Comparativa motocross 250 2014: Honda, Husqvarna, Kawasaki, Suzuki y Yamaha

Muy interesante está el segmento de las MX2, con la llegada de las nuevas Honda CRF, Husqvarna FC y Yamaha YXF, que enfrentamos a las veteranas Kawasaki KXF y Suzuki RMZ, para saber cuál es la mejor 250 de 2014.
M. Abelenda / Fotos: Jaime De Diego -
Comparativa motocross 250 2014: Honda, Husqvarna, Kawasaki, Suzuki y Yamaha
Comparativa motocross 250 2014: Honda, Husqvarna, Kawasaki, Suzuki y Yamaha

¡Por fin! Este año, sí, los dioses del motocross se han puesto de nuestro lado para que hayamos podido disfrutar y gozar el lujo de tener durante el mismo día, en un mismo circuito, a casi todas las «dos y medio» de motocross que están actualmente en el mercado –lamentamos únicamente la ausencia de la KTM y la TM, cuyas unidades de prueba no estaban disponibles-. Una categoría, la de las MX2, que acapara gran interés en el presente año gracias a la llegada de importantes novedades. Conozcamos brevemente cuáles son éstas en el caso de nuestras cinco protagonistas.

Publicidad

Caras nuevas

Pasando lista por orden alfabético, encontramos a la Honda CRF 250 como una de las más remozadas, mereced a la profunda actualización que ha sufrido el modelo de 2014. La MX2 roja ha seguido los pasos que su hermana mayor dio la temporada anterior, heredando sus grandes novedades ciclo, como el bastidor en aluminio de sexta generación, el subchasis más pequeño, el basculante más robusto y la nueva carrocería. Las suspensiones siguen contando con el conocido material Showa, aunque con un nuevo amortiguador y diferentes reglajes en la horquilla. Lo mismo ocurre en su mecánica, no del todo nueva, pero sí profundamente revisada, con mejoras en la culata, el pistón, el cambio, la caja del filtro, el escape, los radiadores y el sistema de inyección.

Otra cara nueva la vemos en la Husqvarna FC 250, que se reestrena en la categoría con una arquitectura totalmente nueva. Al menos, si la comparamos con la de la anterior TC 250, pues en realidad sus nuevos componentes ya los conocemos por su ahora hermanastra KTM SXF. Seguro que estas alturas ya todos tenéis claro que motor, suspensiones, bastidor, frenos y mandos son los mismos en ambas máquinas, con las únicas diferencias de la carrocería, el subchasis, el asiento, las llantas, los neumáticos y su equipamiento -con cubremanetas y selector de curvas de motor de serie en la Husky-. También conviene recordar que, como principal novedad de la versión 2014, el propulsor se vale ahora de una transmisión de cinco marchas, en lugar de la anterior de seis. 

Igualmente, en la 250 de Kawasaki la caja de cambios ha sido uno de los apartados mejorados, aunque en su caso sólo el mecanismo selector y el acople entre piñones, con el fin de mejorar el accionamiento. Por lo demás, la KXF se mantiene sin grandes variaciones respecto al modelo anterior, salvo por la incorporación del sistema «launch control» y unos anclajes del motor más rígidos, así como la revisión de «settings» en las suspensiones –más duras delante y menos detrás-. Por su parte, Suzuki confía una temporada más en la valía de su RMZ 250 sin la necesidad de realizar grandes cambios en ella, más allá de una reprogramación de la ECU -con el fin de optimizar la puesta en marcha-, y la obligada actualización estética del modelo de la presente campaña –diferentes adhesivos y portanúmeros laterales en amarillo-.

Por último, la Yamaha completa el trío de grandes novedades en la categoría junto a la Honda y la Husqvarna. Justo protagonismo para la MX2 azul ya que ha sufrido una importante remodelación, afectando tanto al motor como al bastidor, ambos, de nueva factura. Si habéis leído la prueba individual de la YZF 250 2014 que publicamos hace unas semanas, ya estaréis al tanto de los secretos, el comportamiento y la grata impresión que nos ha causado esta máquina. Pues bien, ahora ya es el momento de comprobar si el salto de calidad de la montura azul, o el de las otras recién llegadas, es suficiente para coronarse como la mejor «dos y medio» de esta temporada.

