La lesión de Marc Márquez y el drama profundo en Honda

El contratiempo del octocampeón ha llegado en el peor momento para la marca, exponiendo más que nunca su dependencia.

La lesión de Marc Márquez y el drama profundo en Honda
La lesión de Marc Márquez y el drama profundo en Honda

Cuando Marc Márquez comenzó a volar –escupido por su Honda RC213V- en la curva tres del Circuito de Jerez, todas las ilusiones de Honda en MotoGP 2020 le acompañaban en ese vuelo. Cuando su propia moto le golpeó, fracturándole el húmero, se fracturaron también todas las expectativas de la marca del ala dorada en la presente temporada.

Cuando Casey Stoner se fue de MotoGP, Honda se agarró al clavo de Marc Márquez. Un clavo que con los años ha subido de temperatura hasta el punto de que solamente él lo puede agarrar sin quemarse: el clavo es la RC213V, claro. Una leyenda como Dani Pedrosa se fue quemando poco a poco, y otra leyenda como Jorge Lorenzo no pudo agarrarlo en ningún momento.

LA MARC-DEPENDENCIA, POR LOS AIRES

Hasta este 2020, la angustia por saberse absolutamente dependientes del de Cervera iba quedando en un segundo plano con las victorias y los títulos. El hecho de que las prestaciones y los números del segundo piloto fuesen en picado se veía eclipsado por el rendimiento y los números de Márquez, que desde el fiasco de 2015 no habían hecho otra cosa que mejorar.

Una excesiva dependencia que Honda intentaba minimizar de puertas afuera mientras la convertía casi en cuestión de estado de puertas adentro. Por eso se prescindió en su día de un emblema de la casa como Pedrosa, por eso se acometió el fichaje de Lorenzo –el único que le ha quitado un título a Márquez- y por eso se fichó a Pol Espargaró de cara a 2021, reubicando en el LCR a un Álex Márquez todavía muy verde para acometer la misión que Honda encomienda a todo aquel que se siente al otro lado del box del 93.

Con las espaldas ya cubiertas para el próximo curso –siempre a la espera de cómo se adapte ‘Polyccio’ a la siempre compleja RC213V-, 2020 se presentaba como el año en el que la Marc-dependencia de Honda era más evidente antes de su inicio.

Por si fuera poco, Cal Crutchlow se lesionaba y no podía salir a carrera. Así pues, cuando Marc Márquez estuvo a punto de caer en la quinta vuelta, volvió a pista como segunda Honda justo delante de su compañero Álex Márquez. Antes de completar el siguiente giro ya había pasado a Takaaki Nakagami para recuperar el estatus de primera Honda. Con nueve segundos perdidos.

La lesión de Marc Márquez y el drama profundo en Honda

Takaaki Nakagami en Jerez.

Ese es el panorama en Honda a día de hoy en MotoGP: Marc Márquez o el caos. Después, cuando la moto escupió al octocampeón, Takaaki Nakagami aprovechó las retiradas de otros pilotos para ascender hasta la décima posición, con Álex Márquez duodécimo en su debut.

EL DRAMA PROFUNDO EN HONDA

Desde que Márquez comenzó a hacer gestos de dolor hasta que se confirmó que la operación había ido bien y, sobre todo, que el nervio no estaba dañado, se vivieron casi 48 horas agónicas por la incertidumbre de cuándo podría volver a pilotar, durante las cuales se produjeron dos dramas interrelacionados pero muy distintos.

Por un lado, el drama del propio Marc Márquez. Su cara tanto al abandonar el trazado andaluz como al salir del aeropuerto era un poema: no podía ocultar una gran preocupación sobre su estado físico. En una temporada tan comprimida, un solo mes fuera de combate podía dejarle fuera de toda opción a las primeras de cambio.

Sin embargo, que un piloto legendario como Marc Márquez pierda un título por culpa de una lesión –como ya le pasó en 2011- es algo que, si finalmente sucede, alcanzaría el grado de anécdota cuando se recuerde su legado con la perspectiva del tiempo. Gajes del oficio de piloto.

El drama más profundo es el de Honda. La marca más laureada de la historia del Mundial de motociclismo está ahora mismo en una posición realmente delicada, ya que lo sucedido en el Gran Premio de España bien podría repetirse el resto del año tanto si Marc no puede correr como si falla en carrera y no acaba.

Tras la primera cita de la temporada, Honda ocupa el cuarto lugar (de seis) en la clasificación de constructores, y eso gracias a que Suzuki no puntuó tras la lesión de Álex Rins y la caída de Joan Mir en carrera. Con seis puntos por los 25 de Yamaha, los 16 de Ducati y los 10 de KTM, arranca la temporada con una brecha que puede abrirse todavía más en el próximo Gran Premio de Andalucía o incluso más allá si Marc no vuelve. El de constructores es un título muy importante para las marcas, y Honda necesita un milagro si quiere revalidarlo en 2020.

La lesión de Marc Márquez y el drama profundo en Honda

Álex Márquez debutó con un duodécimo puesto.

Peor todavía está la situación en el de equipos, que lidera el independiente Petronas Yamaha SRT con 36 puntos y en el que el Repsol Honda Team ocupa la novena posición (de once) con los 4 puntitos que sumó Álex Márquez, y aunque en el GP de Andalucía pudiera escalar algún puesto, lo más probables es que las diferencias respecto a los mejores equipos aumenten considerablemente más. El Repsol Honda también necesita un milagro para revalidar el título de pilotos.

El año pasado, Marc Márquez consiguió la proeza de ganar la triple corona sin apenas ayuda. Un hito que escondía el drama para Honda de que, quitando los resultados de Marc Márquez, se hubieran desplomado en ambas clasificaciones. Precisamente por eso han fichado a Pol Espargaró, pero MotoGP no espera y, si Marc tarda en volver, 2020 se puede hacer eterno en casa Honda.

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El yin y el yang de Marc Márquez (Fotos: Repsol / Gold & Goose).

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