Kawasaki Versys 1000. Prueba

La Versys 1000 recibe una nueva imagen que le da más fuerza para seguir en la lucha por ser una de las trail con orientación asfáltica más efectivas del momento.
Sergio Romero. -
Kawasaki Versys 1000. Prueba
Kawasaki Versys 1000. Prueba
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El mercado de las maxitrail lleva unos años con un crecimiento destacable y hemos visto como se han multiplicado los modelos que militan en él. Kawasaki tiene desde 2010 la Versys 1000, una moto destinada a los que busquen la faceta más deportiva y «asfáltica» de esta variada categoría. De cara al año 2015 que sigue con esta tendencia creciente de las grandes trail, Kawasaki ha renovado su familia de Versys, la 650 , y también esta 1000.

La marca ha hecho las habituales encuestas entre sus clientes y con los resultados en la mano ha trabajado para mejorar esos aspectos menos conseguidos del modelo anterior. Es cierto que la estética es algo subjetivo, pero la Versys 1000 podía convertirse en una moto mucho más atractiva con unos pocos retoques, como hemos visto en la versión 2105.

Hay que puntualizar que la unidad que aparece en las fotos cuenta con un gran número de los nuevos accesorios que ha preparado la marca para mejorar su capacidad turística. Además de los que se ven, como las maletas, el baúl, las luces de niebla y los cubremanos, hay otro en el que han puesto especial interés, el indicador de marcha engranada. Este «gadget» se ha convertido en un imprescindible, así que Kawasaki lo ha incluido entre las opciones.

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Se ubica en la carrocería, en el lateral de la instrumentación, y aunque no es de los más conseguidos, hace su función. Otro detalle que agradecerán sin duda los usuarios es el caballete central, que ahora viene de serie y simplifica todas las tareas de mantenimiento. También facilitan las cosas, especialmente a la hora de viajar, los nuevos anclajes rápidos para las maletas, que están preparados de origen en la Versys y mediante los que se anclan estas rápidamente.

El chasis se mantiene muy parecido, tan solo se aumenta su rigidez en la parte trasera para aguantar el mayor peso del equipaje, pero la posición de conducción se ha modificado ligeramente, ya que el asiento es 5 mm más bajo. El manillar cambia de forma y tiene anclajes de goma, pero también cuenta con nuevas torretas de manera que al final las manos se encuentran en la misma posición que en la versión precedente. Y eso es una virtud, ya que la posición de conducción es muy natural. También ayuda el asiento, con un mullido excelente, que hace que pasen los kilómetros sin que te des cuenta.

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Sicilia

Los italianos son famosos por su agresiva conducción, pero en Sicilia esto se lleva a otro nivel. Además, es un lugar detenido en el tiempo de manera que las carreteras pueden estar en cualquier estado de conservación. Un escenario exigente para una trail de que sigue utilizando el motor de la Z1000, el tetracilíndrico de 1.043 cc, pero con 120 CV en este caso, dos más que la versión precedente. Lo cierto es que después de recorrer todo tipo de tramos, en seco, en mojado, con frío, hojas… la Versys ha pasado la prueba con muy buena nota. Ya conocíamos las bondades de este motor, que está lleno de par y tiene una entrega podríamos decir que eléctrica, ya que es tan progresiva que nunca te pilla desprevenido.

Los cambios en el interior del motor son sutiles, si bien se ha montado un nuevo embrague antibloqueo y asistido que evita rebotes y hace que el tacto en la maneta sea mucho más suave. Gracias al sistema de rampas se pueden montar unos muelles más blandos.

La finura es la nota predominante del propulsor, que como hemos dicho es una delicia en conducción tranquila, ya que responde desde muy abajo a la perfección. Se han pulido detalles en la inyección y en el escape que aumentan un poco esta sensación, así que a pesar de su estética y planteamiento deportivo es una perfecta compañera para el día a día.

