Mujeres en moto

Si eres chica, te gustan las motos y todavía no te has lanzado, en este informe encontrarás motivos de sobra para disfrutar de todo lo que conlleva subirte en una moto.
A. Acisclo, N. Santiago, M. Albornos, B. Calvo/Fotos: Jaime De Diego, Juan Sanz -
Mujeres en moto
Mujeres en moto

En este informe os presentamos nueve ejemplos de mujeres que viven las motos de manera diferente, ya sea como hobbie o como profesión, pero que disfrutan de ellas . Además os ofrecemos una serie de consejos tanto para las motoristas piloto como para las pasajeras para hacer más cómodos y seguros los viajes en moto.

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Henar Calleja (Periodista)

Las motos me han gustado siempre. Tuve un scooter de 50 cc, cuando tenía 16 años, un Aprilia Amico, en gris. A esa edad yo lo que quería era tener una moto bonita y con ella iba al instituto. Con el paso del tiempo, he tenido amigos que han tenido moto y he ido de paquete en varios tipos de moto, y cuando empecé a trabajar aquí en el departamento de márketing, al estar de nuevo en contacto con el tema, conocer a otras mujeres con esa independencia como Vicky y Begoña -también en este artículo- y darme cuenta de que realmente en una ciudad como Madrid es muy útil moverse en moto, pues decidí que me quería sacar el carné. Aproveché una de las ofertas que hay ahora en páginas web de descuentos.

El examen teórico no es nada complicado. La segunda parte, la práctica, la coges con muchísima ilusión. Yo pedí una moto pequeña, algo que fuera accesible, todo el mundo me dice que es más fácil porque he llevado un scooter, yo lo tenía un poco olvidado, pero vamos, que tener una moto con marchas es diferente. No lo he cogido con miedo, pero no es fácil. Por ahora sigo en la parte del circuito, y es un poco monótono… Sacarse el carné para mí es como un reto y la meta es llegar al momento en el que yo tenga mi moto y pueda tener esa sensación de libertad y de estar más en contacto con lo que te rodea.

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Leticia Giménez (Venta y postventa en Suzuki Namura Bikes)

Con 16 años me compré un Vespino, luego con 20 o así me compré una NSR75, y con 22 una FZR600. Salté de la 75 a la 600. Cuando me compré la 75 ya me parecía una moto grande, y cuando di el paso a la 600 me di cuenta de que eso era enorme para mí. Bajé un poco de cilindrada a una moto más cómoda para mí, la Suzuki Bandit 400, y esa fue la mejor moto que he tenido. La echo de menos... Cuando yo tenía la FZR600 no había apenas mujeres en moto, rara vez me encontraba con alguna chica en circuito, o en carretera.

Con el tiempo he visto que vienen más chicas a la tienda, chicas que llegan con el carné de coche para llevar una 125 cc, y lo mismo sucede con los chicos. Este perfil de usuario se cree que una moto es un coche, y no tiene nada que ver. Creo que no hay ninguna diferencia en el sexo a la hora de conducir motos, es algo que va más en el carácter. Y sí, he visto a lo mejor a alguna chica que ha tenido miedo por no llegar bien al suelo, pero no pasa nada. Yo no llego bien en ninguna, pero buscas trucos, tienes que prevenir más que cuando mides 180 cm y te sobra pierna… A día de hoy busco más la comodidad que una moto grande, por eso voy en scooter. Si hace 10 años me hubieran dicho que iba a tener un maxi scooter me hubiera reído, porque ni me lo planteaba.

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Vicky Cámara (Monitora de cursos de conducción)

Las motos han sido mi pasión desde pequeña, el problema es que en casa éramos seis hermanos todo chicos y yo la pequeña, y en casa estaba prohibido que yo tuviera moto. Ellos sí podían, pero yo no. Cuando me independicé no tenía dinero para comprarme una moto, entonces tuve que esperar tiempo… Pero como era algo que me gustaba tanto, aunque fuera tarde, llegó. Mi primera moto fue una CBR600, no es lo ideal porque hay que empezar desde más abajo pero bueno fueron unas circunstancias también especiales. Empecé con una moto muy grande, y lo que hice fue apuntarme a un curso de conducción, y el problema es que una vez que entras en el circuito, te enamoras y no puedes salir de ahí.

