Los chasis featherbed: cuando las motos se volvieron cómodas

A comienzos de los 50 se comenzaron a utilizar unos nuevos bastidores que facilitaban la conducción.

La marca Norton introdujo el chasis featherbed. Fuente: iStock/Gaschwald.
La marca Norton introdujo el chasis featherbed. Fuente: iStock/Gaschwald.

En numerosas ocasiones los avances tecnológicos se hacen más populares que sus propios creadores, de tal modo que pasan a la historia sin estar asociados a nadie en concreto. De hecho, en el caso de los chasis featherbed o cama de plumas están más relacionados con la marca que apostó por ellos, la inglesa Norton, que por el hombre que los ideó: el norirlandés Rex McCandless.

Y es que, este piloto e ingeniero resultó ser un “alma libre” que prefería trabajar por su cuenta y cobrar por aquellos encargos que fábricas como la citada Norton le hacían. El bastidor featherbed fue la más célebre de las innovaciones que introdujo en las motos que él mismo diseñaba, algo que no es de extrañar, puesto que supuso una auténtica revolución en el motociclismo de los años 50.

Un antes y un después

Las motocicletas antes de que McCandless creara este chasis contaban con un bastidor conocido como “puerta del jardín”, el cual no solo tenían un considerable peso, sino que además solía tener numerosas averías, con lo que no era de extrañar encontrar soldaduras realizadas para preservar la estructura de la moto.

Buscando una solución a estos problemas, McCandless trabajó en un cuadro que se convertiría en el objeto de deseo de cualquier corredor que participaba en una carrera, ya que otorgaba una ligereza y una suavidad añadidas, además de una mayor fiabilidad que se fue traduciendo en continuas victorias en las competiciones que se organizaban en todo el mundo.

Norton entra en escena

A finales de los años 40, Norton era una de las mejores marcas de motos, ya que atesoraba continuas victorias. Sus responsables vieron con buenos ojos el nuevo chasis que había ideado McCandless y decidieron probarlo.

Lo peor que tenía el nuevo cuadro es que resultaba costoso, ya que se utilizaban tubos de acero Reynolds. Sin embargo, merecía la pena intentar un cambio, así que en apenas dos meses, una moto Norton hizo pruebas en la Isla de Man. Esa prueba resultó satisfactoria, con lo que la marca decidió que sus motos de competición equiparían el nuevo chasis.

En ese momento surgió un nuevo inconveniente: en las instalaciones de Norton no estaba preparados para la construcción de estos bastidores, con lo que tuvieron que encargar a Rex McCandless y su hermano la construcción de los ocho que necesitaban para el equipo.

Rex McCandless fue clave en el desarrollo de las motos de Norton. Fuente: iStock/Kemter
Rex McCandless fue clave en el desarrollo de las motos de Norton. Fuente: iStock/Kemter.

¿Por qué colchón de plumas?

Así pues, las Norton Manx comenzaron a montar estos cuadros, lo que las llevó a ganar el Tourist Trophy con gran autoridad en 1950, y el campeonato mundial al año siguiente. El Featherbed les otorgaba una gran ventaja con respecto a los rivales, que debían “pelearse” con bastidores menos ligeros y más ingobernables.

Tanto es así que fue un piloto el que le dio el sobrenombre de colchón o cama de plumas que ha pasado a la posteridad. Y es que, después de realizar una prueba, el tres veces campeón del TT de la Isla de Man Harold Daniell aseguró que conducir aquella moto había sido como montar en un colchón de plumas (featherbed) en comparación con los anteriores chasis de Norton.

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