Yamaha YFZ 450 R 2009

Yamaha ha creado un nuevo quad bajo su popular denominación YFZ 450 R. Del Yamaha YFZ 450 R 2009, un piloto tan reputado como Teo Viñarás afirma que todo funciona realmente bien para ser de serie, lo que quiere decir al menos dos cosas: que no tiene puntos débiles importantes, y que se trata de un quad homogéneo y eficaz. Así ha de ser, al estar construido para aspirar a los más altos logros deportivos y para satisfacer plenamente al usuario medio.

José Verdejo

Yamaha YFZ 450 R 2009
Yamaha YFZ 450 R 2009

Teníamos claro, desde la presentación del nuevo deportivo «450» de Yamaha en el circuito francés de Saint Jean d´Angély, que extraer el máximo de sus posibilidades para evaluar rigurosamente el modelo requería de un piloto realmente cualificado. Al fin y al cabo, este quad tiene las aspiraciones de aunar una inquebrantable satisfacción para el usuario medio con un comportamiento impecable al más alto nivel deportivo, sea en quadcross, en resistencia o en superquad. Por eso, nada como recurrir a Teo Viñarás, subcampeón de España de Quadcross en la categoría más prestigiosa (Q1 Pro), para que él sometiera a sus extremas exigencias al nuevo YFZ 450 R. Fue en el trazado de Torrejón de Velasco (Madrid), revirado, estrecho, técnico y físicamente agotador.

PRIMERAS IMPRESIONES

Nada más arrancar ya se comprueba la eficaz gestión de la inyección electrónica en la puesta en marcha, instantánea tanto en frío como en caliente al margen de cuál sea la temperatura ambiente; el ralentí, además, es regular. El consistente par disponible en un muy amplio régimen se percibe desde los primeros momentos circulando; el quad empuja en cualquier circunstancia. Y basta con dar al gas para comprobar una respuesta inmediata, precisa y predecible; es otra de las cualidades de la precisa gestión de la inyección, que contribuye a una conducción eficaz, más cómoda y confiada, porque se prevén las reacciones del motor y se producen las que pretende el piloto.

El motor corre; tiene muchos bajos, medios y altos, confirmando la primera impresión obtenida tras poner el quad en marcha. Impresionan, en particular, los medios: vayas prácticamente en la marcha que vayas, hay fuerza para impulsar al quad con consistencia. De hecho, en el circuito de Torrejón de Velasco, Teo Viñarás podía hacer gran parte del trazado en tercera; no era la opción más conveniente, pero el quad la admitía sin problemas.

En caminos es donde se comprueba realmente el desarrollo de las marchas y el desarrollo final del YFZ 450 R, pero en este circuito a nuestro piloto no le ha dado la impresión de que ninguna relación quede ni corta ni larga, y el desarrollo final ni se le nota corto ni es tan largo como para que el par generado a medio régimen no pueda prácticamente con cualquier marcha. Eso facilita la conducción porque no hay que estar buscando la marcha idónea en cada trazada, y eso que el salto entre marchas implica la búsqueda de un compromiso entre ellas porque la caja de cambios sólo consta de cinco.

EFICACIA PURA

Las llantas traseras de 9 pulgadas provocan, a pilotos habituados a correr con llantas traseras de 8, la impresión de que el quad está algo levantado de atrás. En curvas, eso provoca que las reacciones sean un poco más rápidas de lo deseable; con llantas de 8 el comportamiento será aún más neutro. Quizá las geometrías del chasis estén diseñadas para usar este YFZ 450 con llantas de 8 pulgadas. Al mencionado comportamiento neutro también contribuye la adecuada rigidez transversal del chasis: posibilita unas trazadas firmes y rigurosas sin dar la impresión de que flexe o provoque imprecisiones en la trazada. Tal cualidad habla a favor de la solidez del chasis; de hecho, las anteriores versiones del YFZ 450 R no tienen ninguna leyenda negra de roturas de este elemento. La dirección reacciona de modo fulgurante, pero tiene la ventaja de que nunca da la impresión de que cueste meterlo en curvas; no hay que «luchar » contra el quad ni en éste ni en ningún otro aspecto.

La anchura de ambos trenes es idónea para quadcross, y una de las principales razones por las que el YFZ tiene un comportamiento sano y predecible en todo tipo de curvas, incluso aunque el firme esté roto, tanto en quadcross como en caminos. De hecho, precisamente la mayor anchura es una de las principales diferencias en parte ciclo respecto a la anterior versión. El buen reparto de pesos explica la confianza que inmediatamente genera el YFZ 450 R para efectuar largos vuelos en tramos como mesetas largas. A pesar de que se trata sólo de un quad de serie, lo enérgico del motor a todo régimen, el mencionado reparto de pesos y la suficiente consistencia de los amortiguadores a compresión posibilitaron que Viñarás negociase desde el principio la larga meseta del circuito de Torrejón de Velasco por el aire, y eso que se trataba de un quad que, lógicamente, no conocía. Ya que hablamos de las suspensiones, constan de componentes cualificados para quadcross: son regulables en muelle (precarga) e hidráulico (a compresión en alta y baja velocidades, y en extensión), y es la primera vez que un quad de gran serie monta amortiguadores tan completos. Su comportamiento es solvente estando nuevos; falta saber cuál será su comportamiento tras un prolongado y exigente uso.

Frenos potentes; los delanteros destacan también por su progresividad y dosificación. Convendría que el trasero tuviese menos tendencia al blocaje. Incluso la monta original de neumáticos es eficaz para quadcross: los delanteros no son anchos en exceso, no flanean demasiado en curvas, y la huella hace que el quad siga una trayectoria precisa, al menos en seco. Los traseros corresponden a las llantas de 9 pulgadas; con la ya mencionada aconsejable adopción de unas de 8 para quadcross se tendrá ocasión de poner los neumáticos que el piloto prefiera. La monta original, de todos modos, no desmerece ni por capacidad de tracción ni por comportamiento longitudinal en curvas.

La posición de conducción define a un quad «grande por dentro» pero, al tiempo, los mandos están muy a mano incluso para pilotos que midan 1m70 o menos; la movilidad, tanto hacia delante como hacia atrás, es precisa y fácil. Asiento de espumado muy denso; facilita la movilidad pero provoca que no sea todavía más cómodo. Sus formas convexas en la parte posterior, en conjunción con las cóncavas de los guardabarros traseros en su parte superior, «alojan » muy bien al piloto alto en movimientos extremos. Manillar estrechito para facilitar la manejabilidad, y firme sujeción de los reposapiés.

Globalmente, el aspecto que Teo Viñarás destaca más es que éste es uno de los pocos quads que realmente sirve para ir rápido en quadcross y por caminos con la configuración de serie. Al respecto, marca una tendencia que, seguro, acabarán siguiendo aquellos quads 450 deportivos a cuyas actuales versiones esta cualidad aún no se puede atribuir.

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