Triumph Speed Triple

Prueba a fondo de la Triumph Speed Triple 1050 2011. Triumph ha arriesgado al darle completamente la vuelta a su conocida Speed Triple y, por lo que hemos podido ver en su prueba a fondo, ha acertado con la atrevida apuesta...
Sergio Romero. Fotos: Jaime de Diego -
Triumph Speed Triple
Triumph Speed Triple

Cuando tienes una moto que se vende bien y que al público le resulta muy atractiva es siempre complicado hacer un rediseño, pero ya se sabe que el no arriesga, no gana. En Hinckley y en España, porque gran parte del equipo de desarrollo de la Triumph Speed Triple 1050 es nacional, no han parado de trabajar hasta asegurarse que la nueva Speed Triple era una digna sucesora de la versión anterior.

Nuestra protagonista en cuestión necesitaba un cambio de aires, ya que la categoría de las streetfighter ha ido creciendo y en ella están presentes prácticamente todas las marcas. En 2008 recibió pequeños retoques pero desde 2005 hasta la fecha la moto no había cambiado prácticamente, así que era un buen momento para poner en escena una moto totalmente nueva.

Estética
Lo que más diferencia a la nueva de la vieja, como se aprecia en las fotos, es su estética y su parte ciclo. Los más clásicos, ya lo ha dicho alguno, echarán de menos los faros redondos que protagonizaban el antiguo frontal y que han sido sus señas de identidad durante las últimas dos décadas.

Ahora las líneas redondas han dejado paso unas más rasgadas y modernas, que cambian por completo el frontal de la Triumph. Cuando giras la llave de contacto te sorprenden los destellos azules de las luces de aviso de sobrerrégimen, Una vez has mirado el cuadro de mandos, salta a la vista el nuevo fondo de la esfera del cuentarrevoluciones, que permite una mejor lectura que el anterior. El cuadro es muy completo, ya que te proporciona información de consumos y velocidades, tiempo de uso y autonomía, además de contar con un cronómetro e indicador de nivel de combustible.

Los pocos plásticos que componen la carrocería se han reducido más y su línea es muy compacta. La parte trasera tiene un pequeño espacio para el pasajero y un corte radical, rematado por las dos salidas de escape. En conjunto se ve más moderna y agresiva que la versión precedente.

Espíritu triple
Un detalle curioso de la Speed Triple es el tiempo que tienes que esperar desde que pulsas el botón de arranque hasta que el motor cobra vida. Una vez sucede, por los dos escapes comienza a surgir ese sonido tan característico de los tricilíndricos en línea de la marca. Empieza como un silbido en el interior del motor y terminada mucho más grave cuando recorre el sistema 3-1-2.

Los primeros compases a lomos de la Triple ponen de manifi esto su elevada suavidad de funcionamiento. Es cierto que el cambio es un poco más duro que el de algunas de sus rivales japonesas, también es cierto que nuestra unidad de pruebas no tenía muchos kilómetros, pero por lo demás es muy agradable.

El motor ha recibido modifi caciones, básicamente en la admisión y el escape, y declara 5 CV más, pero mantiene las características del anterior. Una de ellas es la gran cantidad de par que hay desde poco más allá del ralentí, de modo que ya a 2.000 rpm responde con fuerza y limpieza. Puedes cambiar alrededor de las 4.000 vueltas y ya tienes una gran sensación de aceleración. De hecho si eres un poco alegre con la apertura del gas en primera la moto se levanta irremediablemente.

Si lo estiras hasta el corte sigue siendo muy suave, sin apenas vibraciones para su confi guración, pero no es tan explosivo como un cuatro cilindros en línea. Algo que le pasa a menudo a los motores con una entrega lineal. Cuando la aguja indica 8.000 rpm se enciende una de las luces de aviso del cuadro y a partir de ahí lo van haciendo las siguientes hasta que corta encendido sobre 10.000.

Los 130 CV que ha rendido en nuestro banco la sitúan seis por encima de la anterior Speed Triple y además la potencia no decae lo más mínimo hasta el corte de encendido, algo que sí pasaba antes. Los valores de par no han aumentado mucho, pero lo que si mejora es su entrega, dado que es todavía más lineal y constante en esta nueva versión. Se echa de menos un embrague antibloqueo en conducción deportiva, ya que al reducir en marchas cortas el tren trasero rebota un poco.

Precisión
La parte ciclo ha cambiado bastante, aunque a simple vista no se note tanto. El chasis más corto, que ubica al motor más inclinado hacia delante, carga más peso sobre el tren delantero. El basculante más largo hace que se mantenga la misma distancia entre ejes, pero se ha cerrado el ángulo de la dirección hasta 22,8º. Con estos cambios su comportamiento ha mejorado mucho.

Ahora es más ágil y como el cuerpo se ubica un poco más adelantado tienes la sensación de controlar mucho mejor el neumático delantero. Puedes cambiarla de dirección en tramos enlazados con una rapidez asombrosa, sin hacer apenas presión en su manillar ancho. Lo mejor de todo y más tratándose de una streetfighter, es que el aplomo y la precisión que tienes en esos rápidos cambios de dirección son excepcionales. También es estable en curvas rápidas de autopista.

Tal y como viene de serie la horquilla se queda un poco blanda (rápida en hundimiento y retorno), pero el nuevo equipo de suspensiones multirregulables responde bien a las modifi caciones. Así que basta con cerrar una vuelta en compresión y otra en extensión en el tren delantero, para que la moto parezca otra. Al pasar sobre baches muy pronunciados y a cierta velocidad se muestra un poco incómoda, pero no llega a resultar demasiado nerviosa.

Aguanta bien las frenadas y mantiene la trazada una vez en curva. De hecho demuestra su capacidad ante la enorme potencia de las nuevas pinzas Brembo monobloque, con bomba radial de la misma marca. El tacto es muy duro desde la primera parte del recorrido de la maneta, pero enseguida te acostumbras y no hay muchos problemas para dosifi carlo. Hay que destacar que también habrá una versión con ABS, algo novedoso en este segmento dentro de la marca, y que estará disponible en marzo por 600 euros más que la versión estándar.

El resumen es que la nueva Speed Triple se ha vuelto más divertida y eficaz, además te adaptas a ella en cuestión de metros. Un cualidad que sólo tienen las motos equilibradas. Triumph ha demostrado que se encuentra en un momento de madurez, al rediseñar con éxito una moto tan característica como la Speed triple. La competencia en esta categoría es muy dura y es que están presentes todos los fabricantes japoneses y europeos, ofreciendo una variada oferta de conceptos y confi guraciones.

Pero no te preocupes, porque pronto las compararemos para sacarte de dudas...

Galería relacionada

Triumph Speed Triple

Te recomendamos

Bridgestone nos presenta su nuevo neumático Weather Control A005, que mantiene un ren...

No pierdas la oportunidad de participar en alguna de las tres nuevas ediciones que se...

Spidi pone en el mercado un guante de piel de entretiempo. Ideal por su diseño para c...

Accesorio universal para tu moto, muy fácil de instalar y realmente funcional. Válido...