Más músculo

Kawasaki Z1000. Con unos acertados retoques estéticos y un motor con los medios mejorados, la «Zeta» 1000 está más dispuesta que nunca a conquistar el corazón de quien quiera domarla. La Z1000 de 2007 ha mejorado enormemente tanto su diseño como su comportamiento.

Más músculo
Más músculo

Por Pere Casa
Basta un sólo vistazo para intuir que la belleza ahora más salvaje de esta «Kawa» se ve mejor reflejada en su rendimiento.Es cierto que la primera Z1000, que nació en 2003, marcó estilo entre las «big-nakeds», pero a pesar de la espectacularidad de su sistema de escape, y de que tenía una potencia considerable, a la anterior «Zeta» le hacía falta… músculo. Aunque sus cuatro salidas de escape de aspecto «tuning» evocaban a las legendarias Z900 de 1972, aquellos cuatro silenciadores eran todo un contrasentido para la búsqueda de las mejores prestaciones. Además, la obligatoriedad de pasar las normas «Euro» y de ruido, y la voluntad de Kawasaki —la sensatez también expresada en la ZZR 1400— de proteger a los conductores poco expertos de una patada mínimamente contundente al abrir el acelerador, ponían la guinda para una respuesta demasiado débil en medios, tratándose de una moto de mil centímetros cúbicos. Ahora nuestra amiga «Zeta» ha pasado por el gimnasio para ganar «musculatura», y se ha convertido en una moto claramente más seria.

La marca del zorro
Hemos podido probarla en su presentación mundial celebrada en las volcánicas y revoltosas carreteras de Fuerteventura, y tenemos ya claro que la respuesta del motor de la Z1000 ha sido robustecida particularmente a regímenes bajos y medios. Fíjate en el apartado técnico cómo se ha conseguido que su «pegada» y su aceleración a la salida de las curvas sea ahora mucho más robusta e inmediata. Para encontrar esta Kawasaki una respuesta aceptable de acuerdo a su cilindrada ahora ya no tendrás la necesidad de subirla a altas revoluciones o de ir cambiando repetidamente de marcha como antes. La potencia máxima incluso ha decrecido ligerísimamente, pero sus 125 CV a 10.000 rpm, junto con un considerable par de 10,1 kgm a 8.200 rpm, le dan unas prestaciones de primer orden para una moto que no está destinada a pisar los circuitos, sino tus carreteras favoritas cuando te escapes «a por el pan». Por si fuera poco, se ha mejorado sus anclajes al bastidor de modo que las vibraciones procedentes del 4 en línea de 953 cc quedan ahora todavía más filtradas.

El nuevo subchasis de aluminio lo cierra a la altura de las culatas, pero se ha reducido rigidez del bastidor en nada menos que un 15 por ciento —como está ocurriendo tanto en las MotoGP como en las Superbikes de nueva generación— para que la parte ciclo sea más comunicativa y más fácil de llevar para todo tipo de conductores sin reducir la estabilidad. En este aspecto, la moto se siente un poco más larga que antes. Tiene algo más de aplomo y avance en el tren delantero, pero se ha cerrando un poco más la dirección, de modo que puedes encontrar la misma agilidad simplemente tratándola con algo más de decisión a la hora de cerrarla de trayectoria en inclinación. Así, en mi opinión, su comportamiento en conducción rápida es incluso mejor. En cualquier caso, se ha rebajado ligeramente la carga de peso en el tren anterior, que parece ahora más ligero incluso a alta velocidad, pero sin llegar a producir en ningún caso movimientos indeseados… incluso aunque realizamos la prueba entre un vendaval que nos habría hecho muy felices ¡si hubiéramos ido a las Canarias a practicar el kite surf!…

Colabora en esta nobleza que los tarados de la suspensión se han revisado (la horquilla invertida Showa antes era demasiado blanda), siendo algo más duros al final de recorrido, pero ganando progresividad y dulzura en sus primeros centímetros. Otro punto muy destacable entre las naked de su clase es la potencia y el tacto de los frenos lobulados, que gracias a sus pinzas radiales y a su bomba asimismo radial, es tremendamente directo pero al mismo tiempo ejemplarmente progresivo. Ten en cuenta que Kawasaki ofrece opcionalmente una excelente inversión para este tipo de moto: por 499 euros más, tienes la versión con ABS incorporado que le da un innegable plus de seguridad.

Más humana y divertida
Por otro lado, se ha revisado también la ergonomía. Ahora el manillar queda más cercano al piloto, y el asiento es 40 mm más estrecho, lo que crea una posición de conducción más natural y facilita aún más los movimientos a sus mandos. Para terminar, su diseño ahora más dinámico y atractivo es simplemente espectacular, atrae las miradas de todos y el conjunto en general está realmente bien acabado en todos sus detalles, contando entre sus buenos argumentos con un cuadro de instrumentos revisado y de lectura más sencilla.

Su precio de 10.999 euros parece además competitivo entre las «big-nakeds», una clase destinada por méritos propios a tener un crecimiento espectacular, de modo que la nueva «Zeta» seguirá atrapando cada vez más a todo tipo de motociclistas. A su favor: es tan equilibrada y agradable de llevar a ritmo tranquilo como antes, pero su renovación la hace ahora mucho más contundente, inmediata, divertida y atractiva.