El informe que cada año hace Anesdor deja un saldo positivo, con un incremento del 6,9 % de las matriculaciones con respecto a 2024. Como apuntaba patronal de las dos ruedas, se trata del mejor ejercicio desde el lejano 2008.
Desgranando los 265.220 vehículos nuevos vendidos en 2025, nos encontramos que los scooter suponen prácticamente la mitad de las ventas del sector (132.264). Entre éstos y las motocicletas (107.465) acaparan más del 90 % de las matriculaciones de esta categoría L. El ciclomotor año a año pierde volumen en esta lista y ya apenas llega al 5 % del total (13.001). El resto se reparte entre los ATV/quads (6.321), los cuadriciclos (3.245) y los triciclos (2.924).
No solo es el vehículo más destacado por volumen total, también es el que más crece ya que las ventas de scooter aumentaron un 12,9 % con respecto a 2024. Y aunque tres de cada cuatro modelos que se matricularon eran de 125 cc, el segmento que más crece es el de los modelos entre 125 y 500 cc, con una subida del 41,7 %, y que representa ya el 20 % del total de scooter vendidos. Pero también aumentaron significativamente (un 15,4 %) las ventas de maxiscooter de más de 500 cc.
Muy diferente es el panorama de las motocicletas, con un crecimiento más moderado del 2,4 % con respecto al 2024. Aunque en su caso, está mucho más equilibrado el reparto por cilindradas. Aquí la que manda son los modelos de entre 125 y 750 cc, que acaparan el 40 % de las ventas totales, a pesar de dejarse un 2 % de ventas comparado con el ejercicio anterior. Mientras que sube con fuerza (un 7,7 % más en 2025) las motos de cilindradas superiores a 750 cc, que representaron el 38 % del total de ventas; y las de 125 cc subieron solo un par de puntos y suponen el 22 % restante de las matriculaciones.
No es que sea completamente real la comparación, pero se puede hacer una analogía entre las cilindradas y los distintos tipos de carnet A1, A2 y A.
El ciclomotor no toca fondo
Continúa el descenso en la matriculación de ciclomotores, que en 2025 se deja otro 4,1 % comparado con el curso anterior. Una caída en picado que no tiene fin y que se ve reforzada por la entrada en escena de la micromovilidad urbana. Sobre todo, por el agravio comparativo que sufre ante los VMP (vehículos de movilidad personal).
Y es que, frente a las exigencias requeridas al ciclomotor en términos de homologación, matrícula, permiso de conducción, ITV, impuesto de circulación, seguro, casco; los patinetes o bicicletas eléctricas carecen de estas obligaciones, a pesar de moverse en un nivel de prestaciones similares. Una desigualdad por la que Anesdor clama cada año, pero que cae en saco roto frente a una Administración que abandonó al ciclomotor hace años.
Por último, hay que indicar que el segmento de los ATV/quads parece que renace de sus cenizas y en 2025 creció un espectacular 25,1 %; mientras que los triciclos se dejaron el curso pasado un 21,9 % de ventas.
La moto eléctrica cambia la tendencia
También hay noticias positivas en cuanto al mercado eléctrico, que creció un 14,1 % tras dos años de fuertes caídas. Se matricularon en 2025 un total de 11.053 unidades de la categoría L, alcanzando el 4,2 % del total del mercado, cuando tres años antes, en 2022, se alcanzó el pico de ventas con un 8,5 % de cuota total.
Segmentado por tipo de vehículos eléctricos sigue mandando el scooter, con el 45,7 % del total de las ventas, frente al 24,2 % del ciclomotor y el 10,5 % de la moto. Aunque esta última es la que aumentó significativamente sus cifras en un 47,1 % con respecto a 2024.
Y eso que todavía hay varios temas que lastran el despegue definitivo de la moto de eléctrica, como puede ser unas ayudas y ventajas fiscales insuficientes y nada proporcionales comparados con el sector del automóvil o la falta de infraestructuras de recarga que atiendan a las necesidades especiales de las dos ruedas.