Publicidad

Apariencia engañosa

Una vez más, nos hemos vuelto a rodear de buenos colaboradores para obtener la mayor variedad de opiniones sobre las motos comparadas. Mucha juventud, pero con buenas horas de motocross a sus espaldas, hemos encontrado en Gabriela Seisdedos, Adrián Aparicio, Luis Nieto y Nacho De Lucas; y también el veterano piloto Jesús Barragán nos ha prestado su experiencia, así como su propia KXF 250 -de estricta serie salvo por las pegatinas-, al no estar disponible la unidad de pruebas. Como escenario, hemos tenido el placer de contar con las instalaciones de Motocross Madrid Park, en Valdemorillo, donde sus tres circuitos, incluso tras las continuas lluvias de los días previos, presentaban un firme con algo de barro pero perfectamente practicable.

Antes de meternos en faena todos los pilotos admiramos en parado a nuestras cinco invitadas. Cada uno tiene sus preferencias de colores, pero también hay algunas opiniones unánimes y generalizadas. Por ejemplo, la YZF aparenta ser la más alta y «corpulenta», justo lo contrario que la CRF, cuyas líneas trasmiten un tamaño muy contenido. La azul y la roja resultan también opuestas una vez subidos a ellas, pues en la primera el cuerpo nos queda más adelantado, mereced a unas estriberas elevadas y un manillar bastante bajo y estrecho; mientras que en la Honda ocurre justo al revés, el manubrio está en una posición bastante más elevada y próxima al piloto, y con los estribos más abajo. Únicamente por esto nos resulta más rápido y natural acomodarnos en la Honda, ya que en cuestiones de ergonomía las dos motos están muy logradas, pues la «mentirosa» Yamaha se siente en marcha más estrecha de lo que inspira en parado.

La Husqvarna luce igualmente unas formas muy modernas, así como una decoración que, por inédita y colorida, se gana los mejores halagos. Eso sí, a sus lomos queda claro que la FC es la más voluminosa con diferencia, incluso más que la YZF, y desde luego también que su hermanastra austriaca. Una anchura provocada por el diseño del depósito y el subchasis, aunque algo contrarrestada por las acertadas formas del asiento, por lo que en realidad la libertad de movimientos sobre la Husqvarna es sobresaliente. La posición de conducción de la «austro-sueca» se asemeja a la de la Yamaha, con el cuerpo también adelantado, aunque el manillar de la FC nos gusta más por su mayor anchura.

La «Kawa» y la Suzuki muestran un aspecto exterior algo más clásico aunque también reciben buenos comentarios: la verde, por la gran estrechez de su figura; y la amarilla, más por su combinación cromática que por el diseño de la carrocería, que se empieza a ver ya un poco anticuada. La KXF propone un puesto de mandos parecido al de la CRF, muy natural y cómodo, con el manillar elevado y próximo al piloto, las estriberas bajas y un depósito muy estrecho. Mientras, la RMZ se sitúa en un interesante punto intermedio, con las estriberas elevadas, al estilo de la YZF y la FC, pero siendo el manillar un poco más alto que el de aquellas. Sin embargo, la amarilla posee una ergonomía que, aunque no mala, sí nos parece menos estilizada que sus rivales más modernas, merced a su voluminoso asiento y el mayor escalón que hay entre éste y el depósito.

Publicidad

Entre bastidores

Cuando llega el momento de meternos en faena nos damos cuenta de que somos seis pilotos para cinco motos… Así que uno siempre espera y, como buenos anfitriones, empezamos haciéndolo nosotros. Eso sí, a la mínima ocasión en que el primero para a limpiarse las gafas, beber agua o ir al «excusado», ése se ha quedado sin moto…

Al entrar en acción lo hacemos con muchas ganas después haber estado parados, aunque el barro de la pista pronto nos indica que el nivel de agarre está más bien como para ser más delicados que agresivos. Ante estas circunstancias, algunas de nuestras invitadas empiezan a destacar por la nobleza y seguridad de sus bastidores, y entre todas el de la Honda es el que antes y mejor se gana nuestra confianza. Su mágico tren delantero nos había impresionado por su facilidad para iniciar las curvas y meterlo en las roderas, y en esta ocasión su excelente aplomo, precisión y «feeling» nos han vuelto sorprender ante un firme deslizante. La roja reacciona con mucha naturalidad e inmediatez a nuestras órdenes, sin apenas sustos para el piloto, quien además puede gobernar e improvisar la maniobra mejor que con otras monturas. A ello, la CRF suma una estabilidad correcta, merced a unas suspensiones muy confortables, absorbentes y eficaces ante los baches pequeños, que quizá ante un trazado más duro, seco y rápido habrían resultado demasiado blandas.

