Yamaha MT-09 Tracer. Prueba

Además de semicarenado, la Tracer incorpora novedades muy interesantes que la convierten en una ligera y divertida moto de turismo, de elevado confort y precio muy atractivo.
Víctor Gancedo. Fotos: Yamaha -
Yamaha MT-09 Tracer. Prueba
Yamaha MT-09 Tracer. Prueba
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Yamaha lleva ya unos años desdoblando algunos de sus modelos más conocidos. Durante la década de los noventa y principios de este siglo tuvo en su catálogo la XJ600 Diversion en versiones «S» y «N», y después utilizó una fórmula similar para las FZ6, FZ1, XJ6 y FZ8. El gran fabricante japonés era conocedor de que las naked gozaban de muy buena acogida, pero también era consciente de que para usuarios de corte viajero las motos desnudas no eran lo más adecuado. Para ellos ofrecía variantes dotadas con semicarenados con la intención de aumentar de manera considerable el radio de acción de todas ellas.

Tricilíndrica con mucho carácter

Hace un par de temporadas que Yamaha puso en escena una naked sorprendente. Propulsada por un tricilíndrico de 847 cc, con 106 CV y 189 kg verificados, se puede decir que la MT-09 fue el comienzo de una nueva época para la marca de los tres diapasones. Desde que nos llegaron sus primeras fotos en el verano de 2012, ya se comenzó a especular acerca de la posible aparición de una versión vestida. Al respecto, Yamaha se ha hecho de rogar un poco más de lo habitual, pero también es cierto que la espera ha merecido la pena, porque esta vez hay muchas cosas que contar, bastantes más de lo que hasta ahora nos tenía acostumbrados. Aparte de haber añadido el sustantivo Tracer a su denominación y de haber aumentado la protección que brinda a sus usuarios, la marca japonesa ha introducido otras importantes modificaciones, convirtiéndola en una moto muy rutera, aunque eso sí, conservando el fuerte carácter que define a la MT-09.

El semicarendo cuenta con una pantalla que, aunque algo estrecha, posee una altura generosa y protege bien en la zona del casco. Además, puede ser regulada de forma manual en tres posiciones espaciadas 15 mm entre sí, y se complementa con cubremanos de diseño futurista y unas tapas laterales que también desvían el aire de nuestras piernas. El grupo óptico delantero lo forman dos faros independientes Full LED que producen una iluminación muy clara e incluyen en su parte superior luces de visión diurna con la misma tecnología.

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En la parte trasera se ha montado un nuevo subchasis más robusto y largo, al que se ha acoplado un asiento de dos módulos claramente más amplio y confortable que el de la naked, permitiendo regular la altura del delantero (845 y 865 mm). También el manillar es más ancho y se ancla sobre unas torretas sobreelevadas, que además permiten un giro de 180º para adelantar o retrasar su posición. De este modo la ergonomía es sensiblemente más erguida y espaciosa que en la MT-09 estándar, teniendo en cuenta que la altura declarada para el asiento de esta es inferior (815 mm). En la nueva zaga también destacan unas grandes asas para el pasajero de material termoplástico, así como unos anclajes para maletas acoplados en ambos laterales. Otro detalle exclusivo y muy interesante de esta Yamaha que también afecta a la parte trasera es que en el basculante se han hecho algunos «recortes» es su parte central para poder incorporar un sistema de bieletas que acompañe al amortiguador.

Por otro lado, además de ABS de serie, la Tracer incluye control de tracción desconectable, modificaciones en los modos de motor (STD, A y B), depósito con cuatro litros más de capacidad, caballete central e instrumentación muy completa heredada de la XT1200Z Super Ténéré, con las necesarias adaptaciones a las características de la nueva Tracer.

Viendo todo esto, queda claro que Yamaha no se ha limitado a vestir a la MT-09, sino que ha desarrollado un modelo que ha mejorado en muchos apartados y que han convertido a una «sencilla» naked en una auténtica moto de turismo, que se puede completar aún más con una interesante lista de accesorios que se han preparado para ella. Además, con todos los añadidos que ha recibido y los 18 litros que caben en su depósito, el peso declarado es de 210 kg, 20 más que los anunciados para su hermana. Y otro detalle clave es que su precio se pude considerar como muy competitivo. En nuestro mercado va a costar 9.799 euros, solo 1.200 euros más que la variante naked dotada de ABS. Por tanto, si la relación peso/potencia es muy buena, quizá es aún mejor la relación precio/equipamiento.

