Comparativa: Honda CB500F-CB500X ABS

Honda tiene en su catálogo dos modelos muy solicitados y semejantes técnicamente, pero que en la práctica difieren más de lo que puede parecer en un principio.
Víctor Gancedo Colabora: Marcos Blanco Fotos: Lluis Llurba -
Comparativa: Honda CB500F-CB500X ABS
Comparativa: Honda CB500F-CB500X ABS
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En los últimos años Honda ha sido la responsable de cambiar algunas de las pautas que regían el mercado, poniendo en escena dos familias de motos de carácter económico y bajo consumo, pero no por ello faltas de tecnología. Primero llegó la saga New Concept «setecientos» formada por tres modelos bicilíndricos y que la temporada pasada recibió una primera evolución, incrementando su cubicaje hasta cerca de 750 cc y mejorando en pequeños detalles.

En segundo lugar, y con vistas a 2013, Honda desarrolló una nueva familia formada igualmente por tres modelos de dos cilindros, pero en su caso con 471 cc y 48 CV declarados, además de algo más sencillos y económicos que los integrantes de la saga «NC». Para distinguirla, el gran fabricante japonés optó por utilizar sus conocidas siglas «CB» y de este modo llegaron la naked CB500F, la «crossover» CB500X y la deportiva CBR500. Las tres comparten una misma base de motor y parte ciclo, pero incorporan algunos elementos que las diferencian y que modifican en parte sus planteamientos y caracteres.

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Las más solicitadas

Con todos los respetos hacia la más «radical» de las tres, en esta comparativa nos hemos centrado en las versiones «F» y «X», las dos más demandadas de estas «quinientos» de Honda y entre las que a los usuarios les cuesta elegir. Decidirse por una u otra no es una tarea sencilla, porque a pesar de compartir base y de funcionar de forma prácticamente idéntica, a la hora de conducirlas existen diferencias palpables y sus orientaciones tampoco son las mismas. También la talla de sus posibles clientes puede ser un aspecto determinante a la hora de decidirse por una u otra.

Con respecto a los precios, aunque existen algunas diferencias, la verdad es que no parecen determinantes. La CB500X es más completa y por ello es algo más cara. Además solo se comercializa en versión ABS, rozando en este caso los 6.000 euros. En el caso de la CB500F sí que existen dos versiones, una dotada del mencionado sistema antibloqueo en los frenos y otra sin él. La primera rebaja 400 euros a la cifra citada para la «X» y la segunda 950 euros.

De este modo, salvo que escojamos la variante sin ABS, algo muy poco frecuente hoy en día, elegir entre «F» y «X» no va a depender principalmente del desembolso económico que hay que hacer para hacerse con los servicios de una u otra.

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Usuarios

Además de haber realizado una comparativa convencional con estas dos Honda y de haber disfrutado de ellas en nuestros recorridos más habituales, para complementar este artículo hemos recurrido a cuatro usuarios de moto de diversa índole para que las prueben y nos den su opinión. Como podrás leer un poco más adelante, cada uno ha elegido una de las dos y el reparto ha sido al 50 por ciento. Dos de ellos han preferido la «F» y los otros dos la «X», dependiendo mayormente del uso al que la han destinado y de su altura.

En lo que han coincidido todos es en la facilidad de conducción de las dos y en lo logrado que está su funcionamiento, sin apenas vibraciones. También en la «gracia» que poseen los motores al subirlos de revoluciones y el buen tacto de los diversos mandos. Está claro que para ser motos que se pueden adquirir por menos de 6.000 euros, son realmente completas y en especial en el caso de la CB500X.

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Pasamos a la acción

El bicilíndrico en paralelo que las empuja es exactamente el mismo y Honda no declara ninguna diferencia. Las curvas descritas por el banco de potencia lo corroboran. Ambas son calcadas y coinciden en 45 CV a 8.200 rpm y 4,1 kgm a 6.350 rpm. Sin embargo, en la práctica parece que el motor de la variante naked tiene algo más de pegada y, tanto en aceleración desde salida en parado, como en velocidad máxima, se impone con cierta claridad. En motos de esta índole se nota que la «F» es más baja y compacta, y que además pesa casi 5 kg menos.

