Quiero añadir gratis Motociclismo como fuente preferida de Google, para no perderme vuestras noticias.
Septiembre traerá una situación poco habitual en las gasolineras: mientras el diésel recibirá una rebaja fiscal de 20 céntimos por litro, la gasolina tendrá una ayuda menor. Esto puede hacer que, en determinadas estaciones y si el mercado acompaña, el gasóleo termine resultando más barato que la gasolina.
La clave está en la llamada cláusula de salvaguarda, un mecanismo automático que se activa cuando la subida interanual de un combustible supera el 15%.
Eso es precisamente lo que ha ocurrido con el gasóleo. En julio registró un incremento interanual del 15,7%, superando el límite establecido y activando una rebaja mayor para septiembre.
El diésel tendrá 20 céntimos de rebaja en septiembre
El calendario inicial contemplaba que la ayuda al gasóleo fuese reduciéndose durante el verano hasta quedarse en solo cinco céntimos por litro en septiembre.
Sin embargo, la subida registrada en julio ha cambiado por completo ese escenario. Al superarse el umbral del 15%, la cláusula de salvaguarda eleva automáticamente la rebaja hasta los 20 céntimos por litro. Esto supone 15 céntimos más de descuento por litro respecto a lo previsto inicialmente.
La gasolina, en cambio, no contará con esa misma protección. Su rebaja fiscal será menor que la aplicada hasta ahora, de modo que si el precio del carburante se mantiene estable, el usuario podría terminar pagando más por cada litro simplemente porque el descuento será inferior.
En el caso de las motos, esto tiene especial relevancia porque la gasolina sigue siendo el combustible dominante en la inmensa mayoría de modelos de combustión.
¿Será realmente más barato el diésel que la gasolina?
No se puede asegurar todavía. El precio final que veremos en septiembre dependerá también de cómo evolucionen el petróleo y los carburantes durante las próximas semanas.
La rebaja fiscal de 20 céntimos favorece claramente al diésel, pero no garantiza por sí sola un precio concreto en el surtidor.
Lo que sí puede producirse es un cambio llamativo respecto al escenario inicial: mientras el diésel gana protección fiscal, la gasolina la pierde.
Por eso, si los precios de mercado permanecen relativamente estables, septiembre puede dejar una situación poco habitual en muchas estaciones de servicio, con una diferencia menor entre ambos combustibles e incluso con el diésel por debajo de la gasolina en algunos casos.
Preguntas frecuentes sobre gasolina y diésel en septiembre
¿El diésel bajará 20 céntimos por litro?
No necesariamente. Los 20 céntimos corresponden a la rebaja fiscal aplicada, pero el precio final dependerá también de la evolución del mercado.
¿Por qué el diésel tendrá más descuento?
Porque su precio aumentó un 15,7% interanual en julio y superó el umbral del 15% que activa automáticamente la cláusula de salvaguarda.
¿La gasolina subirá en septiembre?
La gasolina tendrá una rebaja fiscal menor, por lo que si el precio base permanece estable, el consumidor podría pagar más por litro.
¿Puede ser más barato el diésel que la gasolina?
Sí, puede ocurrir en algunas estaciones si la evolución del mercado y las rebajas fiscales generan esa diferencia, pero no puede afirmarse que vaya a suceder en todas las gasolineras.
¿Afectará este cambio a las motos?
Sí. La mayoría de motocicletas de combustión utilizan gasolina, por lo que una menor rebaja fiscal puede traducirse en un repostaje más caro si no se compensa con una bajada del precio del carburante.











