La gasolina puede subir más de precio en los próximos días: este es el por qué

La gasolina puede volver a subir tras el ataque a un oleoducto saudí, la crisis de Ormuz y el cierre de refinerías rusas. Estas son las causas.

La gasolina puede subir más de precio en los próximos días: este es el por qué (Foto: iStock)
La gasolina puede subir más de precio en los próximos días: este es el por qué (Foto: iStock)

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El precio de la gasolina podría registrar nuevas subidas durante los próximos días después de que los problemas en el estrecho de Ormuz se hayan unido a nuevos ataques contra infraestructuras petroleras de Arabia Saudí y Rusia. El mercado no solo teme ahora por el paso de los buques a través del golfo Pérsico, sino también por las rutas alternativas y por la capacidad para transformar el petróleo en combustibles.

La situación no implica que todas las gasolineras españolas vayan a modificar inmediatamente sus tarifas. Sin embargo, mantiene elevados los precios internacionales del crudo y, especialmente, de los productos refinados. Si esa tensión continúa, terminará trasladándose progresivamente a los surtidores.

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El nuevo problema está en Arabia Saudí

El último episodio se ha producido en Arabia Saudí. Un ataque atribuido a las milicias hutíes afectó al oleoducto East-West, también conocido como Petroline, obligando a interrumpir temporalmente su funcionamiento y las cargas de petróleo en el puerto de Yanbu.

Este oleoducto transporta crudo desde los yacimientos situados en el este de Arabia Saudí hasta la costa del mar Rojo. Su importancia ha aumentado desde que el tráfico por el estrecho de Ormuz comenzó a sufrir restricciones por el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán.

La ruta permite que parte del petróleo saudí llegue al mercado internacional sin atravesar Ormuz. Por tanto, el ataque no afecta únicamente a una instalación más: pone en peligro una de las principales alternativas empleadas para evitar el punto más conflictivo del golfo Pérsico.

El ataque se suma a la crisis del estrecho de Ormuz

El estrecho de Ormuz es un paso marítimo situado entre Irán y Omán por el que tradicionalmente ha circulado alrededor de una quinta parte del petróleo consumido en el mundo.

Las restricciones al tráfico, los ataques contra petroleros y el aumento del riesgo para las navieras han reducido el volumen que puede abandonar con normalidad el golfo Pérsico. También han encarecido los seguros, el transporte y las operaciones de carga.

Arabia Saudí podía compensar parcialmente este problema enviando petróleo hacia Yanbu mediante el oleoducto East-West. El ataque contra esta infraestructura ha unido dos riesgos que hasta ahora podían cubrirse entre sí: dificultades en la ruta marítima por Ormuz y problemas en la vía terrestre hacia el mar Rojo.

El mercado llegó a calcular que una paralización prolongada de este oleoducto podría comprometer un volumen equivalente a cerca del 4% del suministro mundial. Arabia Saudí está utilizando transferencias entre barcos en Omán para mantener parte de sus entregas, pero se trata de una operación logística más compleja y costosa.

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El petróleo llegó a acercarse a los 130 dólares

El ataque provocó una fuerte reacción inicial en los mercados. El petróleo se aproximó a los 130 dólares por barril ante el temor de que Arabia Saudí no pudiera mantener sus exportaciones comprometidas.

Posteriormente, el Brent retrocedió hasta la zona de los 105 dólares cuando se conoció que la petrolera estatal Saudi Aramco estaba ofreciendo cargamentos adicionales y que el oleoducto podría volver a funcionar en unos días.

Esta bajada no significa que el problema esté completamente resuelto. Los precios continúan en niveles elevados y pueden volver a subir si la reparación se retrasa, se producen nuevos ataques o empeora la circulación por Ormuz.

La volatilidad es ahora uno de los principales riesgos. Cualquier noticia relacionada con un petrolero, una refinería o un oleoducto puede provocar movimientos importantes en el precio del crudo en cuestión de horas.

Las refinerías rusas añaden otro problema

A la tensión en Oriente Próximo se suman los ataques contra instalaciones energéticas de Rusia. Las refinerías de Syzran y Saratov han detenido su actividad después de sufrir daños por ataques con drones ucranianos.

La refinería de Syzran tiene una capacidad aproximada de 8,5 millones de toneladas anuales y una de sus principales unidades de destilación necesitaría al menos un mes de reparaciones. Saratov, con una capacidad de siete millones de toneladas, también ha tenido que interrumpir su producción.

Rusia ya sufría problemas de disponibilidad de combustibles y había restringido sus exportaciones de gasolina, diésel y queroseno. La pérdida temporal de nuevas refinerías reduce todavía más el volumen que puede llegar al mercado internacional.

Esta circunstancia afecta de una manera especialmente directa al diésel, pero también puede presionar el precio de la gasolina. El mercado necesita tanto disponer de petróleo como contar con capacidad suficiente para convertirlo en carburante.

Por qué puede subir la gasolina aunque el petróleo haya bajado

El descenso reciente del Brent no garantiza una bajada inmediata de la gasolina. El precio que paga el conductor no depende exclusivamente de la cotización diaria del barril.

También intervienen el coste de la gasolina ya refinada, el transporte, los seguros, el almacenamiento, el tipo de cambio entre el euro y el dólar, los impuestos y los márgenes de distribución.

En estos momentos existe una tensión específica en el mercado de productos refinados. Las interrupciones en Rusia y otras limitaciones industriales hacen que la gasolina y el diésel disponibles puedan encarecerse incluso cuando el petróleo pierde temporalmente parte de su valor.

