Clásica Motocross: Kawasaki KX 60 1993, cantera eterna

La KX 60 tiene el honor de ser uno de los modelos más icónicos de Kawasaki, incluso más, en algunos sentidos, que sus hermanas mayores. Esta fue la moto con la que se iniciaron múltiples generaciones de minipilotos a lo largo de dos décadas.

Kawasaki KX 60 1993 (1)
Kawasaki KX 60 1993 (1)

Cuando las marcas japonesas emprendieron la colonización del motocross en la década de los 70, pronto extendieron su influencia a nichos del mercado como el de las motos infantiles.

La estrategia era obvia: sembrar la afición entre los más jóvenes para cosechar usuarios adultos en el futuro.

Suzuki y Yamaha fueron las primeras en contar con sus respectivas RM 60 (1979-1982) e YZ 60 (1981-1983), a las que después seguirían Honda y Kawasaki, lanzando sus CR 60 y KX 60 en 1983.

Kawasaki KX 60 1993 (5)
Kawasaki KX 60 1993

Honda dejaría de fabricar su CR “sesenta” en 1986, un año después de que Kawasaki redoblara la apuesta con la implantación de la refrigeración líquida en su KX 60 ´85.

La jugada fue maestra, pues desde ese momento, y durante las siguientes dos décadas, la clase alevín de todos los campeonatos de motocross sería, de facto, una copa monomarca de Kawasaki.

Simple pero robusta

El rédito comercial tuvo que ser muy bueno para Kawa, pues la inversión en el desarrollo técnico durante los casi veinte años en que se comercializó la KX 60 fue más bien escaso.

El apartado ciclo se mantuvo inalterado en todo ese periodo, articulado sobre un chasis de simple cuna desdoblada con tubos en acero.

Las suspensiones recurrían a una horquilla de tipo convencional y un monoamortiguador trasero con el sistema progresivo de bieletas Uni-Trak. El amortiguador era regulable en precarga y venía acompañado de un basculante en aluminio. Más sencillez, en los frenos, que eran de tambor en ambos ejes.

El mayor cambio técnico de la KX 60 se produjo en 1985 con la llegada del motor refrigerado por agua. El cilindro recurría a unas cotas de 43 mm (diámetro) por 41,6 mm (carrera). Estaba alimentado por un carburador Mikuni VM24SS con admisión por láminas al cilindro y sin válvula de escape.

Kawasaki KX 60 1993 (2)
Kawasaki KX 60 1993

La caja de cambios era de seis velocidades y el radiador iba situado en el lateral derecho, protegido por un aletín plástico que marcaba ese diseño asimétrico tan característico de la KX 60.

Un diseño particular y, también, sempiterno, ya que la carrocería se mantuvo inalterada desde su lanzamiento, junto a otros detalles distintivos como la pata lateral y la cincha en el guardabarros trasero.

El motor mostraba un rendimiento encomiable, con una potencia próxima a los 15 caballos, y también destacaba por su gran robustez y fiabilidad.

Más trabajo de mantenimiento y preparación requerían los frenos y las suspensiones cuando los alevines más avezados la llevaban al máximo, aunque como todos corrían con la misma moto se vivió una bonita época en la que los chavales más hábiles marcaban la diferencia y los costes de competir no eran desorbitados.

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Kawasaki KX 60 1993

En España, el primer Trofeo Nacional Alevín se celebró en 1989, y a lo largo de más de una década la KX 60 prevaleció en manos de pequeños, que luego fueron grandes estrellas, como Juan Carlos Hours, Edgar Torronteras, Antonio Aparicio, José Miralles, Joan Barreda, Francisco A. Suárez Barba, Carlos Campano, Francisco José Millán, Julián Simón, Israel Sánchez, Rubén Retuerta…

La KX 60 sería descatalogada en 2002, aunque su protagonismo había caído en picado un poco antes con la llegada de la KX 65 ’00. La alegría duró poco en Kawasaki, pues al inicio del nuevo siglo la clase de 65 cambió el tinte verde por el naranja para reconvertirse en una copa monomarca de KTM.

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