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En marcha

Yamaha nos citó la semana pasada en el Parador de la localidad malagueña de Antequera para disfrutar de un primer contacto a los mandos de su nueva creación. Al acercarte a ella enseguida te percatas de que ha ganado altura y el conjunto tiene más tamaño. El nuevo semicarenado, el manillar más alto y ancho, el depósito mayor y el colín más amplio y proyectado hacia arriba, contribuyen a crear un conjunto con mejor presencia. Además, contrasta el estilizado frontal con una zaga de diseño más sobrio e incluso «industrial». Pero parece ser que es lo que se lleva, porque esta parte sigue las tendencias del mercado y nos puede recordar a otros modelos conocidos.
La ganancia en altura del conjunto y el diseño de las asas del pasajero, hacen que haya que pensar un poco la maniobra de pasarle la pierna por encima para sentarnos sobre su asiento. También es cierto que para facilitar esta tarea, los más bajos pueden aprovecharse del caballete central y subirse a la moto con él desplegado.

Tras arrancar el motor, el funcionamiento en punto muerto se percibe agradable y sin vibraciones. Yamaha declara haber retocado las curvas de los distintos modos de motor para que la respuesta sea menos contundente al principio, especialmente en los modo «STD» (el que aparece por defecto cada vez que ponernos el motor en marcha) y en el «B», el más suave, indicado para una conducción sosegada o sobre firmes deslizantes. En el «A» la «pegada» sigue siendo fuerte y es aconsejable mantener el nuevo control de tracción conectado, porque de lo contrario no resulta difícil hacer deslizar al neumático trasero en marchas cortas sobre asfaltos con poco agarre. El control de tracción funciona con corrección y cuando entra en acción lo hace sin brusquedad, por lo que es fácil sacarle partido sin necesidad de ser Marc Márquez.

El tricilíndrico de 847 cc es realmente completo, con buenos «bajos», mejores «medios» y estirando con alegría hasta rondar las 11.000 rpm. Además, ahora parece que su caja de cambios funciona con algo más de suavidad, por lo menos en las unidades de esta presentación, con poco más de 1.000 km en sus respectivos odómetros.

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Mayor firmeza

A pesar de haber ganado algo de peso, la Tracer nos obsequia con una forma de rodar muy firme y aplomada debido a unas suspensiones con tarados apretados, a un frontal algo más cargado y a un tren trasero que trabaja mejor en toda situación gracias a las reformas aplicadas en la suspensión. Quizá a la aparente horquilla invertida le cuesta leer un poco el relieve al circular sobre asfaltos muy irregulares, pero esto es normal si tenemos en cuenta que es relativamente simple y solo permite ser regulada en precarga de muelle.

Por otro lado, esa mayor resistencia al hundimiento se agradece en frenadas enérgicas, aprovechando la potencia del freno delantero. También la Tracer posee un paso por curva más regular y se descompone menos a la hora de practicar una conducción agresiva, beneficiándonos del generoso rendimiento de su tricilíndrico.

Esta Yamaha es ágil y rápida de reacciones, conduciéndose sin apenas esfuerzo y dirigiéndose con facilidad hacia el punto escogido. La MT-09 Tracer nos ha demostrado que confort de marcha y carácter deportivo pueden convivir a la perfección en un mismo modelo.

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Conclusión

Yamaha ha «borrado de un plumazo» unos conceptos que teníamos muy arraigados. Hasta ahora parecía que los modelos de turismo de alta cilindrada estaban obligados a ser caros y pesados, pero con la Tracer las cosas han cambiado. Por «solo» 9.799 euros podemos disponer de una moto realmente completa que declara un peso con gasolina de solo 210 kg. Del mismo modo cuenta con una relación peso/potencia muy interesante, y un rendimiento que la llevan a alcanzar los 210 km/h de velocidad máxima y a rondar los 22 segundos en los 1.000 m desde salida parada. En esta primera toma de contacto, la Tracer ha demostrado ser confortable y agradable, además de ágil y divertida.

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