La 250 de Husqvarna también reluce por su buen manejo en curva, gracias a un bastidor que se deja inclinar y cambiar de dirección con gran facilidad. No obstante, su tren delantero no transmite tanto aplomo como el de otras motos, y no lo decimos por su tendencia a vibrar en las rectas –que, curiosamente, nos ha parecido menor que en la KTM-, sino por su falta agarre y precisión en curva. Su chasis en acero sigue haciendo gala de una elevada rigidez y mucha carga de peso delante, con lo que obedece muy bien a los gestos del piloto, pero tolera menos las dudas y los fallos. Eso sí, ante un terreno en perfectas condiciones la FC se convierte en una máquina rápida y eficaz como pocas. Además, las suspensiones de la sueca han sido nuestras favoritas, por su equilibrada y brillante respuesta. Aúnan comodidad y sensibilidad en la primera parte del recorrido, con un tacto más deportivo y rápido en el segundo tramo.

Publicidad

Pero si buscamos una moto que sea inamovible y segura en las rectas, ésa es sin duda la Kawasaki, que se desenvuelve con una soltura muy natural en los tramos más veloces. Ya sea en rectas bacheadas o en curvas rápidas, la verde responde siempre con total fidelidad. Curveando, la 250 de Akashi se muestra correcta pero sigue sin ser la más ágil, y aunque la temporada pasada se avanzó bastante en ese sentido, con la llegada de un nuevo bastidor, da la impresión que en la 2014 se ha vuelto un poco hacia atrás. Parece mentira, pero apostamos a que los nuevos soportes de motor más rígidos tienen algo que ver con la tendencia a «subvirar» en las curvas. Aunque también el nuevo ajuste de las suspensiones, cuya horquilla se nota efectivamente más firme que antes, aunque trabajando la Showa de forma progresiva, sin resultar seca y con un rebote muy bien afinado.  

En un término intermedio entre la MX2 roja y la blanca, se sitúa la Yamaha según el comportamiento de su chasis. La máquina azul posee esa pizca de rigidez similar a la de la FC, por lo que resulta una montura rápida y eficaz cuanto más apuramos el ritmo. Pero también hace gala de una facilidad de conducción y un aplomo en curva que recuerdan a la CRF, máxime si la comparamos con la YZF anterior, de la que sí mantiene su gran estabilidad –casi pareja a la «Kawa»-. La Yamaha también ofrece unas suspensiones de gran respuesta, similares a las de la Honda por sus cómodos tarados, aunque con una segunda mitad de recorrido más firme y rebote menos enérgico.

La Suzuki, por su parte, entra en el grupo de monturas con mayor agilidad que estabilidad, gracias a su ya conocido bastidor, que reacciona siempre con mucha nobleza y destaca sobre todo en zonas de curvas. En recta, la amarilla no nos parece en absoluto insegura, aunque está claro que no es de las mejores. Éste es en realidad el mayor problema de la RMZ, que la competencia avanza y mejora mientras que ella no. De hecho, pese a que cuenta con las mismas suspensiones que la KXF, no trabajan con igual eficacia que las de la verde, resultando más firmes y secas de lo deseado.

En el apartado de frenos lo cierto es que nuestras cinco invitadas están bastante igualadas, ofreciendo todas unos materiales más que resolutivos. Nos quedamos, no obstante, con los de la KTM -por su potencia- y con los de la Yamaha -por su tacto progresivo-. Los de la Suzuki también nos ha gustado mucho, así como el delantero de la Honda, pero en la roja echamos en falta más mordiente detrás, igual que en la Kawa, cuyo delantero se defiende bien aunque está falto de tacto.

Publicidad

Personalidad propia

La evolución de los motores de nuestras cinco invitadas parece demostrar que ya no todas las «dos y medio» responden de la misma manera, con toda la potencia concentrada a altas revoluciones, sino que ahora algunas marcas también apuestan por el bajo régimen y el par motor como argumentos en sus MX2. La principal abanderada de esta tendencia es sin duda la Honda, cuyo motor responde en bajos de manera alucinante. Parece mentira, por tratarse de una 250, pero, a la mínima insinuación sobre el gas, en la roja siempre encontramos una reacción inmediata y un avance instantáneo, vayamos en la marcha en la que vayamos. La CRF también empuja con ganas a medio régimen y el nuevo motor sube de vueltas claramente más que el anterior, aunque arriba sigue denotando cierta falta de potencia con respecto a alguna de sus rivales –sus escapes son de lejos lo menos escandalosos y seguro que eso tiene algo que ver…-. Además, la gran calidad de la Honda también queda reflejada en el perfecto funcionamiento del cambio, el embrague y el sistema de arranque.

