MotoGP 2018 - Píldoras Mugello: Una liebre, dos valores en alza y diez minutos eternos

El GP de Italia ha dado para muchas cosas, y estas son algunas de ellas.
Nacho González -
MotoGP 2018 - Píldoras Mugello: Una liebre, dos valores en alza y diez minutos eternos
MotoGP 2018 - Píldoras Mugello: Una liebre, dos valores en alza y diez minutos eternos

El Gran Premio de Italia, sexta cita de la temporada 2018, deparó tres emocionantes carreras en el Autódromo del Mugello.

Apenas milésimas decidieron Moto3 en favor de Jorge Martín ante Marco Bezzecchi. En Moto2 Miguel Oliveira batió a Lorenzo Baldassarri para acabar con el pleno italiano. La fiesta de MotoGP fue para Ducati, con Jorge Lorenzo ganando y Andrea Dovizioso haciendo el doblete.

Ayer os contamos cómo transcurrieron las carreras. Hoy toca buscar nuevos puntos de vista y abrir el abanico más allá de los ganadores, cosa que haremos en forma de píldoras. Son diez pequeñas dosis, con la velocidad como principio activo, la gasolina como excipiente y sin efectos secundarios descritos. Posología al gusto, aunque se recomienda tomar todas de golpe.

PÍLDORAS MOTO3

Saltó la liebre

Después de dos ceros de los que no tuvo ninguna culpa en Jerez y Le Mans, Jorge Martín tenía ante sí Mugello. El piloto más rápido de Moto3 llegaba necesitado de resultados al circuito en el que menos vale ser el piloto más rápido de Moto3. Por eso quiso irse y sólo se llevó a dos pilotos con él. Con todo, sólo milésimas de segundo le libraron de un susto enorme –y una posible caída- cuando una liebre saltó delante de él. Lo que pudo ser el tercer cero seguido por causas ajenas se transformó en una victoria memorable, de nuevo por milésimas.

MotoGP 2018 - Píldoras Mugello: Una liebre, dos valores en alza y diez minutos eternos

Un avión en otro avión

Junto al español saltaron del grupo los italianos Fabio Di Giannantonio y Marco Bezzecchi. El líder del Mundial pasó por ser el favorito a la victoria a tenor de la endiablada velocidad de su KTM en recta. Y si la KTM es un avión, Bezzecchi es otro, y por eso logró escaparse junto a los dos pilotos de Honda. En la última vuelta trató de pegarse para aprovechar el doble rebufo, y sólo la estrategia de Martín le privó de la victoria: superó a Diggia y se quedó a 19 milésimas de poner Mugello a sus pies.

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Piccoli grandi geni

Además de Jorge Martín, el único intruso en el top 10 fue el argentino Gabri Rodrigo. Todo lo demás fueron pilotos italianos, una mayoría apabullante que prueba el gran momento que vive la cantera del motociclismo transalpino. No están todos los que son, pero sí son todos los que están. Apunten (además de los dos del podio): Andrea Migno, Enea Bastianini, Tony Arbolino, Lorenzo Dalla Porta, Niccolò Antonelli y Manuel Pagliani. Piccoli grandi geni que poblaron de banderas tricolores la clasificación de Moto3.

PÍLDORAS MOTO2

De la necesidad, virtud

Mattia Pasini se había ido al suelo y él estaba harto de tener que guardar la ropa. Su fulgurante final de 2017 –que recordó a su fulgurante final de 2015 en Moto3- ponía a Miguel Oliveira al frente de todas las quinielas. Sin embargo, las cinco primeras carreras habían sido de sumar puntos, de no fallar. Pero necesitaba la victoria. El luso es un ganador y no hay calculadora que sacie la sed de champán. Por eso realizó una salida memorable y por eso, cuando vio a Lorenzo Baldassarri a tiro en la última vuelta no se lo pensó: se emparejó con él y apuró más el límite que el italiano, haciendo virtud de la necesidad y llevándose la primera del año.

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Un valor en alza

Segundo podio consecutivo para Joan Mir, que sacó petróleo en una carrera en la que no tenía tanto ritmo como en la de Le Mans. Una gran salida le permitió pegarse al grupo de cabeza y aferrarse a las opciones de cajón, dando caza a Pecco Bagnaia en los últimos giros. El espectáculo entre Oliveira y Baldassarri les permitió llegar hasta ellos, y mientras Pecco pensaba cómo mejorar el tercer puesto con el que entró en la última vuelta, Mir se le coló con una frenada increíble para sacarle del cajón, que ya vuelve a ser su hábitat. Su valor de mercado no deja de subir.

