Origen y ventajas del caballete para la moto

Esta pieza aporta numerosas ventajas cuando se trata de aparcar la moto en terrenos que no son tan seguros.

Vespa sujeta con caballete. Fuente: iStock/cagkansayin
Vespa sujeta con caballete. Fuente: iStock/cagkansayin

Uno de los métodos más habituales para aparcar la moto es el caballete, tanto para los modelos que lo llevan incorporado como para aquellos que no cuentan con ningún tipo de sujeción, como es el caso de las máquinas de motocross (en este caso sería un caballete no acoplado a la propia moto, sino externo).

Este tipo de pieza es del gusto de muchos moteros, aunque hay otros que se decantan por la pata de cabra porque les parece más genuina y más cómoda. Por su parte, el caballete, del que después mencionaremos su origen, proporciona algunas ventajas con respecto a esta, las cuales apuntamos a continuación.

Ventajas de utilizar un caballete en la moto

Entre los beneficios de utilizar un caballete frente a una pata de cabra o cualquier otro invento para sujetar la moto, hay que destacar los siguientes:

  • Sin duda es el sistema de apoyo más robusto para mantener parada la moto. Esto es especialmente más relevante en las motos de gran tamaño, ya que son las que tienen un peso más elevado.
  • Cuando el terreno no es llano y hay alguna pendiente, resulta más seguro que la pata de cabra, para la que habrá que hacer auténticos malabares si se quiere mantener la moto libre de una posible caída. Lo mismo ocurre cuando el firme está mojado o está embarrado. En ese caso se evitan resbalones de la moto.
  • Con un buen caballete incluso se puede poner en marcha la moto para calentarla sin ser necesario que el conductor esté montado.
  • Asimismo, ayuda cuando se quiere cambiar una rueda o hacer alguna otra reparación en la que sea necesario que el neumático no esté pegando con el suelo.

La moto en el caballete

Uno de los principales argumentos que esgrimen quienes no son muy amigos de los caballetes es que son más complicados de abrir que una simple pata de cabra. Como en casi todo, para evitar dificultades solo hay que “entrenar” el movimiento, ya que únicamente es necesaria un poco de maña y, sobre todo, situarse frente a la moto y no a un lado, como se suele hacer con la pata de cabra. 

Moto Guzzi con caballete. Fuente: iStock/mgallar
Moto Guzzi con caballete. Fuente: iStock/mgallar

¿De dónde viene el caballete?

Los caballetes se han venido empleando a lo largo de la historia para sujetar todo tipo de objetos, aunque en el caso de las motos, la primera que tuvo uno central para que se pudiera estacionar fue la primera Moto Guzzi, la cual terminaría conociéndose por el nombre de Normade. Este modelo con motor de cuatro tiempos monocilíndrico, 500 cc y con dos válvulas incluyó el caballete y desde ese instante, la marca italiana no abandonó esta vanguardista pieza. No en vano, muchos otros fabricantes copiaron la idea y comenzaron a incluirlos en sus motos, alejándose así de la tradicional pata de cabra que se había heredado de las bicicletas.

La Normade tenía un caballete compuesto solo por dos pequeñas patas que elevaban la rueda trasera, dejando sobre el suelo la delantera. Ni que decir tiene que este método se fue mejorando a lo largo del pasado siglo hasta la actualidad, momento en el que hay caballetes de todo tipo y para cualquier moto.

Una moto aparcado gracias a un caballete. Fuente: iStock / charliemarcos

Relacionado

¿Para qué sirve un caballete de moto?

¿Dejo la moto en la caballete o la pata de cabra?

Relacionado

¿Dejo la moto en el caballete o la pata de cabra?

Caballete elevador Moremoto Racing, prueba de producto

Relacionado

Caballete elevador Moremoto Racing, prueba de producto

Los mejores vídeos