En su gama trail, con la V-Strom 800 Suzuki se posiciona para ofrecer una moto que supone el regreso de la verdadera trail aventurera de Hamamatsu. Suzuki ha tomado todo lo que funcionaba en la legendaria DL650 V-Strom, lo ha puesto patas arriba y ha creado un modelo completamente diferente, más capaz y más trail de verdad.
DELICIA DE MOTOR
El bicilíndrico en línea de 776 cc y 80 CV, medidos en nuestro banco de potencia, de tecnología moderna. Olvídate del veterano V-twin: este nuevo propulsor comparte ADN con la GSX-8S y entrega una progresión óptima desde abajo.
A 3.000 vueltas ya tira con ganas, pero es entre 5.000 y 9.000 rpm donde este propulsor muestra su verdadera personalidad. Vibraciones controladas, respuesta instantánea al puño y un sonido convincente que te acompaña en cada kilómetro. La caja de 6 velocidades es precisa como un bisturí, el quickshift va bien, y el embrague deslizante hace que las reducciones agresivas en bajadas técnicas sean pan comido. El consumo ronda los 4,5-5 litros en uso mixto, alcanzando fácilmente los 400 kilómetros de autonomía con el depósito de 20 litros.
La parte ciclo es donde la 800 DE marca buenas notas con la suspensión Showa totalmente ajustable en ambos ejes: 220 mm de recorrido delante y detrás. Números óptimos para el compromiso de campo y carretera.
En asfalto traga irregularidades uniendo progresividad con confort, pero es en tierra donde esta moto revela su alma: piedras, rodadas, raíces, baches... todo desaparece bajo esas suspensiones de tacto de terciopelo, ni muy duras ni muy blandas.
El chasis de acero permite cierta flexibilidad controlada que se agradece en off-road, mientras que los 220 kg en orden de marcha se sienten ligeros cuando atacas pistas forestales. La altura de asiento de 855 mm (reducible a 835 mm) es generosa, pero el diseño estrecho permite apoyar bien los pies.
A los mandos encontramos una pantalla TFT de 5 pulgadas nítida y funcional, desde la que podemos escoger los tres modos de conducción (A, B, C), que es la trail que de forma más sencilla los permite seleccionar, incluso en marcha. Lo mismo que el control de tracción de 3 niveles totalmente desconectable, ABS con modo off-road que permite bloquear la rueda trasera...
Suzuki ha puesto toda la electrónica necesaria sin caer en el exceso y lo que tiene se gestiona de forma muy clara, sencilla y entendible a la primera. Por cierto, las luces LED full iluminan hasta el próximo pueblo.
Hemos rodado kilómetros entre asfalto roto, autovía, pistas de tierra y algún que otro punto técnico de arena.
La V-Strom 800 DE se siente en casa en todos los terrenos. En autopista/autovía es estable, con protección aerodinámica decente gracias a la cúpula regulable (aunque los más altos agradecerían algo más de altura).
La ergonomía es excelente para jornadas de cientos de kilómetros, aunque el asiento podría ser algo más mullido para los más delicados.
En curvas de montaña, los Bridgestone Battlax AX41 ofrecen un agarre confiable, permitiendo trazar con precisión. El tren delantero comunica perfectamente, y la frenada Nissin con doble disco de 310 mm tiene potencia de sobra y tacto exquisito. Esta moto va bien fuera del asfalto.
El poder desconectar el ABS y el control de tracción ayuda a su manejo, como moto noble que permite deslizamientos controlados en la trasera. La posición de conducción, erguida y dominante, invita a ponerse de pie sobre las estriberas anchas.
El manillar transmite confianza, y el depósito facilita el movimiento. Esta trail es buena para hacer caminos y pistas. Su precio es 11.449 € por el que consigues una trail media auténtica, capaz, fiable.
La cúpula es regulable con herramientas. Cubremanetas y cubrecárter de serie y ahora incluye kit de protecciones. Fue la ganadora de nuestro Alpen Master en 2023.
Esta no es una moto para posar: es una herramienta de viaje seria con alma trail de verdad.