Cuando empecé a hacer cursillos había más chicas, de hecho recuerdo haber formado parte de algún curso específico para chicas, que nunca entendí muy bien por qué, porque cada una tenía un nivel, pero bueno lo organizaron así. Y luego, como monitora sí he visto a algunas chicas en el circuito, pero siempre con un porcentaje muy bajo respecto a los chicos. Hay muchos casos en que a las chicas les gustan las motos, pero les puede la inseguridad, pero las que yo acabo conociendo acaban perdiendo ese miedo. Animo a las chicas que vienen de acompañantes a los cursos, a que prueben. En los cursos hay niveles desde iniciación hasta avanzados.

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Begoña Calvo (Publicista)

Mi padre siempre tuvo moto, tenía una K 100, y a mí me encantaba, así que siempre estaba como loca por sacarme el carné y además sabía qué moto quería. Yo no quería tener moto solo por su vertiente más práctica, en mi caso se trata de pasión. Así que un poco antes de examinarme, me puse a mirar y me compré una Ninja 250, la más deportiva dentro de las motos pequeñas para aprender y por cierto, aprendí con esa moto muy bien. Ahora tengo una CBR600RR, que es más grande, pero yo sabía que aunque me pesara la moto, podía sacar fuerzas de donde fuera, y es que creo que cualquier mujer puede mover cualquier moto, siendo conscientes de que no todo lo que nos gusta es lo mejor para nosotros, y que a veces por altura u otras dimensiones podemos vernos condicionadas.

Eso sí, ahora hay muchas opciones para poder adaptar la moto que nos guste a nuestras condiciones. Al mes de tener el carné, me fui a Cheste a hacer un cursillo de conducción y vine emocionada. En un circuito aprendes a conocer tu moto en situaciones complicadas, en una frenada fuerte, en una curva cerrada… y todo esto en carretera te da muchas tablas, porque si te encuentras en una situación así sabes salvarla.

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Pilar Carrascosa (Artes gráficas)

Siempre me han gustado las motos. Mi padre tenía una Sanglas –siempre aparcada, nunca la vi en marcha– y cuando iba al pueblo siempre me subía en ella. Tuve un Vespino, y pasó mucho tiempo hasta que me compré una Daelim Daystar 125 y quería más, así que acabé comprándome mi actual moto, la Triumph. La vi en una concentración y pensé que era la moto que quería, fue un amor a primera vista. Siempre me han gustado las custom, estilo Harley con sus alforjas y demás…

Pero llegó un momento en el que las veía todas muy parecidas, y también por la influencia de mi padre pues me gustaban mucho las motos clásicas, así más retro. Cuando me la compré la puse un poco a mi gusto: le puse la cúpula redonda y los números -82 porque es mi año de nacimiento-. Al principio de llevarla me sentía un poco insegura, por eso de que soy bajita y llego al suelo medio de puntillas, y tuve que buscarme las maneras para moverla e incluso para mantenerla en parado. En marcha se aprende, y con el tiempo vas cogiendo más confianza. Te vas viendo en situaciones y tienes que salir de ellas, y de verdad que se consigue.

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Susana Iniesta (Administrativa)

Hace 20 años mi chico estaba detrás de comprarse una Harley-Davidson, pero como éramos muy jóvenes y no teníamos tanto dinero pues se compró una Kawasaki Vulcan y con ella estuvimos viajando muchos años. Luego tras un accidente, la moto se quedó bastante mal y cogí un poco de miedo, la tuvimos sin utilizar muchos años. Pero él seguía con el sueño de tener una Harley y en el 2007 ya dijo, venga, me la compro. Yo iba de paquete siempre, y aunque me quería haber sacado el carné hace muchos años, de pronto un compañero de trabajo se lo sacó, y yo dije: «pues a por ello».

De esto hace 4 años y me compré la moto directamente. Dentro de las Harley es la más pequeña, la Sportster, y aunque la Low es más baja, me gustaba más este modelo. Le puse una pieza para bajar las suspensiones y también le cambié el manillar para que la postura de conducción fuera más cómoda, y es que la uso para viajar, para hacer alguna ruta y para ir a concentraciones. ¿Por qué una Harley? Porque cuando voy en moto no soy de las que piensa en velocidad, me gusta ir disfrutando tranquilamente de la ruta que voy haciendo, y también por todo lo que conlleva esta marca.

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María Herrera (Piloto de velocidad)

Siempre ha habido motos en casa, y mi padre me montó en ellas muy pequeña, así que algo más mayor me dio por cogerla… ¡y hasta ahora! Mi primera moto fue una KTM de motocross, empecé con esta especialidad y luego ya decidí rodar con la minimoto, y de ahí pues fui hasta llegar al CEV. Entreno fuerte, nada específico por eso de ser chica y es que en la moto que llevo ahora no se nota la diferencia, a lo mejor cuando lleve motos más pesadas tengo que entrenar con más empeño en la fuerza, pero por ahora no hay ninguna diferencia entre ser chica o chico. Y tampoco en el paddock, porque me tratan como una más, yo creo que soy un piloto más en la parrilla, aunque puede haber a quien todavía le sorprenda.

