Mash Five Hundred 400. Prueba

La marca francesa Mash llega a nuestro mercado con la Five Hundred, una moto propulsada por un monocilíndrico de 397cc.
Víctor Gancedo Fotos: Jaime de Diego -
Mash Five Hundred 400. Prueba
Mash Five Hundred 400. Prueba
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Mash es una marca gala con sede en la localidad de Bourgogne, próxima a Lyon. Está integrada dentro del grupo SIMA, una empresa muy ligada al mundo de las dos ruedas desde 1976 y con una amplia red de distribución en Francia. Mash es una compañía joven que fabrica en China unas motos de estilo clásico que están triunfando en el país vecino. Por este motivo, no están tardando mucho en contar con importadores en los principales mercados europeos, entre ellos el nuestro.

La Five Hundred que probamos es el modelo de mayor cilindrada de este inédito fabricante y al echarle el primer vistazo, inevitablemente nos vienen a la cabeza las Yamaha SR250 y 400, dos motos bien conocidas por nosotros. Sin embargo, si nos fijamos más en ella, nos damos cuenta de que muchos de sus detalles están inspirados en la Honda CL400RS, un atractivo modelo del gigante japonés que no ha llegado a venderse oficialmente en nuestro país.

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Características

El monocilíndrico que la empuja coincide en imagen exterior, cotas internas y cilindrada (397 cc) con el de la mencionada Honda, y como en ella, incluye al mismo tiempo arranque eléctrico y por palanca, además de un sistema de escape con dos salidas independientes, una para cada una de las válvulas que gestionan la salida de los gases de la combustión. También la parte ciclo es muy parecida, con llantas de radios de 18'' y 19'';, tambor de freno trasero y disco delantero, horquilla telescópica y dos amortiguadores laterales, chasis monocuna desdoblada a la altura del motor, etc. Incluso las formas del asiento y del depósito de la gasolina poseen importantes similitudes.

Luego en Mash, a pesar de su cilindrada, han creído oportuno bautizar a esta moto como Five Hundred para darle un mayor empaque, y han tratado de que ofrezca una estampa aún más clásica que la Honda, incorporando dos silenciadores bajos de tipo «peashooter», gomas en los laterales del depósito y un tapizado para el asiento muy logrado, con líneas paralelas en su parte superior y un ribete por el borde posterior que ensalza su aspecto.

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Una gama interesante

La protagonista que presentamos es la moto más novedosa en el catálogo de Mash, que también cuenta con otros modelos de 125 y 250 cc de 4T, e incluso uno de campo de 50 cc y 2T. Gracias a la incorporación de la Five Hundred, en Francia se ha considerado como la marca revelación en 2014 y parece que llega a España pisando con fuerza, con unos precios igualmente competitivos. Para hacerse con los servicios de nuestra protagonista, ahora mismo hay que desembolsar 4.395 euros, una cifra contenida que aumenta el atractivo de esta moto de estética clásica, pero con un comportamiento bastante moderno y un funcionamiento agradable para tratarse de un modelo de concepto muy sencillo.

Se puede decir que aunque todavía posee ciertos acabados mejorables, es probablemente la mejor moto «made in China» que ha pasado por nuestro garaje, no solo por los dos aspectos antes mencionados, sino también por contar con un diseño logrado. El depósito bicolor, el faro redondo con bisel cromado, las aletas de chapa, el amplio asiento de una pieza y muy plano, así como los fuelles de la horquilla o la parrilla portabultos con ganchos, son detalles llamativos que nos recuerdan a las motos de hace tres o cuatro décadas.

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En acción

De acuerdo a su filosofía purista, su posición de conducción es espaciosa y natural. No es especialmente alta y apenas cuesta sentarse sobre su asiento. Además, gracias a un peso con gasolina de solo 166 kg verificados, hay que esforzarse muy poco para levantarla de su pata de cabra y comenzar a manejarse con ella en parado. Su manillar ancho y elevado, nos ayuda a controlarla muy bien en todo tipo de situación y a conducirla de manera relajada.

Una vez arrancada tras pulsar el botón, llama la atención la suavidad con la que se engrana la primera relación de cambio, sin apenas darnos cuenta y lo bien que se realizan las operaciones de subir y bajar marchas. Quizá el accionamiento del embrague no es especialmente blando, pero este es un aspecto que una vez en movimiento pasa prácticamente desapercibido.
Por otro lado, el funcionamiento del monocilíndrico refrigerado por aire y culata de cuatro válvulas movidas por el mismo árbol de levas, es también elogiable. En algunos momentos se percibe algún pequeño vacío al primer «golpe» de acelerador al circular por ciudad a muy bajas revoluciones, pero por lo demás el motor funciona con mucha precisión y su sonido ronco es agradable, con una rumorosidad mecánica muy baja.

También llama la atención por su rendimiento. Los 24 CV que ha rendido en el banco cunden más de lo esperado, empujando con cierta alegría entre 2.000 y 6.000 rpm incluso circulando con pasajero y manteniendo ritmos legales por autopista sin problemas y sin transmitirnos demasiadas vibraciones. La verdad es que esta Mash tiene una forma de rodar suave para tratarse de una monocilíndrica de algo menos de 400 cc, además de unas suspensiones que funcionan dignamente mientras circulemos en solitario. Al utilizarla a dúo sí es cierto que los amortiguadores pasan apuros en más de una ocasión.

También es buena ciudadana gracias a una dirección que gira bien y que nos permite desenvolvernos con gran agilidad en espacios pequeños. Quizá su frenada es algo justa si practicamos una conducción enérgica en carretera y los neumáticos Kenda que monta de serie no inspiran demasiada confianza en días fríos, pero por lo demás, la nueva Five Hundred nos ha sorprendido gratamente a todos los miembros de la redacción que la hemos probado

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Conclusión

La Mash Five Hundred llega dispuesta a hacerse un hueco en el mercado entre las motos «low cost». Entre estas, probablemente es una de las mejores opciones. Por cerca de 4.500 euros ya matriculada, se puede disponer de un modelo de aspecto logrado, talla generosa, buen funcionamiento general y unas prestaciones dignas.

Sí es cierto que aún no es un ejemplo a seguir en algunos acabados, pero en líneas generales se puede confirmar que es la mejor moto «made in China» que ha pasado por la redacción de MOTOCICLISMO . Que esté inspirada en una Honda puede tener algo que ver.

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