El moderno propulsor es muy compacto y utiliza soluciones técnicas procedentes de los modelos deportivos de la marca. Al contrario de otros motores, en su caso no está limitado y ha sido diseñado para rendir la potencia mencionada en el párrafo anterior. Su funcionamiento es muy suave y tiene un tacto muy logrado a bajas revoluciones gracias al desfase de 180º entre las muñequillas de su cigüeñal, que además ha sido dotado de un contrapeso con función equilibradora. La culata DOHC incluye árboles de levas ligeros y una distribución silenciosa debido a una cadena con los rodillos tratados con vanadio. Gracias a todo esto sube de revoluciones con alegría, llegando a superar las 9.000 rpm sin «despeinarse» y manteniendo regímenes máximos sin problemas, sin mostrar irregularidades en ningún momento, incluso cuando se le exige al máximo durante un largo tiempo.

Para rematar las buenas sensaciones que transmite, la caja de cambios también es muy agradable en su utilización, permitiendo engranar marchas con suma facilidad, tanto para arriba, como hacia abajo.

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Para el día a día

Las dos son motos perfectas y muy prácticas para ser utilizadas a diario por ciudad, pero en este ambiente y siempre que no midas mucho más de 180 cm, la «pequeña» CB500F se erige como la moto ideal, moviéndose como «pez en el agua», colándose con increíble facilidad por espacios pequeños gracias a una dirección que gira mucho y que se acciona sin apenas esfuerzo. Por otro lado, aunque es algo más voluminosa, la CB500X también es una buena elección para ciudad, salvando mejor los retrovisores de algunos coches gracias a que los puños de su manillar se encuentran considerablemente más altos. Esto se debe a que el propio manillar está más dimensionado y a que la horquilla es más larga debido a su mayor recorrido (20 mm más).

Tanto a baja velocidad, como en parado, las dos son sumamente manejables debido a su ligereza. De todos modos, gracias a su asiento más bajo y a que pesa casi 5 kg menos (192 kg con el depósito lleno), la CB500F también es algo más práctica, especialmente si la altura de su conductor no es excesiva.

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Eficacia

Al observar los componentes que acompañan a sus chasis de acero, salta a la vista que son motos de planteamientos sencillos. De todos modos nada desentona negativamente y son sorprendentemente eficaces y dinámicas. Desde el punto de vista deportivo, también es la naked la que se muestra algo más ágil y aplomada, aunque con las dos te puedes divertir prácticamente por igual en una carretera de curvas, ya que sus prestaciones tampoco son «desbordantes» y pueden ser controladas con bastante facilidad.

Si lo que preferimos es confort de marcha y suavidad de rodadura, en este caso la CB500X es la más indicada. Su posición de conducción es más relajada y espaciosa, y además te puede esconder tras su semicarenado recibiendo una considerable protección. También las suspensiones son algo más absorbentes gracias a sus mayores recorridos, lo que facilita la circulación por carreteras descarnadas o de tercer orden. Gracias a ello y a los neumáticos mixtos que monta de origen, la «X» también nos permite ciertas licencias por pistas de tierra, aunque sin desmadrarnos en exceso. Está claro que esta pequeña «crossover» es la elección más indicada para los usuarios más ruteros, aquellos que buscan una moto para ser utilizada todos los días de la semana.

Con respecto a la autonomía, en ambos casos es sobresaliente. Las dos son auténticos «mecheros» y gastan muy poco, con consumos que rondan los 4 litros/100 km e incluso más bajos, permitiéndonos recorrer más de 500 km con un solo depósito a ritmos legales. También el mantenimiento de estas dos monturas es reducido y poco costoso. Las revisiones se deben realizar cada 10.000 km y los consumibles no son especialmente caros, algo que hoy en día se tiene muy en cuenta a la hora de comprase una moto.

