Honor a quien honor merece

Hay pilotos que en el Gran Premio de Argentina no han recibido el honor merecido.
Nacho González -
Honor a quien honor merece
Honor a quien honor merece

Mejor tarde que nunca. Sobre todo cuando se trata de honrar a quien lo merece. Y en la carrera de Argentina hay muchos pilotos que merecen dicho honor, lamentablemente pospuesto por los consabidos acontecimientos. Por encima de todos, Cal Crutchlow. Sencillamente, porque se hizo con una victoria tremendamente inteligente, en la que hizo valer sus galones en un cuarteto totalmente inesperado.

En Qatar ya se encontró dentro de un cuarteto a final de carrera, pero entonces los tres pilotos que le acompañaban eran nada menos que Andrea Dovizioso, Marc Márquez y Valentino Rossi. Tres pilotos más laureados y experimentados que el británico, que tuvo que conformarse con acabar en cuarta posición, dando por buenos los 13 puntos en una temporada en la que ha de honrar el estatus de piloto ‘oficial’ de Honda.

Curiosamente, en Termas de Río Hondo todos los análisis de ritmos ponían el foco en dos pilotos Honda: uno como gran favorito (Marc Márquez) y el otro como gran alternativa (Dani Pedrosa). Con el primero descartado a causa de un ride through y el segundo volando por los aires a raíz de un impacto de Johann Zarco, las esperanzas de la marca del ala dorada se encomendaban al piloto del LCR.

En Argentina, hizo honor al sobrenombre de pitbull que recibe dentro del box de Lucio Cecchinello. Tiró de astucia y, sobre todo, de veteranía. Esta vez, sus tres compañeros de viaje eran más jóvenes que él y, sobre todo, con bastante menos experiencia a la hora de tener que jugarse victorias en categoría reina.

Publicidad

Publicidad

Para Jack Miller era la segunda vez desde aquella inolvidable victoria en Assen 2016. El australiano, gran protagonista tanto el sábado como en los momentos previos a carrera, claudicaba a pocos giros del final. Para Álex Rins, era la primera. El español, único del cuarteto sin podios en clase reina, renunciaba a principios de la última vuelta.

Ya sólo quedaba Johann Zarco, que tenía su segunda gran ocasión tras la de Valencia 2017. Mientras los más mediáticos de las dos grandes marcas atraían, valga la redundancia, todo el impacto mediático; eran los independientes los encargados de brindar el enésimo duelo Honda-Yamaha.

Un duelo con el morbo añadido de la clasificación de independientes, que el año pasado fue para el debutante Zarco, lo que seguro escoció al siempre orgulloso Cal Crutchlow. El británico, que durante gran parte de la carrera se mantuvo al acecho, había visto cómo dos de sus rivales se eliminaban por inercia, y a tres giros del final realizó el adelantamiento definitivo sobre Zarco para hacerse con una victoria que venía acompañada por el premio gordo: el liderato. Primer británico que lo logra desde Barry Sheene en 1979.

Más histórico todavía: dado que en la época del inolvidable Sheene todavía no existía el Mundial de Superbike, es la primera vez en la historia que dos pilotos británicos coinciden al frente de ambos, ya que Jonathan Rea se aupó al liderato en Tailandia. Curiosamente, tras Qatar era Italia la que gobernaba ambos con Andrea Dovizioso y Marco Melandri, ambos de Ducati.

Publicidad

LA GENERACIÓN DEL 95

Poco a poco, el relevo generacional va llegando en MotoGP. La precocidad de Marc Márquez distrajo un poco el curso lógico de los acontecimientos, ya que siempre batallaba con pilotos de generaciones anteriores, pero poco a poco se van posicionando pilotos más jóvenes que él. En concreto, la generación del 95, a la que pertenecen los tres pilotos más jóvenes de MotoGP 2018.

En Argentina, los tres acabaron tras Crutchlow y Zarco, aunque lo hicieron en orden inverso. La plaza restante de podio era para el más joven de todos: Álex Rins. El de Suzuki se convirtió en la baza española en el extraño cuarteto y, llegado el momento de la verdad, prefirió guardar la ropa en vez de seguir nadando. Imposible culparle: el primer podio en MotoGP es algo que sólo se logra una vez.

Ya habrá tiempo de asumir riesgos, tocaba confirmar las expectativas y agarrar con fuerza un podio que abre la puerta a un futuro prometedor para el binomio Rins-Suzuki, que se prevé largo y exitoso.

A las puertas dejó al segundo más joven de la parrilla: Jack Miller. El australiano se salió del mapa en la pole y se plantó en parrilla con los slicks antes de que todos cambiaran, siendo relegados al fondo de parrilla. Un atrevimiento sin premio, ya que en carrera no pudo sostener el ritmo final de los tres primeros y acabo en la cuarta posición.

Quinto fue el tercer integrante de la generación del 95: Maverick Viñales, que se llevó un buen botín en comparación a los candidatos al título –salvo Andrea Dovizioso, que entró detrás- y salda un inicio difícil con un puñado de puntos.

Publicidad
Te recomendamos

Como habrás podido comprobar por ti mismo ya tenemos aquí al frío, y que como cada añ...

Llegar más allá del trail y del enduro es posible gracias a las nuevas tecnologías....

Si estás pensando en hacer un viaje con tu moto, Bridgestone ofrece una amplia gama d...