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Y como ya sucedió en la Versys 650, se han colocado anclajes de goma en la parte delantera del chasis al motor, de modo que se filtran más vibraciones. De manera que desaparecen las leves vibraciones que podían llegar al piloto en el modelo anterior. Si buscamos su máximo rendimiento hay que poner la curva de potencia en F, de Full, con solo presionar un botón de la piña derecha, con la que también podemos manejar la información del cuadro y el control de tracción. En el modo Full el motor alcanza los 120 CV declarados, mientras que en Low la potencia se queda en un 75 %, alrededor de 90 CV y con una entrega más plana.

Pero como decíamos antes es tan controlable que se puede llevar siempre en la posición más potente, aunque eso no quiere decir que no sea excitante cuando lo subes de vueltas. El motor de Kawasaki tiene facilidad para ganar revoluciones y empuja bastantea partir de medio régimen. Lo bueno es que si te pasas abriendo gas hay un excelente control de tracción, el KTRC, que ya conocíamos de la versión anterior y que actúa con una rapidez y seguridad increíbles, además de poder regularse en tres posiciones, una para asfalto deslizante y las otras dos para conseguir la máxima aceleración. Aunque en cualquiera de las tres transmite una gran confianza.

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Curvas

Teniendo en cuenta que utiliza el rígido doble viga de aluminio que se diseñó para la Z1000, lo ha hecho desde su primera versión, es fácil hacerse a la idea de que la Versys es una moto firme. En la versión 2015 se han realizado cambios en los reglajes de las suspensiones, con hidráulicos más suaves en la horquilla y en el amortiguador y muelle más duro en este último.

Sigue siendo una moto precisa pero se ha ganado un poco en cuanto a la sensibilidad de las suspensiones. La horquilla que montó hace cuatro años la Versys 1000 ya destacó por su buen funcionamiento y esta nueva evolución mantiene la línea. Ahora se han separado los ajustes hidráulicos y los de precarga de muelle, uno en cada botella y se le ha dado más rigidez estructural, aunque se mantienen los 150 mm de recorrido.

Con los tarados de serie es capaz de aguantar los 250 kg en lleno sin problemas por mucho que la hagamos trabajar. Parte de ese trabajo se lo dan los frenos, ahora potenciados, con discos un poco más grandes y nuevas pastillas, que ofrecen más mordiente inicial. El ABS también da un salto generacional y es más rápido y compacto, de modo que por mucho que aprietes que la maneta solo notarás un mínimo cambio de presión si este actúa.

Teniendo en cuenta las complicadas condiciones en las que rodamos con la nueva Versys quedó patente que se trata de una moto segura, gracias a las completas ayudas electrónicas (ABS, modos de motor y KTRC), pero también a su equilibrado funcionamiento. Por otro lado se han mejorado su faceta turística, ya que la pantalla de serie es más alta y regulable sin necesidad de herramientas y se han dispuesto un gran número de accesorios destinados a este campo.

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Primera impresión

Los cambios que ha recibido la nueva Versys 1000 no son muy grandes pero sí muy notables, empezando por su «nuevo look» mucho más moderno y conseguido que el anterior. También se ha mejorado su lado práctico, ya que la aerodinámica y la protección es mejor que en el modelo anterior. Dinámicamente tiene un comportamiento parecido al de la moto precedente, pero se han pulido detalles en frenos y suspensiones que la hacen un poco más agradable y efectiva. En el motor tampoco hay grandes cambios, pero con un poco más de potencia, menor consumo y menos vibraciones se da un paso adelante.

Como trail asfáltica es una opción muy atractiva, ya que además de su equilibrio general, equipamiento y precio, resulta una moto muy segura gracias a la conseguida actuación del ABS y del control de tracción. Si bien estas cualidades ya estaban en el modelo anterior, ahora se completa con una mayor gama de accesorios para convertirla en una mejor moto de turismo y con detalles de serie como el caballete central y la pantalla regulable más grande.

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