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Los usuarios opinan

Begoña Calvo (Publicista)

Uso la moto a diario y aunque las que más me gustan son las deportivas, me ha sorprendido lo bien que van estas «quinientos». Me he divertido mucho con ellas, algo que no esperaba, pero también me ha llamado la atención lo versátiles y prácticas que son. Para su cilindrada tienen un rendimiento sorprendente, un tacto muy dulce e inmediato a bajas revoluciones, pero también una respuesta arriba que te lleva a estirar sus motores mientras lo pasas en grande… ¡Les cunde una barbaridad! Si tengo que elegir una, me quedaría con la «X». La protección del carenado es definitiva y también el recorrido de suspensiones que, para utilizarla por ciudad, e ir y venir al trabajo por carretera, salvando baches y badenes, es casi perfecta. Aunque es algo más cara, merece la pena. De todos modos, cualquiera de las dos me parece una buena compra para dos grupos de usuarios diferentes. Los «expertos» disfrutarán de sus grandes posibilidades al conducirlas, y los «novatos» aprenderán mucho con ellas.

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Jesús Hernández (Informático)

Honda ha hecho un trabajo muy bueno con estas dos motos. Aunque parecen estar diseñadas para el mundo del A2, yo no descartaría ninguna de las dos si ahora mismo quisiera cambiar de moto. Como usuario, me parece más divertida y mejor opción la «F». El hecho de que no lleve carenado, ni una gran cúpula, tampoco me echaría para atrás a la hora de hacer alguna que otra ruta, pues la posición de conducción es muy cómoda. Además, aunque el motor es igual en las dos, en la «F» parece más alegre y que anda incluso más, respondiendo muy bien a bajas revoluciones para ser un «quinientos» y subiendo de vueltas con alegría. También la «F» es más baja, sintiéndose más ligera y ágil. Entre coches se mueve con mucha soltura y circular por glorietas y curvas cerradas es incluso divertido. Además, frena muy bien y gracias al ABS te permite apurar con total tranquilidad, muy importante al moverte entre tráfico muy denso. Por sacarle algún fallo, no me importaría que en el cuadro existiese la opción de ver la temperatura del motor. Con la «F» creo que tendría moto y diversión aseguradas.

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Javier Inglés (Diseñador)

Una mañana me dijo Víctor: ¡Javier, eres mi hombre! La verdad es que me quedé ojiplático y pensé: ¡¡a estas alturas de la película y ¡Gancedo se cambia de acera! Fuera de bromas, me había elegido porque buscaba un conductor «novel». Yo acabo de adquirir una Honda NC750X tras más de nueve años sin conducir una moto, así que parece que mi perfil le parecía interesante para sacar conclusiones entre estas dos CB500. Además, yo hago 120 km diarios para ir y volver del trabajo. Después de probarlas, las sensaciones han sido muy satisfactorias. Cualquiera de los dos modelos cumplen sobradamente con el cometido, son manejables, gastan poco y sus bicilíndricos responden alegremente cuando se les requiere. En ciudad las dos se desenvuelven de maravilla, aunque para mis 191 cm, la «F» me queda un tanto pequeña. Por este motivo, por la mayor protección que ofrece y por el uso que le voy a dar a diario, además de por la estética algo más tradicional, mi elegida es la «X», pensando también en los meses de invierno, aunque esto ya os lo podíais imaginar tras saber que su hermana mayor «duerme» desde hace poco en mi garaje.

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Álvaro Gavín (Periodista)

Decidirme por una de las dos me ha costado mucho, pues son muy parecidas en cuanto a comportamiento. La «X» es más completa y me gusta más estéticamente, pero pensando con la cabeza y no con el corazón, elijo la «F». Entiendo que ambas son motos que habitualmente se van a mover en áreas urbanas y en trayectos «cortos» entre distintos núcleos urbanos, por lo que interesa llegar bien al suelo, tarea más sencilla en la naked para mis 165 cm de altura, cuyo asiento está ubicado a menor altura. La mayor protección aerodinámica de la «trail» no es tanta ventaja en invierno si los desplazamientos son cortos o a baja velocidad, y además dentro de ciudades. En cambio, sí que se agradece el viento en los tórridos días de verano, algo que se percibe en mayor medida a los mandos de la «F». En cuanto a posición de conducción, suspensiones y motor, no he apreciado grandes diferencias que determinen la elección. Es cierto que la «X» es más cómoda en líneas generales, pero la «F» se percibe más ágil y ligera, por lo que ahora mismo es mi elección.

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