Me gustaría que hubiera más chicas en competición, y así aquellos que se sorprenden se acostumbrarían a vernos arriba. En mi vida diaria no utilizo moto, solo para competir y entrenar. Me quiero que sacar el carné de coche, porque en realidad a mí la moto me gusta para los circuitos, no para moverme por la calle, aunque no descarto tener algún scooter para moverme por mi pueblo.

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Sandra Gómez (Piloto de Trial y Enduro)

A los tres años empecé a montar en moto, una Merlin de trial de 50. Empecé con el trial porque mi padre lo practicaba y luego por otro lado, mi tío hacía motocross así que siempre hemos tenido motos de cross en casa. Ahora también compito en enduro, y es que para los X-Games de Barcelona necesitaban chicas europeas, a poder ser españolas, así que probé, lo hice bien y ahora me ha enganchado. Yo siempre he sido la chica de las carreras. Cuando era pequeña iba por ejemplo a Polonia a ver a mi hermano al Mundial, y la gente se hacía fotos conmigo porque era imposible ver a una niña montada en una moto, pero ahora se ve a más chicas en este mundo, aunque no sé si por la crisis o por qué, pero hace unos años había más.

Es un mundo que ha abierto Laia Sanz, con otras muchas por supuesto, pero que acaba de empezar. Poco a poco iremos abriendo camino, los patrocinadores se interesarán más en nosotras, y las marcas buscarán chicas, o eso queremos pensar. Al margen de la competición, en mi día a día tengo un Yamaha T-Max, que era uno de mis sueños porque es perfecto para mis trayectos a la universidad. La verdad que estoy muy contenta. Es lo más cómodo, y cuando quiero hacer alguna excursión, pues o voy con el T-Max o con la moto de algún amigo.

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Marisa Olivares (Secretaria de dirección)

Hace un par de años me compré la Vespa. Quería ir a comer con mi hija a casa, y la única manera de que me diera tiempo era yendo en moto. El primer día que la cogí iba por el mismo camino que me llevaba el autobús todos los días para pensar sólo en la moto. Al segundo día dices: ay pues mira, por esta calle acorto, y luego ya vas adaptándote poco a poco y te vas soltando. He descubierto un truco: comerte un chicle del camino de casa al trabajo, yo me ponía tensa por el tráfico, así que vi que comiendo un chicle llegaba más relajada.

Voy como si fuera en coche, y cuando los coches se paran pues yo a lo mejor les adelanto. Me compré una Vespa porque es más limpia para la ropa que llevas a trabajar, porque puedo venir en falda o vestido, aunque no es lo más apropiado, pero alguna vez he tenido que ir a alguna fiesta más arreglada y he podido ir a gusto. También elegí este scooter porque no hay reventa, es difícil encontrar alguna Vespa de segunda mano, entonces pensé que si en algún momento quisiera venderla, pues no perdería mucho dinero. Utilizo la moto para todo y en todas las épocas del año, aunque haga frío o llueva. Ojalá me hubiera lanzado antes a tener moto.

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Equipamiento

  • Uno de los aspectos más importantes a la hora de subirte a la moto es ir bien equipada. Cada vez hay más marcas que cuentan con ropa específica para chica, lo que te ayudará a ir bien protegida a la par que femenina.
  • Es muy probable que te llamen la atención los colores claros y vivos, pero… en la práctica resultan ser menos sufridos los más oscuros.
  • Chaqueta y pantalones deberás probártelos, antes de realizar la compra final, como si estuvieras sentada encima de tu moto. Evita que la prenda te tire en zonas vitales, comprueba que las partes elásticas cumplen su función de ajustarte cuando las tensas y piensa en el uso que le darás, cuidad o carretera, verano o invierno, intensivo (equipamiento caro pero duradero) u ocasional (un nivel medio en calidades podría ser suficiente).
  • ¿Te gusta que te vean el rostro mientras pilotas? ¿Es por ello por lo que prefieres conducir con un casco abierto? Si es así, nunca podrás decir que es un consejo que hayas leído en MOTOCICLISMO. Desde estas páginas te queremos quitar de la cabeza el uso de un casco abierto a favor de otro integral. Protege no solo tu materia gris, sino también tus ojos, nariz, boca, pómulos… con un mentón rígido.
  • A lo mencionado de las chaquetas para chicas con corte específico, básicamente ceñido en cintura, habría que complementarlo con un correcto ajuste de las opciones disponibles. Bien es cierto que si tu chaqueta te queda como un guante tal cual, menos tiempo te requerirá un correcto ajuste, pero si dependes de la ropa que lleves debajo, amplia o ajustada, fina o gruesa, no escatimes un minuto en dejarla como si hubieras nacido con ella puesta…
  • Hay «cuerpos y cuerpos», pero en general lo que más valoramos las chicas que vamos en moto es, precisamente, el corte específico de las prendas que deben protegernos en marcha. Benefíciate de ello con una buena elección.

