La Voge 300 Rally llegó al mercado español en 2022, proponiéndose como una opción lógica y atractiva para quienes buscan iniciarse en el mundo del trail aventura con el carnet A2.
A diferencia de otros modelos de la familia 300 de Voge, la Rally destaca por una parte ciclo específica que subraya su vocación campestre. Su elemento más distintivo es un avanzado bastidor de doble viga de aluminio, que se acompaña de un basculante también de aluminio y un subchasis en acero pero que es desmontable.
Inspiración dakariana
Estéticamente, la moto asiática se inspira claramente en las motos de raids, con una doble óptica delantera integrada en el carenado, un parabrisas ahumado que protege una pantalla LCD retroiluminada configurable en tres colores y una toma USB lateral.
En el apartado mecánico, la 300 Rally recurre al contrastado motor monocilíndrico de 292 cc, refrigeración líquida y culata DOHC de cuatro válvulas. Según la marca, este propulsor rinde 29 CV a 8.500 rpm y un par de 25 Nm.
Su equipamiento de serie está enfocado a la aventura: llantas de radios de 21 pulgadas delante y 18 detrás con neumáticos de tacos y con cámara, defensas laterales, cubrecárter de generosas dimensiones y una parrilla trasera lista para instalar equipaje. Además, incorpora un detalle fundamental para el uso off-road: un sistema de ABS desconectable mediante un interruptor de fácil acceso en el manillar.
Ficha técnica de la Voge 300 Rally.
Altura
Dinámicamente, la propuesta de Voge sorprende por su facilidad de manejo y su carácter "amigable", ideal para ganar confianza fuera del asfalto. Al aproximarse a la moto, la altura de asiento declarada de 900 mm puede imponer respeto, pero en la práctica, el tarado blando de las suspensiones hace que la moto ceda significativamente al sentarse, permitiendo que pilotos de estatura media lleguen al suelo con solvencia.
El puesto de conducción es espacioso y genera una sensación de "moto grande", con un manillar ancho y alto que otorga una posición de dominio total sobre el tren delantero. En marcha, la ligereza del conjunto es su mayor virtud, permitiendo cambios de dirección instantáneos y una excelente agilidad en senderos revirados.
El comportamiento del motor es muy lineal, sin brusquedades que puedan asustar al usuario novel. Aunque en banco de potencia registra unos 25 CV reales, su entrega constante desde bajas vueltas facilita enormemente la gestión de la tracción en terrenos deslizantes.
No es una moto para buscar prestaciones deportivas ni velocidades de crucero elevadas en autopista, sino una herramienta para explorar pistas a un ritmo ligero y constante.
Sin prisas
El chasis de doble viga cumple con creces, ofreciendo una dirección fidedigna que invita al piloto a ir progresando en su técnica de conducción off-road. Sin embargo, el enfoque económico y polivalente de la moto conlleva ciertos compromisos.
El punto más crítico es la horquilla delantera, que presenta un tarado excesivamente blando; esto provoca que se hunda de manera muy acusada en frenadas de intensidad media, comprometiendo ligeramente la estabilidad si se intenta forzar el ritmo. El amortiguador trasero, aunque también suave, está mejor asistido por el sistema hidráulico.
Los frenos, por su parte, requieren cierta anticipación y gustan de ir con prisas, ya que el mordiente inicial no es muy directo y obliga a coordinar la presión sobre ambos ejes para obtener detenciones firmes.
En definitiva, la Voge 300 Rally es una excelente "moto de captación": una trail ligera, estéticamente impactante y muy noble, perfecta para descubrir el placer de rodar por el campo sin complicaciones técnicas ni grandes inversiones.















