La ofensiva de las marcas chinas en el segmento de alta cilindrada sigue acelerando, y ahora tiene un nuevo protagonista: la QJ Motor SRK 1051. La firma asiática da un paso importante con su naked más ambiciosa hasta la fecha, una moto que sube el listón respecto a la anterior SRK 921 y que apunta directamente al terreno de las hypernaked europeas.
A nivel de diseño, la SRK 1051 no pasa desapercibida. Sus líneas agresivas, el frontal afilado y ciertos detalles recuerdan inevitablemente a modelos de MV Agusta, aunque mantiene rasgos propios que le dan identidad. Es una moto que entra por los ojos, pensada para competir no solo en prestaciones, sino también en presencia.
Pero donde realmente quiere marcar diferencias es en el apartado técnico. Para gestionar sus 144 caballos, QJ Motor ha apostado por componentes de primer nivel. En la parte ciclo encontramos una horquilla invertida completamente ajustable firmada por Marzocchi, mientras que la frenada corre a cargo de Brembo, con pinzas monobloque de anclaje radial y doble disco delantero de 320 mm. Un conjunto que busca ofrecer precisión, potencia de frenado y confianza en conducción deportiva.
El chasis multitubular de acero, combinado con un basculante de aluminio, aporta rigidez y un comportamiento más directo. Todo ello para una moto que declara unos 215 kg en orden de marcha, una cifra contenida si tenemos en cuenta su cilindrada. Sobre el papel, esto se traduce en una conducción estable en curvas rápidas, pero también en una agilidad destacable para su categoría.
En el apartado tecnológico tampoco se queda atrás. Incorpora una pantalla TFT de 5 pulgadas con conectividad, control de tracción y quickshifter, elementos ya casi imprescindibles en este segmento. Algunas funciones adicionales, como la cámara frontal o el control de presión de neumáticos, quedan como opcionales, algo que podría marcar diferencias frente a rivales que sí los incluyen de serie.
Y llega el punto clave: el precio. La QJ Motor SRK 1051 ha sido presentada en el mercado chino con un coste que, al cambio, ronda los 12.000 dólares. Una cifra que la coloca como una opción especialmente atractiva dentro del segmento de las naked de más de 1.000 cc, donde normalmente los precios son bastante más elevados.
Aunque por ahora su lanzamiento se ha producido en China, la estrategia reciente de la marca invita a pensar que no tardará en llegar a otros mercados. Si mantiene un posicionamiento similar en Europa, podría convertirse en una de las alternativas más competitivas del momento, combinando potencia, equipamiento y un precio difícil de igualar.










