SYM Joymax 300i GTS

Los últimos modelos que vienen del lejano Taiwán cada vez muestran mayor calidad. Es el caso del GTS, totalmente nuevo y con un motor que llega hasta prácticamente los 30 CV.

Andrés G. Dorado. Fotos: Jaime de Diego -
SYM Joymax 300i GTS
SYM Joymax 300i GTS

Los taiwaneses se están «poniendo las pilas». Estaban ya un paso por delante de los fabricantes chinos cuando se establecieron en España, pero a día de hoy sus productos tienen una calidad más que decente y sus precios son muy lógicos, nada de gangas, pero en la mayoría de los casos se cumple aquello de que «valen lo que cuestan». Me refiero a marcas como KYMCO, TGB o SYM, todas taiwanesas y todas muy a tener en cuenta como opción de compra en cualquiera de los segmentos que abarquen. El Joymax GTS (antes simplemente GTS) es un viejo conocido en nuestro país al llevar varios años entre nosotros. En Milán se presentó la tercera generación por partida doble (125 y 300 cc) y prácticamente a la vez llegaban a España las primeras unidades. Su denominación comercial lo dice todo, o por lo menos es lo que se da a entender, como bien he interpretado en el titular de esta prueba con las siglas GTS (Gran Turismo Sport). Todos los plásticos de su carrocería se han actualizado tomando un cariz deportivo. En ellos abundan las líneas rectas y los ángulos. Los enormes grupos ópticos, en los que se mezclan bombillas y LED casi a partes iguales, no solo son parte esencial en su estética, sino que cumplen con su función de forma efectiva con un haz de luz potente que alumbra un amplio perímetro. Tiene hasta antiniebla y un sistema que detecta la falta de luz y enciende automáticamente las de cruce, lo que te puede dar pistas de hasta dónde puede llegar su equipamiento.

Pero no solo es nuevo por fuera. Lo es también por dentro. Desde el chasis, que ahora exhibe un esquema de dos dobles cunas que sujetan por un lado la suspensión delantera y la dirección y por otro la estructura oscilante del motor y la transmisión, hasta el motor. Deriva del monocilíndrico anterior, pero ha aumentado notablemente la potencia hasta prácticamente 30 CV según «cifras oficiales», algo que se deja sentir en marcha. Aunque la salida desde parado no sea fulminante (me esperaba que fuera algo más rápida), la aceleración en líneas generales es buena y el tacto del motor muy agradable. La velocidad máxima (143 km/h reales) que hemos registrado es de las mayores del segmento. Una característica que debe ir respaldada por una protección aerodinámica eficiente, y en eso el nuevo GTS va sobrado gracias a una parte frontal amplia y al parabrisas alto.

En cuanto a la ergonomía, me da la sensación de que la habitabilidad para el conductor se ha reducido ligeramente, sobre todo porque el manillar queda cerca del cuerpo y esto te impide estirar los brazos si mides alrededor de 180 cm. Además, el respaldo no permite echarse hacia atrás. En la zona de las piernas no hay problema en cuanto a espacio, tampoco en la parte trasera con un puesto para el pasajero muy amplio que cuenta no solo con estribos y asas, también con un pequeño respaldo de serie que hace aumentar notablemente el confort.

Su innegable carácter GT no está reñido con sus cualidades urbanas. De hecho no es un scooter demasiado voluminoso y se maneja muy bien entre coches. El asiento a una altura no demasiado elevada hace que sea adecuado para conductores de cualquier talla. Aquí los retrovisores anclados a la carrocería le perjudican porque son grandes y sobresalen demasiado. Cuenta con frenada combinada con la que con tan solo accionar la maneta izquierda se activan los frenos de ambas ruedas, el tacto es algo duro, pero el funcionamiento es plenamente efectivo. El tarado firme de las suspensiones proporciona mucha estabilidad en marcha, a lo que contribuye el nuevo y rígido chasis y una llanta delantera de 14 pulgadas. Por otro lado, y si aprietas a tope la precarga, comprobarás que marca mucho los baches y las reacciones son algo secas, mejor soltarla todo lo posible a no ser que se vaya habitualmente con pasajero.

El completísimo equipamiento, al que bien se merecía dedicarle un pequeño cuadro aparte, y en donde no falta absolutamente nada, es una de las principales razones por las que su precio es algo elevado (su PVP se acerca a los 5.000 euros). Pero si acudes raudo y veloz a un concesionario SYM, concretamente antes del 31 de diciembre, podrás beneficiarte de la oferta de lanzamiento con el que el precio se queda en 4.099 €. 

Galería relacionada

SYM Joymax 300i GTS

Te recomendamos

Te invitamos a que vivas una jornada en Madrid con el equipo de pruebas de MOTOCICLIS...

Tres opciones de chaquetas de verano para no bajar la guardia en seguridad y confort ...

Vive un día único descubriendo Madrid a los mandos de los nuevos BMW C 400 X y C 400 ...

No pierdas la oportunidad de participar en alguna de las tres nuevas ediciones que se...