Moto Guzzi V7 Cafè Classic

Verde esperanza. La Moto Guzzi V7 750 cc de los años 70 causó sensación como superdeportiva. Ahora, tres décadas después, su estilo vuelve en una clásica de aspecto retro sumamente atractivo.

Pere Casas

Moto Guzzi V7 Cafè Classic
Moto Guzzi V7 Cafè Classic

Moto Guzzi ha presentado en Roma, completando su ya muy extensa gama, dos versiones motorizadas por el superprobado «small block» de 750 cc. Por un lado, su espectacular V7 Cafè Classic, que se diferencia de su hermana turística V7 Classic al inspirarse claramente no sólo el estilo de las «café-racer» de los años setenta –la Guzzi V7 fue la primera moto de serie en sobrepasar los 200 km/h en 1972– sino también en el origen de las motos deportivas italianas de la época: dos semimanillares bajos, inclinados y regulables, ruedas de radios, sillín con colín integrado y cuadro de instrumentos inspirado en los célebres Veglia-Borletti.

Para realzar aún más una estética realmente atractiva, la Cafè luce una personal carrocería verde-oro metalizado Legnano que le queda ni que pintada al depósito de 17 litros que comparte con la V7 Classic. Aunque en el apartado técnico apenas hay diferencias con ella, la Cafè (pronúnciese en italiano, con la «è» abierta) equipa los silenciadores laterales y cromados con salida más elevada para mejorar la distancia al suelo y acercar su sonoridad al piloto.

Aunque en principio la moto es una monoplaza, para poder compartirla y convertir el eventual «pasajero» en… «duradero» basta con adquirir el asiento de la Classic, ya disponible en catálogo, y montarle sus estribos.

Gracias a su inyección Weber Marelli de 36 mm, el V2 de 744 cc ofrece en marcha un comportamiento extremadamente suave, y ha eliminado totalmente cualquier duda, retenciones abruptas y vacíos típicos en el cerrar-abrir de los bicilíndricos de antaño. Pese a que es directa, adaptarse a las típicas reacciones en reducción de la transmisión por cardán y del cambio de cinco marchas resulta en esta poco potente Guzzi sumamente sencillo, y más si piensas que gracias a ella podrás olvidarte del todo del caro, sucio y pesado mantenimiento del kit de cadena convencional. Equipa llantas de 18 delante y 17 detrás, y de sección reducida, lo que junto a su dirección cerrada a 27,5º grados y su distancia entre ejes de 1.449 mm le da una conducción clásica. El freno delantero de 320 mm tiene un rendimiento más que correcto, al igual que las suspensiones por doble amortiguador.

Su motor no supera los 50 CV, así que con la V7 Cafè deberás anteponer, ante todo, la diversión sosegada y los paseos lúdicos a las prestaciones puras. Corre lo suficiente, de acuerdo a su color verde esperanza, pero dado su carácter sereno resulta en la práctica una magnífica arma antirradares... no olvides los tiempos que corren. Más que su potencia, pues, de esta Guzzi te enamorará su estampa, su tradición, la exclusividad de la marca… Y más que transcurrir por el paisaje, sea urbano, sea en una bella carretera secundaria de la primavera italiana, con la V7 Cafè formarás parte de él…