El talento de Casey Stoner y la ambición de Valentino Rossi

La frase más famosa de la historia de MotoGP encierra una verdad sobre Casey Stoner y Valentino Rossi.

Casey Stoner y Valentino Rossi en Jerez 2011
Casey Stoner y Valentino Rossi en Jerez 2011

Decía un anuncio que la potencia sin control no sirve de nada. Pasa lo mismo con el talento sin ambición. Dos unidades abstractas que desde hace una década se utilizan juntas a la hora de hablar de pilotos de MotoGP. Concretamente desde aquel 3 de abril de 2011 cuando Valentino Rossi cayó con la Ducati en Jerez y arrastró a Casey Stoner, que a final de carrera le espetó:

Obviously your ambition outweighed your talent”. Traducción: “Obviamente, tu ambición ha superado a tu talento”.

La frase, dicha con sorna por el peculiar piloto australiano, no solo era cierta. Sin quererlo, estaba radiografiando la esencia del piloto italiano y la contraposición a la suya propia. Siendo dos de los mejores pilotos del siglo XXI, uno tiene nuevo títulos mundiales y el otro solo dos. Una diferencia de siete títulos mundiales que no se explica por la diferencia de talento, sino de ambición.

La ambición de Rossi siempre ha sido desmedida. Su vida gira en torno al motociclismo en general y a la victoria en particular. Sin embargo, si algo tenía desmedido Stoner era el talento para ir en moto.

Stoner decidió, hace ya casi una década, abandonar MotoGP e irse en pos de otras ambiciones más relacionadas con la familia y una vida pacífica. Una decisión perfectamente respetable y tan válida como la que más, pero que deja patente que su ambición como piloto jamás estuvo en consonancia con su talento.

Las victorias y los títulos conseguidos por Casey Stoner eran consecuencia de su formidable talento para ir rápido en moto. Un talento tan extraordinario que le permitía conseguir muchos triunfos con facilidad y ser campeón mundial de MotoGP sin aparente esfuerzo cuando todo le iba rodado.

Por el contrario, Rossi sigue en parrilla a los 42 años de edad, luchando contra pilotos que no habían nacido cuando él ya era campeón mundial. Siendo su talento innegable, si hay una palabra que define la trayectoria de ‘Il Dottore’ en el motociclismo es ambición.

Ir más allá de la lógica, desafiar los límites. No conformarse ni siendo el mejor. Cuando ganaba títulos sin despeinarse con Honda, decidió irse a Yamaha porque su ambición no le dejaba acomodarse. Y cuando ya había ganado más títulos mundiales que nadie en clase reina con Yamaha, decidió irse a Ducati con la ambición de ser el primer piloto de la historia en ser campeón con tres marcas distintas.

En esa misma línea se explican las creaciones de la Academy y el Sky VR46: ambicionaba ser también vehículo de transmisión de conocimientos. Su ambición por el motociclismo es tal que desborda su propio cuerpo y tiene que hacerse hueco en otros. Y también así se explica que renuncie a un retiro dorado: por la ambición de conseguir más. Un podio más, una victoria más.

Así que, sí: Stoner tenía razón. Aquel día, la ambición de Rossi superó a su talento. Pero no solo aquel día: cada uno de los días de los últimos 25 años. De no ser así, el italiano tendría unos cuantos títulos menos y llevaría muchos años viendo las carreras por la tele. Porque el talento por sí mismo te puede llevar a la gloria, pero es una gloria efímera. Es la mezcla con la ambición la que te eterniza.

Los mejores vídeos