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Consejos para la motorista piloto

  • Rueda en moto perfectamente equipada. Ninguno de los siguientes elementos resulta superfluo: casco, chaqueta con protecciones, guantes, pantalones y botas de moto.
  • Atención con el pelo largo: aquello de la «melena al viento» no nos traerá más que quebraderos de cabeza cuando intentes desenredarlo más tarde.
  • Una chaqueta bien ajustada al cuerpo es lo que necesitas para que no te afecten los siempre molestos flaneos de la prenda por efecto del viento.
  • Busca la talla de guantes adecuada a tu mano. Sí, lo sabemos, es algo lógico, pero en nuestro caso, si nos gustan las uñas largas y bien arregladas, tal vez el guante ajustado en longitud de dedos no nos valga con nuestras uñas de diseño…
  • Déjate asesorar por los amigos más prudentes que tengas, tanto en su vida personal como circulando. O ve más lejos todavía: hay cursillos de conducción en lugares seguros y preparados para ello, de entre los que destacan los que tienen lugar en circuitos de velocidad. Los desarrollados por Action Team (www.actionteam.es) o TAC (93 450 47 37) te ofrecen la posibilidad de contar con una enseñanza personalizada.
  • Meter los guantes en el interior del casco es un grave error. Piensa en dos cosas: se te pueden caer en cualquier momento y, por otra parte, toda la porquería que recogen en tu uso habitual vas a restregarla por el acolchado interior del casco.
  • Busca una moto que se adapte a tus condiciones físicas y de conducción. Marchas o automático, todo va en gustos.
  • Mantén siempre tu moto en perfecto orden de marcha. Lleva escrupulosamente al día el libro de mantenimiento con las correspondientes visitas al taller. Al final te merecerá la pena, por seguridad y economía.
  • Independientemente de que tengas o no el carné B de coche, sabrás que en la interactuación con otros vehículos se encuentra la clave del éxito. Mantente con todos tus sentidos activos y alerta.
  • En muchas ocasiones, la imagen lo es todo, pero… ¿Qué prefieres, una moto con aditamentos estéticos que te agraden o unos neumáticos «más caros» que rindan al máximo bajo cualquier circunstancia? Ve por delante del riesgo. Anticípate a lo que, en teoría, resulta inevitable. Solo en teoría…

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Consejos para la motorista pasajera

  • Siéntate de forma relajada tras el piloto. Cuanto más «suelta» te encuentres, más le llegará ese «feeling» de confianza al que manda y, casi, casi con toda probabilidad, la conducción vendrá cargada de buenas sensaciones y momentos gratificantes.
  • No por rodar de pasajero tu equipamiento debe ser de menor nivel que el del piloto. Los dos vais en moto a la misma velocidad y asumiendo idénticos riesgos. No caigas en el tópico de «no va a pasar nada»… Ni se te ocurra tentar a la suerte.
  • Por muy cercano que sea el destino, piensa que tu equipamiento debe estar perfectamente ataviado y ajustado. Una chaqueta abierta por el calor o un casco con las cinchas al aire por no ser necesario abrochártelo «para un momento de nada», implica asumir un riesgo tan estúpido como innecesario.
  • No en todas las motos dispones de asas para agarrarte. En caso de que no existan en la que circulas como pasajero, consulta al piloto si le molesta que le agarres de la cintura, bien con las manos una a cada lado de la cadera o «rodeándole» cruzando tus brazos por delante, pero nunca agarrándole de los hombros. Cuanto menos se desplace tu cuerpo hacia delante o detrás en frenadas y aceleraciones, menos molestarás al piloto.
  • Por último, todos los «mandamientos» indicados en el apartado de la mujer piloto son aplicables al pasajero. No bajes la guardia por el mero hecho de «dejarte llevar». Cuídate tanto como lo haces en el día a día como peatón y disfruta de las sensaciones a bordo de una moto… ¡tú que puedes!

