Test histórico: Vertemati E 501 E 2003

La triste noticia del fallecimiento de Alvaro Vertemati (D.E.P) este 2022 nos ha llevado a recordar las singulares máquinas que salieron de la mente de este ingeniero italiano. Así fue la prueba de la E 501 E publicada en 2003.

Santi Ayala. Fotos: Archivo MOTO VERDE (Fotógrafo: Antón Cobas).

Vertemati Enduro 501 E 2003 19
Vertemati Enduro 501 E 2003 19

Tras el lanzamiento de su primera moto en 1998, y la posterior venta a VOR Motori, ante la falta de solvencia económica -el supuesto apoyo de Bimota nunca llegó-, los hermanos Vertemati, Guido y Alvaro, pusieron en marcha otro proyecto marcado, nuevamente, por sus conceptos revolucionarios que nadie antes había aplicado a una moto de campo.

El motor de la Vertemati es un monocilíndrico de tipo “monoblock”, ya que los cárteres y el cilindro forman una pieza única. Así se aumenta la rigidez al haber menos componentes atornillados, además de que los ejes primarios y secundarios del cambio, así como los apoyos del cigüeñal, también se mecanizan junto a los cárteres.

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Vertemati Enduro 501 E 2003.

La culata incorpora un único árbol de levas y cuatro válvulas accionadas por un sistema de distribución por cascada de engranajes, como la VOR y la Cannondale, mecanismo más caro y ruidoso que el de cadena, pero que aporta mayor precisión y menor mantenimiento.

El filtro de aire está alojado tras la pipa de la dirección.

Las reparaciones resultan más sencillas dado que el cigüeñal y la biela se extraen por el costado derecho, sin tener que sacar el motor del chasis, lo mismo que el embrague y el cambio (por el izquierdo). ¿Utilidad? Pues ahorro en mano de obra al tener una avería. La moto se puede adquirir con arranque eléctrico o a pedal –no gira hacia adelante como en la VOR-, permitiendo arrancar con marcha engranada, algo imposible en la VOR.

La parte ciclo también esconde muchos secretos. El bastidor, de tipo perimetral en la parte superior, está formado por dos vigas en acero de sección oval, con la cuna atornillada. La zona de la pipa de la dirección queda reforzada con dos tubos soldados a la parte superior del chasis, justo por delante del filtro de aire, el cual ocupa parte del espacio habitual del depósito, pero sin caja, al ir asentado directamente sobre un soporte que conecta con el carburador, quedando el filtro cubierto por el asiento.

Entonces, ¿dónde está el depósito? Pues en el hueco habitual de la caja del filtro, bajo el asiento y entre el subchasis, con la boca de llenado en el ¡guardabarros trasero! Una solución nunca vista antes en una enduro de serie, con la que, según los Vertemati, la gasolina no está expuesta al calor del motor, se colocan las masas alrededor del centro de gravedad y se estrecha al máximo la carrocería. Para que la gasolina llegue al carburador, dado que éste y el depósito están al mismo nivel, se emplea una bomba mecánica por depresión.

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Vertemati Enduro 501 E 2003.

Prometedora

¿Quién no estaría impaciente por probar esta peculiar moto, ante la que nadie puede quedar indiferente, y con la que, allá por hemos ido, siempre nos ha rodeado un halo de expectación? La puesta en marcha eléctrica funciona perfectamente, y el sonido se asemeja mucho al de su “hermana” VOR y al de una Husaberg.

A los mandos nos encontramos con una moto muy estrecha. Un buen detalle es que los colectores de escape apenas sobresalen, por lo que no os quemaréis los pantalones.

Comenzamos a rodar y nos encontramos con un tacto algo duro en tres puntos: el puño del gas, el cambio –además, cuesta localizar el punto muerto-, y el embrague hidráulico con bomba Magura.

El motor responde más como los clásicos propulsores 4T, y no tanto como los modernos, ya que tiene mucha fuerza en bajos y medios, no le agrada el sobrerrégimen, retiene bastante y no destaca por ofrecer unas fulgurantes subidas de vueltas como las mecánicas de KTM, Yamaha, Honda, Husqvarna…

En trialeras y pasos lentos, la moto tiende a escaparse de las manos.

Pero los 51 caballos que ha rendido en nuestro banco resultan más que suficientes para sentirse a gusto en cualquier terreno. La E 501 E puede presumir de fuerza y potencia, de amplia banda útil, aunque no de suavidad en la entrega debido, sin duda, al empleo de un carburador Dell´Orto, de funcionamiento algo impreciso y brusco en la respuesta.

Tanto, que, a veces, en trialeras o pasos lentos, la moto tiende a escaparse de las manos ante una aceleración inesperada. ¡Cómo cambiaría el motor con un carburador Keihin!

El ruido de la admisión, por otro lado, se nota bastante, sobre todo, con el puño de gas abierto a tope, de medio régimen hacia arriba, percibiendo los tímpanos cada pistonada.

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Vertemati Enduro 501 E 2003.

¿Qué tal trialea esta moto? Bien, con mucha tracción -excesiva a veces, algo común a todas las 4T- y con un acertado desarrollo de cambio. Aunque en las trialeras apreciamos uno de los puntos débiles de la italiana: el peso. Aparentemente la Vertemati transmite una imagen de ligera, pero tras pasarla por la báscula comprobamos que no es así, y 135 kilos llena -tiene mucho acero-, supone una considerable cifra, que le aporta un apreciable aplomo general, pero resta manejabilidad. Además, la E 501 E es larga entre ejes (1.520 mm), y de ahí su carácter perezoso ante giros rápidos en poco espacio.

Las suspensiones dejan ver buenas maneras, aunque nosotros las apreciamos un poquito duras y ásperas, funcionando mejor el amortiguador trasero con PDS -hay que reglarlo rápido en extensión y con muy poca compresión (el acceso al tornillo es complicado)- que la horquilla.

Detener esta moto resulta tarea sencilla -en muchas ocasiones, basta con cortar el gas, puesto que la propia retención del motor es suficiente para frenar-, gracias al buen funcionamiento de los frenos. Por último, aplaudir la excelente accesibilidad mecánica que ofrece para las tareas más habituales (cambiar el filtro, la bujía, la batería…).

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Vertemati Enduro 501 E 2003.

Valoración

 

Lo mejor:
  •  

    Gran sensación de estabilidad

  •  

    Aplomo del tren delantero

Mejorable:
  •  

    Peso elevado

  •  

    Precio altísimo

Puntuación

  • Motor: 8
  • Cambio: 8
  • Embrague: 8
  • Arranque: 8
  • Suspensión delantera: 8
  • Suspensión trasera:8
  • Freno delantero: 8
  • Freno trasero: 6
  • Estabilidad: 10
  • Manejabilidad: 6
  • Posición de conducción: 8
  • Acabados: 8
  • Accesibilidad mecánica: 10
  • Media: 8
MV 519 94
Centro Técnico MOTO VERDE.

Conclusión

Original como ninguna otra, la Vertemati sabrá atraeros a los usuarios más curiosos, a los que están cansados de la rutina, y a los que disfrutan probando soluciones técnicas distintas y originales. Eso sí, la exclusividad se paga, y la italiana ocupa los puestos de cabeza entre las motos de enduro más caras de la actualidad, con sus 9.990 euros (en el año 2003), aunque la versión con arranque a pedal cuesta 441 euros menos.

Vertemati Enduro 501 E 2003.

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