Esplendor y miseria en el Mundial de 500

En 1990 el Mundial de 500 tenía dos caras. Por un lado, la brillante generación de pilotos que llevó la categoría a su Edad de Oro; por otro, la diferencia entre el nivel de los pilotos de fábrica y el resto, un abismo insondable que puso en peligro la continuidad del campeonato.

Juan Pedro de la Torre

Kevin Schwantz (34) sobre su Suzuki de fábrica, y Nani González de Nicolás con una desfasada Honda RS 500, en 1989.
Kevin Schwantz (34) sobre su Suzuki de fábrica, y Nani González de Nicolás con una desfasada Honda RS 500, en 1989.