Por la configuración de sus primeras motos de campo, los modelos TF 250X, TF 450X y TF 450RC de motocross, queda claro Triumph ambiciona un posicionamiento “premium” de su gama off road.
Los técnicos de Hinckley hicieron bien los deberes al estudiar a la competencia, las tendencias tecnológicas y las demandas de los usuarios, optando a continuación por dotar a los modelos con “lo mejor que haya”.
¿Frenos? Brembo y Galfer. ¿Suspensiones? Kayaba. ¿Llantas? DID. Y, en electrónica, también han recurrido uno de los suministradores más prestigiosos del sector, GET-Athena, para que sus motos ofrezcan todas las ayudas más vanguardistas, como control de lanzamiento, control de tracción, modos de motor, quickshifter y tecnología de conectividad.
Bien es cierto que este último gadget solo viene de origen en la TF 450RC, que se puede considerar como una versión especial, mientras que en las TF 250X y TF 450X estándar hay que adquirir un accesorio extra. Nos referimos al sistema MX Tune Pro de Triumph.
Antecedentes
Aquí, la marca británica se ha aprovechado indudablemente de la experiencia de los técnicos italianos de GET, que ya controlaban los sistemas de comunicación WiFi para las centralitas de las motos de campo y habían desarrollado su propia APP, conocida como WiGET.
Esta aplicación permitía no solo cambiar los mapas de motor sino también personalizarlos detalladamente actuando en los ajustes de inyección y encendido según el régimen del motor y el porcentaje de apertura del acelerador.
Triumph ha recurrido a esta tecnología pero desarrollándola en colaboración con GET para obtener las funciones que querían en Hinckley, donde descartaron las posibilidades de reajustes detallados al considerar que resulta demasiado complejo para la mayoría de usuarios.
Funcionamiento
Así, la aplicación MX Tune Pro sirve básicamente para cargar nuevos mapas en la centralita original, y lo hace solo en el modo 2, pues en el 1 siempre se va a mantener el mapa original. Recordad que, en las TF, tanto la 250 como la 450, se incluye un mando en el manillar para escoger entre el modo 1 (cuando la luz de botón está apagada) y el 2 (luz encendida).
Para este último, Triumph propone una decena de mapas preconfigurados que atienden a diferentes necesidades, como el nivel de pilotaje del usuario (novato, intermedio y experto), el tipo de terreno (arena, duro o suelto) y el estado del mismo (seco o mojado). También incluye algún que otro mapa extra, como es el caso del RC Signature, que está disponible para la TF 450RC, y el Akrapovic, para la TF 250X, cuando, lógicamente, esta lleve equipado un escape de la marca eslovena.
Al abrir cada mapa, y antes de cargarlo en la ECU de la moto, la aplicación nos permite ver tablas de valores de inyección y avance de encendido, y compararlos con el mapa original, para predecir sus efectos. Así, por ejemplo, el modo “Novice” retrasa el avance del encendido en gran parte de la tabla, al tiempo que aumenta la proporción de gasolina; mientras que el modo “Expert” hace prácticamente lo contrario.
Por otro lado, y a parte de las funcionalidades como monitor de datos del motor en tiempo real y el registro de operaciones de mantenimiento, también comunes este tipo de aplicaciones, el sistema de Triumph sí que admite cierta personalización en el nivel de intervención del control de tracción y el de lanzamiento; en unas escalas de 10 niveles y que se pueden escoger individualmente para el mapa 1 y el 2.
Recordad, nuevamente, que con los botones correspondientes del mando en el manillar se activan y se desactivan ambas ayudas: esto es, con la luz encendida, se aplica el nivel de control de tracción que hayamos escogido, y con ella apagada se desactiva por completo.
Como antes decíamos, la TF 450RC viene con el sistema totalmente listo para usar, mientras que para la TF 250X y la TF 450X hace falta adquirir el módulo WiFi (sobre 250 euros), que se instala muy fácilmente detrás del portanúmeros frontal.
El proceso de conexión es el habitual: activar la comunicación inalámbrica en nuestro móvil, pulsar levemente el botón de arranque de la moto pero sin que el motor llegue a ponerse en marcha y vincular el dispositivo con la contraseña incluida en el propio módulo WiFi.
En este sentido, la aplicación de Triumph funciona muy bien, porque la comunicación se mantiene activa durante bastante tiempo y no se desconecta a los pocos segundos de inactividad, como ocurre en otros sistemas parecidos. También nos parece acertada la variedad de mapas disponibles y el escalonamiento entre cada uno, por lo que se cubre un rango razonable.
A nuestro parecer, la 450X y la 450RC agradecen claramente los mapas más “agresivos”, como el Expert, el RC Signature o el Sand Wet, para reavivar la entrega en bajos del motor británico, que de serie resulta algo “light”, mientras que en la 250X el de serie nos parece francamente el más equilibrado. Como podéis ver en las gráficas de potencia obtenidas en el banco de potencia, los efectos de cada mapa son los esperados.
Apuntad que la propia marca ha ido actualizando y creando nuevos mapas que se pueden conseguir gratuitamente actualizando la aplicación o descargándolos de la web de Triumph.
También es de agradecer lo práctica que resulta la pantalla del programa de mantenimiento, con una lista de operaciones amplia y bien detallada para marcar “check” en cada una y registrar el momento de la intervención -la aplicación incluye contador de horas de uso del motor-.
Eso sí, en comparación con otras aplicaciones de este estilo, también encontramos aspectos mejorables, como la limitación de poder cambiar solo uno de los dos modos disponibles y la falta de indicación alguna de cuál es el mapa que está cargado en el modo dos en cada momento.











