Objetivo 100.000 km: Yamaha FJR1300

Si hace solo unos pocos años alguien me hubiera dicho que yo pudiera ser el protagonista de esta sección, simplemente no le habría creído. Soy un motero «tardío» pero aquí estoy con mi FJR1300 y 100.000 km a cuestas.

Santiago Zuluaga Ibargallartu -
Objetivo 100.000 km: Yamaha FJR1300
Objetivo 100.000 km: Yamaha FJR1300

Desde que tengo uso de razón me gustan las motos. No sé por qué, pues en todo mi entorno no había la más mínima afición a la moto. Mis primeros pasos en la moto fueron hace una pila de años, ya que tenía entonces 18 años pero no el carné de coche. Necesitaba un vehículo para trabajar e ir a clase, y el elegido fue un ciclomotor Mobylette University naranja y negro.
Unos pocos meses después me saqué el carné de coche y ahí quedó aletargada, durante 20 años, mi afición a la moto. Un día, mi hermano, que nunca había mostrado interés por las motos, me dijo que quería sacarse el carné de moto. Esto hizo que despertase mi antigua pasión por las motos y con casi 40 años, al fin me lo saqué.

Compré una pequeña Honda Sadow VT 125 para matar el gusanillo. Como muy bien sabréis todos los que estáis leyendo estas líneas, ese gusanillo no solo no murió sino que creció hasta convertirse en un gusano parecido al de «Dune». Le hice 37.000 km en dos años. Después de ésa vino la Honda CB 500 S con la que recorrí 40.000 km en dos años, y en menos de cuatro, le hice los 100.000 a la FJR.
Dada mi poca experiencia, me asusté un poco al comprar una moto tan grande, pesada y potente. Nada más lejos de la realidad. Si te lo tomas con calma y no enroscas el acelerador a tope buscando la línea roja del tacómetro desde el primer día, te encontrarás con una moto noble, muy estable, con unos bajos y medios poderosos y con un gran par motor que te permite pilotar la moto como si fuera automática, sin ningún tipo de estrés y una seguridad y confianza asombrosas. Ya habrá tiempo de exprimir el motor cuando tengas un poco más de experiencia, porque la moto corre y acelera mucho. También hay que tener en cuenta que son muchos los kilos que hay que parar.
Si tuviera que describir mi «burra», en este caso, mi «jaca» debido a su porte y elegancia, diría que son dos motos en una. Por un lado está ese percherón fuerte y poderoso, el del animal que casi siempre saco a pasear. Y por otro lado, es un purasangre que monto algún que otro día para darnos una alegría tanto la máquina como yo.

Su mayor defecto para mí es el peso. Al principio tuve dos caídas tontas en parado sin consecuencias, por no poder enderezar la moto debido a su peso. Su motor es extraordinario, poderoso, suave y muy dosificable. Es una moto muy cómoda, con la que puedes hacer muchos kilómetros sin cansarte y sin que tu espalda lo note mucho. Esto es muy importante para mí, porque tengo serios problemas de espalda.
Me suelen decir que por mi forma de conducir y el uso que le doy a la moto (soy bastante tranquilo y la utilizo para viajar y hacer escapadas domingueras), que me sobra motor. Hay veces que yo pienso lo mismo, hasta que me encuentro con un camión al que tengo que adelantar en una carretera de doble sentido. Es entonces cuando me alegro de tener esos CV en el puño de gas. Es ese momento en el que te das cuenta de la enorme seguridad que te proporciona tener toda esa potencia. Enroscas el puño y sólo tienes que mirar por el espejo retrovisor para ver que lo has adelantado. Por cierto, ¿os habéis dado cuenta de la enorme cantidad de vehículos pesados que circulan los días laborables por nuestras carreteras? Soy de los que piensan que lo peligroso de una moto no son los CV que tenga, sino el uso que hagas de ellos. Lo que pasa, es que hay veces que las vísceras pueden al cerebro. En fin, «es nuestra naturaleza» le dijo el escorpión (motero) a la rana.
Había oído de todo acerca de la transmisión por cardán y ahí va mi opinión: es una maravilla. En 100.000 km no me he preocupado de la transmisión. Se acabó aquello de engrasar la cadena, pringarlo todo, tensarla y cambiar su kit cada cierto tiempo. A pesar de que el cardán es algo realmente bueno, tuve un susto en una reducción brusca de 2ª a 1ª que bloqueó la rueda trasera. De todo se aprende, así que a partir de entonces, nada de reducciones bruscas.

He recorrido casi toda la geografía de España y parte de la de Portugal. Como capricho, he estado en todas las capitales de provincia y en buena parte de las sierras de España (Pirineos, Picos de Europa, Aracena, Gredos, Albarracín, Cazorla, … y muchas más).
No he salido de la península salvo al sur de Francia, porque casi siempre viajo solo y los idiomas no son mi fuerte. Este verano, mi hermano y yo iremos a los Alpes. Es un viaje que siempre hemos deseado hacer, pero que no lo hemos podido realizar por las obligaciones de mi hermano. Benditas obligaciones (tengo dos sobrinos maravillosos) que le ocupan el poco tiempo libre que tiene. Total, que disponemos de una semanita para hacer la que espero sea la primera pero no última visita a los Alpes.
No he ido nunca a ver una carrera de MotoGP. No por falta de ganas, sino porque me agobian las grandes aglomeraciones y la dificultad de encontrar alojamiento (ya que lo de la tienda de campaña se acabó para mí hace mucho tiempo por culpa de la espalda). Sin embargo, hace unos años descubrí SBK y me enganché a esta competición. El ambiente motero es extraordinario, no hay tanta gente, ni tantos agobios, y las carreteras son estupendas. Con eso de que hay dos mangas, los pilotos arriesgan a tope. Por otra parte, al ser motos derivadas de las de serie, las puedes identificar y pensar que tú puedes pilotar una parecida. Todos los años espero ansioso ese fin de semana para coger la moto e ir a Valencia.
Cuando compré la moto me hice el propósito de esperar a hacer 100.000 km o que pasaran cuatro años antes de empezar a pensar en cambiar de moto. Han llegado los cuatro años y los 100.000 km casi a la vez, y a día de hoy creo que estoy más satisfecho con mi moto que el día que me la compré. En vista de lo bien que va y lo contento que estoy con ella, voy a esperar a cumplir 50 años. Me quedan algo más de tres para pensar en cambiar de máquina y hacerme un regalo en tan señalada fecha.
Quizá una FJR 1400 con equipo de música-radio, control de velocidad y 50 kg menos de peso, ¿qué opinas, Yamaha?

  • Edad: 47 años.
  • Profesión: Técnico electrónico.
  • Lugar de residencia: Bilbao (Vizcaya).
  • Mi mejor ruta: Los Alpes.
  • Km de la moto: 100.000 km.
  • Lo que más me gusta: Potencia y confort.
  • Próximo objetivo: Hacer el Paso del Stelvio.
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