Un mes con la Suzuki GSX250R

Se suele decir que "las mejores esencias vienen en tarros pequeños". No se me ocurre mejor forma de describir a la Suzuki GSX250R que con esa frase...

Luis López. Fotos: Juan Sanz, Marcos Contreras, SK12

Un mes con... Suzuki GSX250R.
Un mes con... Suzuki GSX250R.

En el concesionario ocupa poco espacio... aunque bien lucido con unos colores MotoGP réplica que te harán sentir como Rins o Mir a escala. Porque esta Suzuki se atreve con más planes de los que sugiere su cilindrada o tamaño. A la vista es pequeña y compacta, lo que en marcha se reproduce de forma instantánea. Se trata de una moto en la que aprender es fácil, pero que una vez en tus manos y con la experiencia necesaria, no demasiada todo sea dicho, se convierte la mejor herramienta para todo.

Un mes con... Suzuki GSX250R

La Suzuki GSX250R es, gracias a sus dimensiones, muy divertida de pilotar.

Generosa en consumos y muy parca en gastos, ha demostrado adaptarse a cada medio en el que la involucras con descaro. Hasta me he atrevido a hacer unas tandas libres en circuito dibujando, al parar en boxes, una sonrisa que lo decía todo... ¡Con esta moto te puedes divertir mucho! El secreto es, como en cualquier 125 "dos tiempos" de antaño, dejarla correr en curva auque frenes tarde, y abrir gas en cuanto sueltes la maneta de freno. En realidad, no todo van a ser entradas a pista y tandas " non stop". Sin embargo no lo rechaza, lo que no es poco teniendo en cuenta sus características.

Un mes con... Suzuki GSX250R

Cuanto más retorcido es el trazado del circuito, mejor te lo pasas con ella.

No olvides que se trata del motor de la Inazuma 250, una naked que ya desde sus inicios hacía gala de un motor extraordinariamente elástico, duro, poco bebedor y divertido en la zona alta. Sin ser muy potente, ofrecía un rendimiento general perfecto para los "newcommers", e ideal para los que buscaban una naked para ir "de aquí para allá" requiriendo el mínimo esfuerzo económico.

Suzuki GSX250R, comprometida con su piloto

Dicho y hecho, lo hemos experimentado en esta deportiva comprometida a tope con su piloto, lista para moverte en el día a día, pero también preparada para escaparte y darte cobertura a tu tiempo libre. En la primera parte, esa en la que obligación y diversión van de la mano, la GSX250R muestra su faceta amable. El motor es poco ruidoso, parece eléctrico, simplemente perfecto para desplazarte pasando inadvertido... al menos acústicamente. Los colores de "nuestra" Suzuki son como para que se te queden mirando en cada semáforo. Y así ha sido. Otra de las ventajas en cortos y no tan cortos desplazamientos es lo correcto de su ergonomía.

Es tan cómoda que ninguna parte del cuerpo queda forzada, ni siquiera en caso de decidir echarte hacia atrás para aplanarte ligeramente sobre el depósito y aprovechar la protección de la pequeña cúpula del carenado; también es de reducidas dimensiones, como el resto de la moto pero, llegado el caso de que aparezca la lluvia o fuerte viento, cumple con su función.

Aunque pequeña, la ergonomía es perfecta para cualquier piloto

En marcha con pasajero la situación cambia ligeramente, pero no demasiado. No hay mucha potencia disponible, pero esta Suzuki sabe cómo aprovecharla desde poco después del régimen de ralentí. Empuja bien y con ganas y apenas se nota esa flotación de dirección cuando subes a alguien atrás en una moto de pequeñas dimensiones. ¡Qué bien se mueve la Suzuki! Vas de un lado a otro al ritmo que quieras y cómodamente instalado, mientras que cuando el sol hace acto de presencia y apetece darse una vuelta, la GSX250R no esconde las ganas de enseñar los dientes a más de un piloto despistado con los que se encuentra por ahí. Porque, sin duda, su secreto radica en el buen hacer general y en el máximo aprovechamiento de su potencial y dimensiones. Una gran moto.

Un mes con... Suzuki GSX250R

¿Una deportiva donde llevar al pasajero sin problemas? Así es.

Su secreto radica en el buen hacer general, obteniendo el máximo aprovechamiento de su potencial y dimensiones. Es, en definitiva, una gran moto

Un mes con... Suzuki GSX250R

Un mes con la Suzuki GSX250R da para mucho, tanto en ciudad como fuera de ella.
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