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Motos que te lo ponen fácil

Ya sea por su ligereza, manejabilidad, confort de marcha, altura del asiento al suelo o cualquier otra circunstancia, aquí tienes las 25 motos más adecuadas no solo para iniciar tu aprendizaje sobre dos ruedas, sino también para disfrutar al máximo de ella durante muchos años… Junto a cada una de ellas encontrarás nuestra puntuación, de [0] a [5], que corresponderá a la facilidad de conducción atendiendo a los parámetros indicados, es decir, facilidad de manejo y altura del asiento.

  • BMW F 800 R/GT (3): BMW ofrece entre sus opciones asientos de menor altura, eso y su buena agilidad las ponen en esta lista.
  • BMW R niteT (3): Si quieres una bóxer, y aunque es un modelo algo exclusivo, la preciosa nineT es sorprendentemente ágil: ¿te atreves?.
  • Ducati Monster 821 (4): Aquí tienes la Monster más nueva, que mantiene su proberbial agilidad y todavía es una moto bastante compacta.
  • H-D Street 750 (3): El punto de entrada al mundo Harley, por precio y por tamaño, peso o altura y facilidad de conducción.
  • H-D Sportster Super Low (3): Antes de llegar la Street, esta era la puerta de entrada a las Harley, y como su nombre indica destaca por su bajo asiento.
  • Honda CTX700 (3): Estilo custom, pero tecnología del siglo XXI: un motor de muy bajo consumo y cambio automático. La más baja de la familia.
  • Honda NC750S (4): Con cambio manual y el mismo motor de la CTX (en su versión 750) la «S» es la Honda NC más manejable y fácil de pilotar.
  • Honda Shadow VT750S (4): Es la favorita entre las amantes de las custom que no sean Harley, por su suavidad de marcha y muy bajo asiento.
  • Honda CB500F /Honda CBR500R (5):¿Carné recién sacado? Estas modernas Honda 500 son dignas hermanas menores de las CBR 600 ó 1000, si ése es tu objetivo.
  • Honda CBR250R (5): Una moto ligerísima y muy ágil, posiblemente la mejor forma de empezar a andar en moto de marchas de carretera.
  • Hyosung GD250N (4): Una moto minimalista, por diseño, por la escasa altura de su asiento, ¡y por precio! Otra buena opción para empezar.
  • Kawasaki W800 (3): Con una clara mirada al pasado, a las motos británicas, por esta moderna-retro Kawa seguro que no pasa el tiempo.
  • Kawasaki ER-6f/n (4): Una veterana que se ha ido poniendo al día, su motor de dos cilindros le da un sonido diferente. Ágil y sencilla de pilotar.
  • Kawasaki Ninja 300 (5): Es lo más deportivo, y rápido, con tan poca cilindrada, pero sigue siendo una moto fácil de llevar.
  • KTM Duke 200/ Duke 390 (5): Los genes de las grandes y rabiosas KTM están en esta compacta y pequeña moto. La 390 ya es más rápida de lo que imaginas.
  • Moto Guzzi V7 (3): Dentro del estilo retro, una mirada a la historia italiana: esta Guzzi es fácil de conducir y buena para el día a día.
  • Suzuki Gladius (5): Posiblemente nuestra favorita en este segmento, por su gran motor V2, su buen comportamiento, y lo guapa que es.
  • Suzuki Inazuma (5): Esta Suzuki 250 es más voluminosa que sus rivales, aun con un asiento bajo: buena idea si eres novata, pero de tamaño grande.
  • Sym Wolf 250i (4): Otra moto de 250 cc que aporta su propia dosis de originalidad, con una mecánica probada y un buen precio.
  • Triumph Bonneville (3): Triumph tiene varias motos de estilo retro, tan auténticas como su marca, pero con calidad y acabados excelentes.
  • Tirumph Street Triple (4): La más deportiva del grupo, pues es la Daytona desnuda y (bien) adaptada. Divertida, cañera, práctica... ¡Muy buena!
  • Yamaha XV950 Bolt (4): Yamaha ha llevado así de lejos su imitación de las custom americanas, así que aquí tienes una alternativa a aquellas.
  • Yamaha MT-09/ MT-07 (4): La nueva generación de Yamaha, con motor de dos cilindros que es suave y muy contundente al tiempo.
  • Yamaha XJ6 (4): Si prefieres la suavidad -y el sonido- de un motor de cuatro cilindros, en una moto compacta y ágil, es tu moto.
  • Yamaha YBR 250 (5): Práctica moto para todos los días, de mecánica sencilla pero eficaz, y estética diferente a sus rivales.
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