Hay marcas como Cyclone que te prometen un modelo como el RX600 de genética rutera, con buena estética y con un precio de poco más de cinco mil euros. La RX600 es para todo el mundo. Si buscas una moto bonita para pasear o para rodar en ciudad y en trayectos interurbanos, una herramienta de trabajo seria, una compañera para el día a día...
EQUILIBRADA
El corazón de esta RX es un bicilíndrico en línea de 550 cc que desarrolla 49 CV a 9.500 rpm. Nada del otro mundo sobre el papel, dirás. Y tendrías razón... hasta que lo arrancas. Ese motor tiene carácter, personalidad. No es un dos cilindros aséptico que suena a secador de pelo.
Es un bicilíndrico de los de verdad, de los que te recuerdan en cada aceleración que hay metal moviéndose ahí dentro. La entrega de potencia es lineal, previsible, exactamente lo que necesitas cuando llevas 229 kilos de moto por un sendero que más bien parece el lecho seco de un río. El par motor, abundante desde abajo, te saca de cualquier atolladero con un toque de gas.
La RX 600 defiende la tipología de moto práctica y de buena planta a bajo precio
Y cuando la pista se abre y puedes darle rienda suelta, la RX600 alcanza sin problemas buena velocidad, con estabilidad suficiente para no pasar apuros. La RX600 demuestra que va en serio y que es una opción de buena consideración para los que tienen menos presupuesto.
Dispone de horquilla invertida de 41 con 130 mm de recorrido delante y monoamortiguador ajustable en precarga y extensión con 130 mm detrás. Cifras que sobre el papel resultan correctas, y que en la práctica se traducen en una capacidad de absorción suficiente, en la justa medida.
El chasis tubular de acero no es el más ligero del mercado, pero transmite una sensación de solidez que se agradece cuando las cosas se ponen feas. La geometría de dirección es ágil sin ser nerviosa, permitiéndote cambiar de trayectoria con agilidad y buen hacer.
Disco doble delante de 305 mm y enorme disco de 258 mm detrás, más que suficiente para una trail de estas características. En caminos la última frenada la hace el neumático, no el disco, así que no necesitas sistemas ABS sofisticados, si bien en esta moto es desconectable para cuando te animas a escarceos camperos en rutas de pisteo.
Las llantas de radios aceptan gomas tubeless, y los neumáticos de tacos que monta de serie son competentes en la mayoría de los terrenos, aunque para barro profundo yo montaría algo más agresivo como los usados en nuestra prueba: Bridgestone AX 41.
Tiene la RX una buena dotación de serie con con pantalla TFT con conectividad y sistema “mirror-link” para reflejar la información del teléfono móvil. Una pantalla con información completa de datos como la presión de los neumáticos, TFT que se maneja con piña de mandos retroiluminada. La pantalla es regulable en altura, pero de forma manual, con diferentes puntos de anclaje.
El cubrecárter del motor y las defensas metálicas laterales, con dos orejeras laterales de las que se podrían prescindir, se incluyen también de serie, quedando como opciones las maletas laterales y el baúl trasero para los que quieren más carga y que se venden a buen precio.
Hablando de precio, la Cyclone RX600 cuesta 5.290 euros, una cifra contenida que cuando te subes a la moto entiendes lo que estás comprando. No es una moto perfecta, tiene sus aristas, sus cosillas mejorables. Pero es honesta, efectiva, una trail con alma, y buena estética.
Si eres de los que prefieren las motos con buen precio, lo que consideras precio justo, sin tener que “arruinarte” por tener moto, antes que las motos casi perfectas y más caras, la RX600 te está esperando. Desde luego presencia con ella no te va a faltar y su éxito está en su equilibrio de dar lo que necesitas sin esperar de ella que sea la moto más sorprendente en prestaciones.
Buena imagen, completo equipamiento, depósito de 18 litros... Una trail para los que tienen presupuesto ajustado y desean gastarlo bien gastado para que no les falte de nada.
