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La Zontes 703R, cuya ficha técnica tienes en este enlace, es la última de la familia. Inicialmente Zontes nos presentó el modelo trail que estrenaba su nueva motorización de tres cilindros en línea. Suponía un importante paso adelante para una firma que nos tenía acostumbrados inicialmente a sus 125 cc de cambio manual y a modelos monocilíndricos de media capacidad.
Este propulsor, con una potencia de 95 CV ya permitía situar a la marca en otro escalón a todos los niveles. Pronto esta 703F se vio acompañada por una deportiva clásica, la 703RR, y este año ha llegado la crossover 703T, que hace poco pudimos presentaros en su primera prueba dinámica, y finalmente esta 703R de estilo naked.
Familia unida
Todas estas motos cumplen a rajatabla la economía de escala con un desarrollo basado en plataformas. No es nada nuevo, y. de hecho, pocos hoy en día no basan una buena parte de su producción en modelos que comparten la mayoría de sus elementos mecánicos. En el caso de las703, se trata de su motor y chasis, además de componentes auxiliares.
Hay que tener en cuenta que Zontes fabrica no sólo los elementos claves de la mecánica, sino también algunos componentes. En cualquier caso, esta 703R se ve idéntica a sus hermanas en la base. Su motor de tres cilindros en línea tiene el cigüeñal con el clásico calado de 120º, y dispone además de un eje de equilibrado, que da como resultado una práctica total ausencia de vibraciones.
Altos vuelos
Tiene una carrera relativamente corta, pero se trata de un motor capaz de girar muy arriba, corta a 12.500 rpm, lo que lleva a los pistones a una considerable velocidad media a ese régimen de más de 25 m/s. Anuncia una potencia máxima de 70 kW (95 CV), que le permite poder ser limitado a la mitad para poder conducirse con el carné A2.
Aunque mecánicamente no tiene cambios con las versiones originales, y a que los de todas las versiones sean idénticos, en 2026 se ha producido una importante actualización del sistema de gestión electrónica. Por una parte, se ha instalado una IMU de seis ejes, que proporciona muchos más datos a la centralita para poder gestionar tanto el motor como las asistencias electrónicas, y por otra se ha cambiado el accionamiento mecánico del acelerador por otro electrónico, que he hecho desaparecer las brusquedades del anterior en los cambios de carga.
Cambio radical
Lo cierto es que ahora el motor trabaja de manera absolutamente suave y progresiva, sin oscilaciones ni al abrir y cortar, ni tampoco cuando involuntariamente vas haciéndolo oscilar como puede ocurrir en zonas bacheadas.
Las asistencias se han ampliado gracias a estas novedades, con la llegada del control de velocidad, y la regulación del freno motor. Incluye también un asistente de cambio que funciona en ambos sentidos y que trabaja mucho mejor que antes, es rápido, fiable y puede usarse desde muy bajo régimen. Todo esto se complementa con cinco modos de conducción que pueden cambiarse en marcha, y que incluyen uno configurable por el usuario.
Gran equipamiento
Como es ya habitual en la marca, el equipamiento es muy amplio: puños térmicos, llave electrónica, cerraduras eléctricas, sensores de temperatura y presión en los neumáticos, indicador de inclinación, piñas retroluminadas, joystick en la piña izquierda para manejar la pantalla, o dos tomas USB, una de tipo A y otra de tipo C, que puede emplearse para mantener o cargar la batería.
El cuadro está a cargo de una pantalla TFT de 6,75” con varias configuraciones y que tiene conectividad mirroring, lo que permite incluso visualizar un navegador. Tiene un contraste bastante alto, de manera que incluso con luz incidente se ve muy bien. Curiosamente el tacómetro, que ocupa el lugar preferente, comienza a tener los dígitos en color rojo a 10.000 rpm, cuando todavía quedan 2.500 rpm hasta el corte, y además en una moto a la que gusta que su motor gire bien arriba.
Aluminio a go go
El chasis también es compartido por sus hermanas, una estructura de aluminio fundido en dos partes, que se une por el motor y por tornillos en sus extremos, que pesa 12 kg. Forma una sólida doble viga a la que se ancla un subchasis del mismo material y un basculante igualmente fundido con forma de banana. Las suspensiones están a cargo de Marzocchi, con una horquilla totalmente regulable delante y un amortiguador en precarga e hidráulico de extensión.