El riesgo geopolítico también añade una prima al precio. Los operadores pagan más para asegurar los cargamentos y buscan proveedores alejados de las zonas afectadas, lo que obliga a recorrer mayores distancias y eleva el coste final del transporte.

El efecto no llega inmediatamente a las gasolineras

Las estaciones de servicio no actualizan sus precios siguiendo en tiempo real cada movimiento del Brent. El combustible que venden hoy fue comprado, refinado y transportado con anterioridad.

Los cambios del mercado mayorista suelen tardar varios días, e incluso semanas, en trasladarse completamente al surtidor. La velocidad depende de los contratos de suministro, las existencias disponibles y la competencia entre estaciones.

Por este motivo, una subida del petróleo puede no observarse inmediatamente. Si el encarecimiento se mantiene, las nuevas compras realizadas por las compañías energéticas terminan incorporando esos costes y las tarifas comienzan a aumentar.

Lo mismo sucede cuando el crudo baja. El combustible almacenado puede haber sido adquirido a un precio superior, por lo que el descenso tampoco se refleja necesariamente de forma instantánea.

Arabia Saudí busca rutas alternativas

Saudi Aramco ha empezado a trasladar parte de sus cargamentos utilizando el puerto de Sohar, en Omán. La operación recurre a transferencias de crudo entre buques para intentar compensar los problemas de Yanbu y reducir la dependencia del estrecho de Ormuz.

Esta respuesta ha permitido relajar parcialmente los precios internacionales. Sin embargo, no ofrece la misma capacidad ni la misma sencillez que las rutas habituales.

Las compañías europeas también están buscando proveedores alternativos. La petrolera polaca Orlen, por ejemplo, ha adquirido 16 cargamentos adicionales procedentes de Noruega, Reino Unido, Argelia, Kazajistán, Azerbaiyán y América después de sufrir cancelaciones en sus entregas saudíes.

La diversificación permite mantener abastecidas las refinerías europeas, pero obliga a competir por cargamentos que ya tienen otros compradores. Esa demanda adicional puede contribuir a que el precio permanezca elevado.

¿Subirá seguro el precio de la gasolina?

No puede asegurarse que la gasolina vaya a subir en todas las estaciones ni establecerse todavía una cantidad concreta. La evolución dependerá de cuánto duren las interrupciones y de la capacidad de los productores para sustituir los barriles que no llegan por las rutas habituales.

Si el oleoducto saudí recupera rápidamente su actividad, no se producen nuevos ataques y las transferencias desde Omán funcionan, la presión podría reducirse. Una mayor oferta procedente de otros países también ayudaría a contener los precios.

El escenario cambiaría si vuelven a interrumpirse las exportaciones saudíes, empeora el bloqueo de Ormuz o continúan los ataques contra refinerías. En ese caso, la gasolina y el diésel podrían registrar nuevas subidas durante los siguientes días o semanas.

La mayor amenaza a corto plazo no es únicamente la falta de petróleo. También preocupa la escasez de productos ya refinados, especialmente diésel, y la pérdida de rutas capaces de transportar la energía hasta Europa.

Qué pueden hacer los conductores

Ante una situación tan variable, conviene comparar los precios antes de repostar. La diferencia entre las estaciones de servicio de una misma ciudad puede alcanzar varios céntimos por litro y compensar parcialmente una posible subida general.

También resulta aconsejable evitar desplazamientos expresamente para llenar el depósito ante cada noticia sobre el petróleo. Una reacción masiva aumenta la demanda puntual y puede provocar problemas locales de disponibilidad.

Para reducir el consumo, es útil mantener correctamente la presión de los neumáticos, evitar aceleraciones innecesarias, utilizar marchas adecuadas y retirar equipaje o accesorios que aumenten el peso y la resistencia aerodinámica cuando no sean necesarios.

Preguntas frecuentes

¿Por qué puede volver a subir la gasolina?

La crisis del estrecho de Ormuz se ha unido a un ataque contra el oleoducto East-West de Arabia Saudí y a nuevas interrupciones en refinerías rusas. Estos acontecimientos reducen las rutas y la capacidad disponibles para abastecer el mercado.

¿Qué ha ocurrido con el oleoducto de Arabia Saudí?

Un ataque atribuido a los hutíes obligó a interrumpir temporalmente el funcionamiento del oleoducto East-West y las cargas de crudo en el puerto de Yanbu.

¿Por qué es tan importante el oleoducto East-West?

Permite transportar petróleo desde el este de Arabia Saudí hasta el mar Rojo sin tener que atravesar el estrecho de Ormuz. Se había convertido en una ruta alternativa fundamental durante el bloqueo.

¿Cuánto cuesta actualmente el petróleo?

Después de acercarse a los 130 dólares, el Brent retrocedió hasta aproximadamente 105 dólares por barril. La cotización cambia continuamente y continúa expuesta a las noticias procedentes de Oriente Próximo.

¿La gasolina subirá inmediatamente?

No necesariamente. Los movimientos del mercado internacional suelen tardar varios días o semanas en trasladarse por completo a las estaciones de servicio.

¿Por qué puede subir si el Brent ha bajado?

El precio del surtidor también depende del mercado de combustibles refinados, los costes de transporte, los seguros, el tipo de cambio, los impuestos y las existencias compradas anteriormente.

¿El diésel puede encarecerse más que la gasolina?

Sí. El mercado del diésel sufre una tensión especialmente elevada por los problemas de las refinerías rusas, las restricciones a las exportaciones y la elevada demanda europea.

¿Está garantizado el suministro en España?

No se ha anunciado un problema inmediato de abastecimiento en España. El principal riesgo actual es un nuevo aumento del precio, no la desaparición generalizada de combustible en las estaciones.

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