¿Qué errores se cometen al comprar una moto de segunda mano?

A pesar de que es una práctica muy habitual, hay algunas cuestiones que se deben tener en cuenta al hacer una compra

Una mujer a punto de comprar una moto de segunda mano. Fuente: iStock/JackF
Una mujer a punto de comprar una moto de segunda mano. Fuente: iStock/JackF

El mercado de las motos de segunda mano es muy amplio y prácticamente se puede conseguir cualquier modelo en mejores o peores condiciones. Por ello, conviene tener muy presentes algunos consejos que harán que la adquisición sea lo más acertada posible.

Y es que, en el proceso se pueden cometer errores muy comunes que conviene solventar para no terminar escaldados con la experiencia.

Errores que evitar al comprar una moto de segunda mano

Antes de pasar a enunciar los principales errores hay que preguntarse si se necesita la moto o si se va a utilizar. Dejarse llevar por puro capricho puede estar bien para quienes tienen un monedero holgado, pero por regla general, a casi nadie le sobra el dinero, de modo que debe sopesar si realmente necesita esa moto o no.

A partir de ahí, los errores que deben evitarse son los siguientes:

  • Adquirir la moto sin comparar precios. Puede que aparezca la moto de nuestros sueños, pero aún así hay que comprobar si hay otros modelos similares en el mercado de la compra venta y si el precio es desorbitado.
  • Lanzarse a la venta sin pedir opinión a alguien que sepa de motos. Siempre es bueno que un mecánico o alguien que tenga amplios conocimientos eche un vistazo al estado general del vehículo. De ese modo, la revisión de cada uno de los elementos de la moto será más concienzuda. Porque precisamente ese es otro de los errores que se cometen: no realizar una completa revisión a la moto.
  • En caso de no comprar la moto a un particular, lo más recomendable es acudir a algún establecimiento que ofrezca la máxima confianza.
Joven en un concesionario de motos de segunda mano. Fuente: iStock/JackF
Joven en un concesionario de motos de segunda mano. Fuente: iStock/JackF
  • Hay que asegurarse de que se puede pilotar la moto. Por un lado si el carnet de conducir que se tiene es el adecuado, y por otro, si se tiene la capacidad para subirse a ciertas motocicletas que no son sencillas de conducir. Por ejemplo, un novato que apenas tenga experiencia rodando, no es conveniente que se gaste el dinero en una moto de gran cilindrada que tenga mucho nervio y sea complicada de conducir.
  • Asimismo, hay que asegurarse de que si la moto tiene accesorios, estos están homologados y no son susceptibles de sanción.
  • Comprar la moto sin probarla al menos una vez es algo que debe evitarse. Hay que subirse y rodar unos metros para constatar si hay algo extraño.
  • Una vez que se tiene claro que esa es la moto que se desea adquirir, es el momento de comprobar tanto la documentación como el origen de la misma. No hacerlo es otro error que no debe cometerse.
  • Llevar a cabo la adquisición sin comprobar si la moto tiene alguna multa pendiente o algún pago por hacer. En el momento del traspaso, el nuevo dueño deberá afrontar esos costes y lo que parecía un chollo, convertirse en un suplicio.
  • Tampoco conviene adelantar dinero hasta que se firma debidamente un contrato.
  • Y por supuesto, no hay que olvidar la garantía en caso de que se adquiera la moto en un concesionario o un establecimiento de venta de motos de segunda mano. No preguntar por ello puede convertirse también en un error fatal en caso de que haya una avería importante que no se haya detectado.

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