Para los frenos se ha elegido una combinación de discos, bomba y pinzas Nissin delante y J.Juan detrás. Los neumáticos de serie son unos Michelin Power GP2, que aseguran el agarre. Por último, la carrocería es compartida con la RR salvo en la parte delantera, en la que el carenado ha sido sustituido por unas tapas laterales para el radiador de agua y una cubierta para la óptica delantera, que como las demás, es LED.
Paso adelante
La versión naked de la 703 se ha hecho esperar, la vimos por vez primera hace ya un año en el Salón de Milán, pero la espera ha merecido la pena. Una vez que te subes compruebas que todo está en si sitio, los manos son suaves, el asiento está bastante bajo, pero no tanto como para que la distancia a los estribos sea demasiado pequeña para una talla media. En manillar, adelantado, te inclina hacia delante para controlar la rueda delantera, y hay un gran radio de giro para maniobrar en distancias cortas.
El único pero puede ser que el asiento del pasajero está situado a un nivel bastante superior y reduce la movilidad hacia atrás. La pantalla es grande y con buen contraste, de manera que ya antes de iniciar la marcha te sientes a gusto. La llave electrónica de proximidad bloquea la moto cuando te alejas, lo que te obliga a iniciar el proceso.
Dos caras
El motor responde bien a bajo régimen y no hay vibraciones, puedes circular sin tirones desde menos de 3.000 rpm y el acelerador responde con suavidad. El cambio también se acciona con rapidez con el asistente, mejor desde medio régimen, sobre todo en las reducciones. Y esto se ve acompañado de un chasis con agilidad más que suficiente. El peso declarado es de 196 kg llena de gasolina, lo que la sitúa al mismo nivel de sus rivales.
Mientras circulas tranquilamente en busca del lugar idóneo para poner a prueba sus dotes deportivas, esta 703R se muestra dócil y cómoda, sin una posición especialmente radical ni un motor agresivo. Ni siquiera esos neumáticos tan deportivos de serie protestan por inclinarse despacio. El asiento no es especialmente mullido, y a la larga seguro que habrá quien eche en falta más espuma a costa de una mayor altura.
Mucho régimen
El tricilíndrico muestra su verdadero carácter cuando empieza a subir de régimen. A 6.000 rpm ya empuja con celeridad, pero es a partir de 8.000 rpm cuando la potencia comienza a mostrarse en toda su plenitud. Puedes subir por encima de 12.000 rpm, dentro de la zona roja desde tiempo atrás sin que proteste. Hay motos a las que les cuesta girar constantemente arriba, pero no es el caso de esta Zontes.
En zonas de curvas cerradas puedes mantener la segunda durante kilómetros, estirándola en las rectas cortas sin cambiar y trazando las curvas sin que haya problemas ni en la retención a la entrada ni en el primer toque de gas al abrir en medio de la curva, En esta franja tienes par de sobra y además te regala con un sonido peculiar. También puede dejar que se relaje, empezando a acelerar en 6.000 rpm, e incluso menos si quieres ir circulando manteniendo una velocidad más constante.
Ágil y estable
Mientras tanto, el chasis responde, la dirección es rápida, pero no nerviosa, y eso que no hay amortiguador de dirección, y las suspensiones tienen suficiente firmeza sin que los baches representen un problema. Realmente el comportamiento dinámico de esta moto le va a resultar a la mayoría sorprendente.
El resumen es que, a falta de comprobar datos que sirvan para una comparación analítica con sus rivales, esta Zontes 703R se coloca como una firme candidata en la categoría, y máxime tendiendo en cuenta que hablamos de una moto con un motor de tres cilindros, un chasis de doble viga de aluminio, un equipamiento de primer nivel, y un precio realmente sorprendente, aunque los fabricantes chinos ya están logrando que nos estemos empezando a acostumbrar a ellos.
Conclusión
La Zontes 703R se aprovecha de la nueva gestión electrónica del motor, que ha conseguido mejorar de manera notable el confort y la eficacia en marcha. El tacto del acelerador y el funcionamiento del asistente de cambio es ahora impecable, algo que se suma a un motor muy divertido y capaz a alto régimen y una parte ciclo muy divertida. Teniendo en cuanta además su precio y su equipamiento, se convierte en una de las mejores alternativas en el segmento.








