BMW C 600 Sport Special Edition. Prueba

Los scooter del fabricante alemán han superado ya sus primeros pasos en el mercado y han llegado a la madurez: esta versión especial del C 600 Sport que hemos probado demuestra que, como el buen vino, los BMW mejoran con el tiempo…
Víctor Gancedo Fotos: Jaime de Diego -
BMW C 600 Sport Special Edition. Prueba
BMW C 600 Sport Special Edition. Prueba

Los scooter BMW han pasado por nuestras páginas en varias ocasiones, y en este caso el invitado es la llamativa versión «Special Edition» del modelo C 600 Sport que, además de la decoración tricolor BMW Motorsport (con un amortiguador con muelle rojo a juego), solo aporta cambios de equipamiento al incorporar de serie accesorios como el silenciador Akrapovic o el asiento deportivo (más bajo para el piloto y calefactable en las dos plazas). Sin embargo, en cuanto te pones a sus mandos y arrancas, enseguida se aprecia que hay algo más: aparte del sonido del escape, mucho más bonito que el de serie y sin ser nada estridente ni desagradable (solo suena algo más ronco y pierde el tono «a lata»), se aprecian menos vibraciones, todo está de alguna forma más sólidamente conjuntado, los plásticos encajan perfectamente… La madurez en la producción y los controles de calidad suelen tener ese efecto, y en este caso se ha notado mucho. Una muestra de esta mejora se aprecia en las guanteras delanteras, con las que antes había poco menos que pelearse, y que ahora (en esta unidad por lo menos) puedes abrir y cerrar acariciándolas con un solo dedo.

Es posible que estas buenas sensaciones tengan influencia en la percepción de su comportamiento general en marcha, porque lo cierto es que además de la buena impresión estética (particularmente me gusta mucho la decoración), este C 600 Sport va muy fino e impresiona su forma de acelerar, pues da un poco igual si hace viento o si circulas cuesta arriba, en cuanto giras el acelerador el motor empuja con ganas (y ahora con un sonido muy agradable) hasta que la aguja del preciso velocímetro llega a los 180 km/h, para cortar encendido un instante después. Es su velocidad máxima (hemos medido 180-181 km/h reales, es decir, cuidado con los radares y malinterpretar la velocidad leída...) y con la facilidad a la que llega a ese corte de encendido, está claro que podría ser más alta, pero BMW decidió en su momento que así era suficiente. No voy a negar que lo es, pero la estabilidad a este ritmo es impecable, incluso en curvas rápidas con juntas de dilatación en mal estado (cada vez más frecuentes por desgracia), y no puedes evitar pensar que con un desarrollo final más largo alcanzaría una punta superior.

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Además de su capacidad para rodar a ritmos vivos sin que le tiemble, ni a ti, el pulso, este scooter deportivo ya nos demostró su eficacia en pilotaje «al ataque» en la comparativa del verano pasado frente al supuestamente intocable Yamaha T-Max, al que dejaba atrás en todos los puertos y tramos donde los enfrentamos. El BMW no parece tener muy buen tacto en los frenos en un primer momento, pero cuando sigues apretando la maneta sientes cómo se mantiene o aumenta la fuerza de frenada, y esta no decae después de varias apuradas. La horquilla y el bastidor aguantan esas frenadas enérgicas muy bien y no se aprecian flexiones, es decir, en todo momento percibes a la perfección lo que está pisando la rueda delantera y puedes apurar tanto al frenar como al entrar en curva con las mismas sensaciones de una moto deportiva. El ABS está ahí pero solo nos recuerda su presencia si el suelo se deshace o si, al límite y ya con el neumático chirriando, hemos ido demasiado lejos. La suspensión trasera pasa desapercibida: hace su trabajo, y en función de nuestro peso podremos ajustar el muelle, aunque no es especialmente sensible a ese reglaje. Y mucho tienes que pesar para hundirla tanto como para que llegue a rozar, pues permite inclinaciones muy serias antes de que llegue el aviso.

Lo mejor es que todo ese eficaz comportamiento no implica incomodidad. Al contrario, a sus mandos se va muy cómodo, es amplio y en esta versión con el asiento algo más bajo el problema de llegar al suelo se reduce (aun así no es un scooter para gente poco alta). La pantalla regulable permite desviar muy bien el viento (aunque arriba del todo se mueve demasiado al mantener ritmos elevados), y bajo el asiento disponemos de un excelente hueco donde cabe un casco integral mientras circulas y sobra espacio para más, y que posee un fondo flexible sencillamente genial, que nos permite alojar un segundo casco integral cuando dejamos el scooter aparcado. Y sin miedo a los amigos de lo ajeno, pues aunque llegaran a cortar ese fondo tampoco podrían extraer el casco (no sale al quedar bloqueado entre la rueda y el subchasis) y además impide el arranque mientras está «desplegado».

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En un scooter los aspectos prácticos de este tipo son muy importantes y en los BMW no se descuida casi nada: el cuadro de instrumentos nos informa de casi todo lo que podamos desear, incluyendo las presiones de las ruedas. El «casi» va porque echo de menos un avisador de autonomía, sobre todo cuando entra la reserva, y porque los indicadores de nivel de gasolina y el cuentavueltas están mal resueltos, uno muy grande (y poco preciso), y otro muy pequeño y poco legible. Pero los mandos tienen una calidad sobresaliente y las guanteras ahora se pueden usar con facilidad (una con toma de 12 V y puede venir con un adaptador USB) y, en resumidas cuentas, igual que cuando «te aplicas» no defrauda y puedes ir muy rápido, cuando no tienes prisa ni ganas de correr puedes ir relajado y sin fatigarte.

Conclusión

BMW declara que esta edición especial del C 600 S incorpora una decoración especial, asiento deportivo y calefactable, y un silenciador Akrapovic. Por lo demás, no anuncia más novedades, pero en esta prueba hemos percibido unos mejores ajustes en los plásticos de la carrocería, un funcionamiento más refinado y y la sensación de que el variador permite que el motor suba más rápido de revoluciones al acelerar desde salida parada. Luego, sí es verdad que no hemos apreciado apenas cambios en las prestaciones con respecto a mediciones anteriores de la variante estándar, pero también es cierto que el rendimiento de este scooter es más que suficiente, con una velocidad máxima que ronda los ¡180 km/h! Además, su comportamiento es elogiable, con una efectividad sorprendente gracias a una parte ciclo que se siente muy sólida.

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