además está en su zona ciega (no le verá por el espejo). La que va detrás de ese coche, también debería haberse dado cuenta de eso y anticiparse cambiando antes al carril central. La moto azul que por él circula lo hace bien, apartándose para dar acceso a quien se queda sin carril.

¡Cuidado, cono!

Sí, cuidado, y sí, cono... u otro objeto de delimitación: cuando se cierra el acceso a un carril de esta forma, además se suele estrechar el paso y siempre hay algún conductor despistado o incapaz de mantener su trayectoria que acaba «tocando» esos objetos, que pueden acabar cayendo o rodando dentro del carril. Tropezar con un pequeño cono flexible puede no ser más que una anécdota si no nos asustamos (sujétate fuerte al manillar y cierra las piernas), pero algunos no son pequeños ni flexibles, y otras separaciones mayores son auténticos obstáculos que sí pondrán en serio riesgo nuestra seguridad. Por eso no debemos circular cerca de quien nos precede y debemos estar todavía más atentos de lo habitual al tráfico por delante, pues si alguien toca un cono, o está dando tumbos, lo veremos y podremos anticiparnos para evitarlo.

Incorporaciones y salidas

Antes o después cualquier obra en una vía implica un reasfaltado, y la diferencia de capas asfálticas a medida que la obra avanza crea «escalones» más o menos pronunciados, casi siempre en la dirección de marcha. Estos escalones apenas se notan en coche, pero provocan pérdidas de estabilidad a motos y scooter al «forzar» la dirección de la rueda delantera: especial cuidado hay que tener en zonas con incorporaciones o salidas, en cruces y otros desvíos. Cuando pasemos sobre un cambio de asfalto lo haremos con decisión, con una trayectoria lo más perpendicular que sea posible al propio escalón. Cuidado con las salidas de zonas en obras: los camiones pueden arrastrar barro o tierra que convertirá los siguientes metros de asfalto en una pista de patinaje.

Denúnciales

Lejos quedaron los tiempos de «impunidad» en las zonas de obras por parte de las autoridades: existen normativas muy precisas sobre qué y cómo señalizar en una obra, no «vale todo», y si sufres un accidente por leve que sea tienes todo el derecho del mundo a reclamar. Deberás hacerlo al titular de esa vía (ayuntamientos
en calles y circunvalaciones, diputaciones, Ministerio de Fomento o autonomías en carreteras) y te conviene recoger cuantas más pruebas sea posible en el lugar -y mejor en el momento- del suceso: fotografías, testimonios de quien pase por allí o vecinos, incluso llamar a la policía correspondiente para que tome nota. Da igual si es un bache que te ha provocado un pinchazo, una señal mal puesta, un cono tirado (estaría mal sujeto o mal puesto...) o una zona de salida de obra muy embarrada, la empresa que esté haciendo esa obra tiene una responsabilidad, el titular de la vía tiene la última, y para eso ambos tendrán sus seguros de responsabilidad civil. No lo dejes pasar: además la próxima vez tendrán más cuidado.

No te olvides

  • La lluvia multiplica los riesgos en las zonas de obras: las líneas blancas borradas con alquitrán patinarán como hielo, empezará a aparecer barro en los accesos, es posible que los drenajes estén tapados y habrá grandes encharcamientos... ¡mucho cuidado!
  • Atención a los cambios temporales de carriles, una calle que conocías como recta puede haberse transformado en un eslalon.
  • Nunca creas que ya «te conoces» una zona en obras. La noche anterior puede haber cambiado mucho la señalización, el firme, su limpieza... y te llevarás una desagradable sorpresa si están circulando con menos prevención creyendo que sabes qué te vas a encontrar.
  • Si hay conos u otros objetos delimitando tu carril no circules cerca de ellos, ya sea a derecha o izquierda, pues alguno puede estar descolocado y golpearte.
  • Cerca de accesos o salidas en zonas con conos prepárate para esquivar alguno y aumenta más tu atención, porque en esos cambios de carril es cuando más fácilmente alguien los habrá descolocado.
  • Todos los consejos para circular en situaciones de riesgo se aplican aquí: velocidad reducida para tener tiempo y espacio para reaccionar, un dedo en cada maneta de freno y el pulgar en la bocina todos listos para actuar con «tiempo cero» de reacción, y máxima atención.
Historias
LOS MEJORES VÍDEOS
Te recomendamos

Entre la depresión del Tajo y las llanuras de La Mancha se alza una pequeña barrera m...

La promoción es válida para toda la gama de Ducati y Ducati Scrambler 2019 antes del ...

A la hora de escoger vuestro equipamiento off road es importante tener en cuenta las ...

Accesorios que se convierten en imprescindibles para el día a día de cualquier motori...

La Marca que ofrece la más amplia gama de motos 125 de marcha del mercado cuenta con ...

Con un diseño trail, que recoge el aspecto de su hermana mayor que tanto éxito ha ten...