¡No bajes a Moto2!

La bajada de Héctor Barberá y Sam Lowes a Moto2 se presentaba como una piedra de toque para medir realmente cuán difícil era hacer ese cambio regresivo. Tras seis carreras se puede confirmar la dificultad del mismo. Sam Lowes, que suma 14 puntos con un octavo como mejor resultado, se iba al suelo por enésima vez en lo que va de año. Héctor Barberá, que lleva 10 puntos sin un solo top ten, tiraba a Tetsuta Nagashima y se iba de Mugello con una sanción de seis posiciones en parrilla. Moraleja: si te quedas sin sitio en MotoGP, no bajes a Moto2.

PÍLDORAS MOTOGP

El artículo 99 de MotoGP

Ya lo ponía en el artículo 46 desde hace un lustro, y ahora es el artículo 99 de la ley de MotoGP el que repite un mantra que debería ser obligatorio: jamás entierres a una leyenda. Jorge Lorenzo no tenía que demostrar absolutamente nada, pero quería demostrar que podía ganar con la Ducati. Y lo hizo en el escenario ideal y de la mejor forma posible: ante los tifosi de Mugello, dominó la carrera de principio a fin y no dejó ni acercarse a su compañero –y por ende su primer rival- Andrea Dovizioso, que intentó perseguirle pero tuvo que claudicar y dar por bueno el segundo puesto.

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Diez minutos de eternidad

Con las Ducati oficiales en otro código postal, la lucha sin cuartel se produjo en un bonito grupo por la tercera posición, donde había otra Ducati, un par de Suzuki e incluso una Honda. Y también la Yamaha número 46. Mientras Johann Zarco se hundía y Maverick Viñales trataba de remontar una mala salida, Valentino Rossi lo dio absolutamente todo para imponerse en un grupo en el que seguramente no era el más rápido en cuestión de ritmo, pero sí el que tenía más ganas de pasar diez minutos en el podio de Mugello. Diez minutos que para él suponen la felicidad eterna.

Otro valor en alza

Si Joan Mir es un valor en alza en Moto2, Suzuki lo es en MotoGP. Guiño, guiño. Dicen que el balear vestirá de azul, y si no estaba firmado el contrato ya, quizás la carrera de MotoGP en Mugello le ayudó a decidirse. Solamente Rossi evitó que Suzuki fuese la segunda marca en discordia en Italia, con Andrea Iannone cuarto y Álex Rins quinto, por delante incluso de la primera Honda (la otra marca para la que suena Mir). Como el joven 36, la cotización de Suzuki en el mercado de MotoGP está en franco aumento.

La asimetría del líder

Después de una salida arriesgada en la que tocó a Danilo Petrucci –haciéndole perder varias posiciones-, demostrando que la época de minimizar riesgos ha quedado aparcada, el plan de Marc Márquez parecía ser el de seguir lo más posible a Jorge Lorenzo para aprovechar su ritmo y evitar quedarse en el numeroso grupo. Pero todo se fue al traste cuando se fue al suelo. Dice que no estaba arriesgando y culpa a los neumáticos asimétricos. Donde sí hay una asimetría clara es en la hoja de resultados del 93 en este 2018, cuyas puntuaciones han sido 20-0-25-25-25-0.

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PÍLDORA EXTRA

Las caídas no se celebran

Me cuesta horrores pensar que haya personas en la grada festejando caídas como victorias. Me duele en el alma que lo hagan apenas horas después del vuelco al corazón que nos dio Michele Pirro. En el motociclismo las caídas no se celebran. Nunca.

MotoGP 2018 - Píldoras Mugello: Una liebre, dos valores en alza y diez minutos eternos

Es humano alegrarse de la caída del rival de tu piloto favorito. Partiendo siempre de la premisa de que sea una caída sin ningún tipo de consecuencias físicas –ningún aficionado de corazón desea ningún daño a un rival-; es comprensible alegrarse de, por ejemplo, una caída de un rival que convierte a tu ídolo en campeón del mundo. Porque la alegría no es por la caída de un piloto, sino por lo que implica para otro. Y lo que se celebra, en ese caso, es el título. La consecuencia. Es muy distinto.

De ahí a celebrar la caída en sí va un mundo. No es comparable ver caer a un piloto y, sabiendo que está bien, alegrarte por el cero que implica su caída; con deleitarse contemplando el impacto de un piloto contra el asfalto o la grava. Eso es una barbaridad. Dicho de otra forma: lo primero es alegrarte por un beneficio indirecto para tu ídolo, lo segundo es festejar el mal de alguien. Y eso no tiene cabida en el motociclismo.

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