La clásica Zündapp GS 125,1973

En la década de los setenta, una marca monopolizaba el enduro en las pequeñas cilindradas: la alemana Zündapp.
Texto: Joan Carles Orengo | Fotos: Joan Carles Orengo -
La clásica Zündapp GS 125,1973
La clásica Zündapp GS 125,1973

Con nada menos que ¡45! títulos europeos de pilotos entre 1968 y 1982 -cuando aún no había Mundial-, decir Zündapp en los setenta era decir enduro. Cierto es que el formato del Campeonato de Europa de la especialidad era muy diferente al actual, especialmente en cuanto a la fragmentación de clases por cilindradas, pero no lo es menos que estas sencillas pero eficaces motos alemanas no tuvieron prácticamente rival en las categorías de 50, 75, 100, 125 y 175 c.c. durante el periodo citado.

Curiosamente, al contrario de muchas marcas de la época, que en periodos de guerra reconvirtieron su actividad fabricando armamento, la «Zünder und Apparatebau GMBH» (fábrica de aparatos de encendido), conocida como Zündapp, nacía en Nuremberg en 1917 como fábrica de municiones, diversificando su producción una vez acabada la primera Gran Guerra para fabricar tractores, turbinas eléctricas, cables y... motocicletas.

Desde 1921

El primer proyecto de dos ruedas de la Zündapp fue presentado en 1921 y ya incorporaba el esquema de motor monocilíndrico de 2T que haría famosa a la marca muchos años después, aunque durante su larga trayectoria (hasta 1984) su producción pasaría por una amplia gama de modelos y configuraciones. Durante la Segunda Guerra Mundial, el proyecto motociclista fue totalmente abandonado y no se reemprendió con fuerza hasta 1949. En 1958 la compañía cerró sus viejas instalaciones de Nuremberg y se mudó a Munich, concentrando su producción en las pequeñas cilindradas de dos tiempos, lanzando la serie KS de carretera, que contaba con su respectiva versión de campo denominada GS, en principio en las cilindradas de 75 y 100 c.c. y que obtuvieron un enorme éxito comercial.

En 1970 se retorna a los 125 c.c. con un nuevo motor con cambio de cinco velocidades que se demostró como el mejor de su categoría, siendo utilizado desde en modelos turísticos hasta en otros mucho más deportivos, tanto para motocross como para enduro, que empezaron a dominar la escena de la competición, especialmente en esta última disciplina y cuyo perfecto representante es la unidad protagonista del artículo de este mes.

Su estructura sencilla, pero sólida y eficaz, iba pareja a un motor especialmente sobrado de posibilidades, como lo demuestra el hecho de estar disponible en potencias que iban desde los 15 CV del modelo más utilitario hasta los 25 CV de las motos oficiales que arrasaban en competición, pasando por los buenos 18 CV de esta versión, considerada en su época como «la mejor moto de enduro» y para la cual estaba disponible un kit formado por diversas piezas para su uso en competición, aunque lamentablemente la difusión de esta moto se limitó a Estados Unidos e Italia, y lógicamente, Alemania.

El generoso aleteado del cilindro y, sobre todo, de la culata es una clara señal del potencial que encierra este aparentemente sencillo motor de 2T. Como es habitual en muchas motos centroeuropeas de la época, las palancas de arranque y cambio comparten el mismo eje. El chasis es un doble cuna muy reforzado en su parte superior, oculta por el depósito. Los mandos Magura son sinónimo de calidad.

Las siglas GS corresponden a «Gelaende Sport», que en español significa competición todo terreno, que es como se denominaba el enduro en aquella época.

Te recomendamos

Participa en nuestro sorteo y gana una de estas dos magníficas chaquetas de cuero Ind...

Como habrás podido comprobar por ti mismo ya tenemos aquí al frío, y que como cada añ...

Llegar más allá del trail y del enduro es posible gracias a las nuevas tecnologías....

Si estás pensando en hacer un viaje con tu moto, Bridgestone ofrece una amplia gama d...