Otra moto que también ofrece una respuesta con preferencia por el bajo régimen es la Suzuki, cuyo motor nos parece sin duda el punto fuerte de esta 250. En bajos, sale casi tan bien como la CRF, en medios empieza a superarle, y arriba estira con un poco más de energía aunque corta encendido antes. A la amarilla también hay que alabarle su clara mejora a la hora de ponerse en marcha, así como un embrague de gran precisión y accionamiento muy suave, en la línea de la demás. En cambio, la RMZ se desmarca con una transmisión de accionamiento más duro y recorridos más cortos que las de sus rivales, algo que tiene sus ventajas y desventajas.

Publicidad

En el lado opuesto de estas dos motos encontramos a la Husqvarna, que sigue fiel a la tradición de las «dos cincuenta» chillonas y puntiagudas. La FC destaca sobre todo por su rendimiento a altas revoluciones, con un empuje y una estirada impresionantes. Arriba es claramente la que más corre de nuestras cinco protagonistas, aunque curiosamente nos ha dado la impresión de que corta un poco antes que la KTM. En bajos y medios, la Husky muestra una cara bien diferente, sin tanta excitación, y con mucha más dulzura. La entrega de potencia es absolutamente progresiva, y quizá demasiado, pues la sueca tarda en «enchufar» fuerte un poco más que algunas rivales. Un hecho que queda enfatizado por su nuevo cambio de cinco marchas -aun así nos gusta más que el de seis-, cuyo accionamiento resulta intachable. También, el del embrague, aunque en ocasiones tiende a fatigarse momentáneamente. En cuanto al arranque, por supuesto, es el mejor de todos merced a su mecanismo eléctrico.

La «dos y medio» de Yamaha llega a la categoría para imponer su propia filosofía. No hay duda de que su motor compite en exuberancia y capacidad de excitación con la mecánica austriaca, aunque por diferentes motivos. Arriba, la YZF no corre tanto como la FC, ni en bajos sale tan bien como CRF, aunque no está muy lejos de ambas. ¡Ah!, pero en medios la moto azul demuestra un poderío impresionante. La potencia brota agresiva y de golpe ya en la transición de bajos a medios, convirtiéndose a continuación en una frenética subida de vueltas. Funcionan a la perfección tanto el cambio como el embrague, aunque nos ha gustado menos el arranque, sencillamente por lo corta e incómoda que es la palanca.

Dejamos para el final la Kawasaki, y no porque su motor sea malo, sino todo lo contrario. La mecánica verde lo hace todo bien y no penaliza en casi nada. Para empezar, arranca a la perfección, el embrague funciona bien y el accionamiento del cambio es tan bueno ahora como el de cualquier otra. Pero, sobre todo, nos encanta la respuesta del motor, con buenos bajos, medios y altos; un tacto de gas preciso y directo; una estirada progresiva pero con garra; con buena sensación de potencia, pero bien repartida y fácil de gestionar… De hecho, por su ideal compromiso y su acertado equilibrio general, la planta motriz de la KXF ha sido la que nos ha gustado más en general.

Publicidad

Conclusión

Vaya salto de calidad ha dado la YZF 250 (7.799 euros), que por motor y chasis nos parece de serie la más completa. Todos los invitados la han señalado como una de sus favoritas, y por eso se merece el primer puesto en esta comparativa. La segunda posición es para la Honda CRF (7.749 euros), una montura muy agradable de conducir, con un bastidor realmente ágil y preciso. El motor corre menos que el de sus rivales, pero en bajos tiene una respuesta brillante y una excelente base para convertirse en una moto ganadora con cierta preparación. La Husqvarna FC (8.579 euros) se estrena en la categoría con una configuración muy de carreras, merced a su potente y puntiagudo motor, así como por sus geniales suspensiones y frenos. A mejorar: el peso, la ergonomía, la respuesta en bajos y el precio. La «Husky» empata en la tercera posición con la Kawasaki (7.700 euros), que posee el motor que más nos ha gustado de todos, al ser tan potente como aprovechable y efectivo. En la verde también destacan las suspensiones, aunque no tanto los frenos, mientras que el chasis nos parece más estable que ágil. Por su parte, la RMZ empieza acusar su falta de evolución frente a la competencia, lo que la deja en quinta posición. Es en realidad una buena moto, con su noble bastidor y un buen propulsor como mejores argumentos, aunque con una puesta a punto de suspensiones que desentona con el resto del conjunto. A su favor, la Suzuki tiene el hecho de ser la más barata (7.599 euros).

Publicidad
Te recomendamos

Te invitamos a que vivas una jornada en Madrid con el equipo de pruebas de MOTOCICLIS...

Tres opciones de chaquetas de verano para no bajar la guardia en seguridad y confort ...

Vive un día único descubriendo Madrid a los mandos de los nuevos BMW C 400 X y C 400 ...

No pierdas la oportunidad de participar en alguna de las tres nuevas ediciones que se...