Grandes viajeros: Gustavo Cuervo, el mundo desde el manillar

La serie Grandes Viajeros culmina con el Encuentro en Navacerrada del 27-29 mayo. Concluimos nuestra serie de grandes viajeros con el gran Gustavo Cuervo, uno de los organizadores del VII Encuentro de Grandes Viajeros que se celebrará en Navacerrada el 27, 28 y 29 de mayo.

Gustavo Cuervo Fotos: Cuervo/Chelo/Possi

Grandes viajeros: Gustavo Cuervo, el mundo desde el manillar
Grandes viajeros: Gustavo Cuervo, el mundo desde el manillar

Los protagonistas del VII Encuentro  Grandes Viajeros se han dado a conocer estas semanas. Ahora es el turno del alma máter del encuentro, Gustavo Cuervo.

La  edición de este año de grandes viajeros se celebrará el 27, 28 y 29 en la sierra de Madrid, en Navacerrada. No te pierdas la reunión más importante de viajeros en moto del calendario anual. Más información e inscripciones aquí.

A continuación, te dejamos con el último capítulo de nuestra serie grandes viajeros,  donde Gustavo Cuervo te cuenta en primera persona sus experiencias en moto.

El mundo desde el manillar

Tengo el privilegio de haber recorrido todo el mundo en moto. Algo que empecé a soñar en la adolescencia y he ido consiguiendo, no sin esfuerzo, a lo largo de toda mi vida. Hasta hoy, poco antes de celebrarse el Encuentro de Grandes Viajeros , de recibiros a todos en mi pueblo de la sierra de Madrid, me han pasado muchas cosas, así que lo mejor es hacer unas cuantas refl exiones y dejar volar tu imaginación.

Hay tantos viajes como viajeros. El mismo viaje en autocar es completamente diferente para cada uno de los participantes, así que no digamos ya en moto, en la que cada uno tiene vivencias absolutamente diferentes y sensaciones que se te graban en lo más profundo de tu alma.

Todos los que han viajado en moto alguna vez saben de las delicias de esta manera de descubrir el mundo. Porque el mundo se descubre desde una moto. Aunque hayas pasado muchas veces por el mismo lugar en automóvil, cuando viajas en moto lo ves todo diferente, el clima, los olores, las sensaciones, la ligera incertidumbre que se tiene siempre cuando viajas en moto es algo especial que engancha y a mí me enganchó mucho. Y lo cierto es que esto es válido para muy largos o muy cortos viajes.

De la misma manera os aseguro que se puede disfrutar de los viajes con todas las motos. Grandes y pequeñas, de trail o supertouring saliendo desde casa, enduro, carretera o GT alquiladas en destino. Lo más importante es adaptarse y si consigues tener la moto más adaptada al país en el que te mueves, ideal.

Desde que se pueden conseguir motos de alquiler por todo el mundo desarrollado, lo de viajar con tu propia moto es para las cortas y medias distancias, sin cambio de continente, o para los románticos y enamorados de su montura. Por precio e incomodidad lo más fácil es volar y alquilar. Si no te atreves a hacerlo solo, hazlo en grupo, que te quitas todos los problemas de preparativos y te dejas llevar por profesionales.

Si eres más aventurero vuela y móntatelo a tu manera. No te cortes: en EE.UU una HD, una trail en Centroamérica o Sudamérica, una supertouring en Europa y en el sudeste asiático una pequeña moto de 125 cc. Disfrutar del momento a veces es difícil.

Nunca te dejes abatir por las circunstancias. Recuerdo la última vez que pensé esto en Saga, una pequeña plaza militar en Tíbet. De noche, atrapado en un control y con el cuerpo molido tras un día agotador, sin comida y tras una caída en la pista.

Esperando a que llegara un intérprete, con no sé cuántos papeles. Tenía dos opciones o esperar cabreado como un mono, o disfrutar de la indolencia de los militares chinos destinados a miles de km de su casa. Elegí lo segundo y hasta nos reímos un rato.

Allá donde fueres…

Siéntete siempre como un invitado. No te dejes llevar por tus prejuicios ni por aquellos conceptos que, aunque en tu sociedad están plenamente arraigados y reconocidos, no tienen por qué serlo en otras culturas. A veces no es fácil sentirse un observador sin interferir o haciéndolo lo menos posible, especialmente en muchos países poco desarrollados por no decir claramente subdesarrollados en los que eres poco más que un saco de dólares con patas.

Si piensas que con lo que tú has gastado en un billete de avión para llegar hasta allí, o con lo que vale tu moto, allí puede vivir una familia muchos años, te será fácil ser más humilde.

Nunca llames la atención. Dirás sí, qué difícil es eso cuando viajas en una moto poderosa con un traje de colorines y un casco de marciano. Pues sí, porque no es el vehículo el que llama la atención ni tu aspecto. Aunque si sucede al principio, es sólo el primer contacto ya agradable.

Cuando te bajas de la moto, y aun sin bajarte, tu aptitud hacia los nativos es lo más valorado. Saluda siempre sonriente si puedes en su propio idioma, aprende rápido al menos las palabras básicas del saludo respetuoso, y no hagas grandes gestos con las manos, a veces pueden signifi car cosas completamente contrarias a las que signifi can en tu país.

¿Y los que quieren subirse en la moto? Bueno también los hay que se suben directamente sin el más mínimo sentido del respeto a la moto ajena (según nuestro valor) como los mongoles o los uigures, para ellos es normal. Paciencia, quita las llaves lo primero, y cuando consideres que ya está bien, con muchas sonrisas pero enérgico haz que se bajen, da igual que sean policías, militares o civiles. Mucha mano izquierda.

Muchas veces pienso que viajar es la mejor inversión que puedes hacer en tu vida. Si te va bien y te compras casas, coches o joyas y luego te va mal, puede llegar un juez y quitártelo todo. Lo que inviertas en viajes no sólo te produce rendimientos espirituales en forma de recuerdos de por vida, también es algo que nadie te podrá quitar.

Respuesta a las preguntas más típicas

A lo largo de mi vida me han formulado muchas preguntas sobre diferentes aspectos de los viajes y el mundo de la moto en general. Aquí respondo a las más repetidas.

• ¿Cuántos kilómetros has hecho en moto? Pues la verdad no lo sé, pues son muchas las «compañeras» que me han llevado por el mundo. Si hago una estimación estadística y calculo una cifra prudente de 50.000 km al año me salen 1.750.000 que posiblemente serán muchos más.

• ¿Con qué moto te irías al fin del mundo? Con una BMW bóxer de los años 80/90. Eran motos sencillas que podías reparar prácticamente todo con el básico kit de herramientas que llevabas debajo del asiento. Nada que ver con las motos actuales mucho más efi caces, potentes, y buenas sin duda, pero imposibles de reparar sin herramientas especiales, incluso ordenadores y programas informáticos específicos.

• ¿Qué le recomiendas a quien quiera hacer un viaje largo y difícil en moto? Salir. No esperes a tener dinero ni todo preparado pues entonces nunca conseguirás partir de casa, pues siempre falta algo o la situación política de los países cambia y tendrás que modifi car tus planes. Mejor que te pille sobre la marcha, así ya cambiarás tu ruta sin mayor problema y seguirás tu viaje.

• ¿Qué es lo que más te gusta de tus viajes? Encontrarme con gentes de todas las culturas que reconocen un valor especial al que llega hasta su casa en moto.

• ¿Y lo que menos te gusta? La intransigencia de algunos, normalmente policías o militares, a los que a pesar de todo nunca hay que perder el respeto. La sonrisa y el buen rollo, aun en el más complicado de los momentos, es el mejor pasaporte.

• ¿Cuál es el peor momento vivido? Las dos únicas ocasiones en que con tontas caídas me he fracturado algún hueso. En Pakistán en la Karakorum Highway el primer día de la ruta (clavícula izquierda) y en Tíbet en 2008 (húmero derecho). En ambos me costó cuatro días regresar a España y muy deprimido por no poder seguir viajes preparados con muchos esfuerzos y dedicación.

• ¿Se puede vivir de montar en moto? No, radicalmente no. Nadie te paga ni un céntimo por montar en moto salvo que seas un piloto profesional de competición. A los demás, si te pagan algo es por lo que eres capaz de hacer montando en moto por ejemplo policías, escoltas, o incluso malabaristas stunt. Unos tienen la moto como herramienta fundamental para su labor otros dan espectáculo y ¿los motoviajeros? Pues a éstos nadie les paga sus vacaciones. Otra cosa es que seas capaz de escribir bien y hacer imágenes para venderlas en revistas o televisiones comerciales o liderar grupos de viajeros.

Lo de presentar elaborados proyectos de viaje para sacar algo de dinero antes de emprender viaje, me parece una pérdida de tiempo y esfuerzo. Lo que hay que hacer es ahorrar un poco y salir de viaje, luego ya veremos si vendes algo, y si no pues como todos, que te quiten lo bailao.

• ¿Cuál es el país más difícil para viajar? Aquí hay que distinguir entre dos clases: dificultades geográfi cas y difi cultades políticas o administrativas. Entre los primeros la Amazonia de Brasil y países limítrofes, África central y norte de Canadá o Siberia.

Mucho más difíciles de superar son las barreras administrativas y aquí hay actualmente países en los que resulta imposible como Corea del Norte o Afganistán, amén de un cambiante número de países, especialmente africanos, en los que la situación política puede dejarte bloqueado o causarte problemas. El país que suma más dificultades geográfi cas y administrativas simultáneamente es Tíbet.

• ¿El mejor país del mundo para montar en moto? Sin ninguna duda España. Por su variedad de paisajes y gentes. No tiene ni los más grandes desiertos, bosques o montañas, pero tiene una muestra de cada y la afi ción de este país a la moto como vehículo de ocio sólo es comparable a la de Italia, a la que superamos en variedad geográfica y naturalmente extensión y km de carreteras de moto.

• ¿Qué es lo que nunca falta en tu equipaje? El pasaporte y el buen rollo para afrontar cualquier situación.

• ¿Cuál es tu próximo viaje? Este año, en China las provincias de Yunan y Sichuan con Shangrilá como referencia y en agosto, Bolivia y Chile desierto de Atacama. ¿Te vienes?

• ¿Te queda algún lugar por visitar? Muchos. Cuanto más conozco, más me falta por conocer. Quiero volver a África central y conocer África del sur donde nunca he estado todavía, también al sudeste asiático que tiene muchas cosas que ofrecer.

• ¿Qué te gustaría hacer que aún no has hecho? Transmitir al colectivo motociclista mis experiencias a fi n de que realicemos conducciones cada vez más seguras y responsables acabando con el mito del motorista descerebrado.