Es una de las reinas del segmento con su marcado carácter off road y que ha seducido a muchos usuarios tanto por las siglas KTM, como por su espíritu “Ready to Race” como por soluciones como el depósito de 20 litros con su volumen repartido por los costados de la moto.
La KTM 890 Adventure en acabado R no es una trail de postureo para ir al bar, es una herramienta de trabajo para los que de verdad quieren hacer off road, trail enduro.
GENÉTICA OFF ROAD
El bicilíndrico paralelo de 889 cc suelta más de un centenar de CV y de Nm. Números que sobre el papel parecen los apropiados pero que en la realidad se traducen en una entrega brutal desde abajo.
Este motor tiene alma, carácter, y sobre todo tiene ese punto canalla que hace que cada golpe de gas te arranque una sonrisa bajo el casco.
La electrónica es de lo mejor que hay en el mercado: modos de conducción Rally -opcional- y Offroad que de verdad funcionan, control de tracción ajustable en marcha con el modo Rally (opcional), ABS cornering, y un quickshifter bidireccional que es una delicia usar. Todo gestionado desde una pantalla TFT de 5” -equipada con tomas USB C- a color que se ve perfectamente incluso a pleno sol del mediodía.
Por cierto, con un desarrollado sistema de navegación giro a giro plus que permite al piloto elegir el destino preferido de entre sus últimas selecciones. Incluye de serie control cruise que es un extra que se valora mucho para viajar.
Las suspensiones WP XPLOR con 240 mm de recorrido delante y detrás no son ninguna broma, influencia de la KTM 450 Rally. Esto es suspensión de competición adaptada a la calle, totalmente ajustable en extensión, compresión y precarga. Otras trail premium se quedan cortas, y esta austriaca se lo comía todo pidiendo más, aún con un tacto algo seco, eso sí primando efectividad frente a confort.
La altura de asiento está elevadísima a 925 mm, que para los que no llegan al metro ochenta es un problema. Pero si quieres jugar de verdad en off road, o en el desierto, esta altura te da la confianza que necesitas.
Una trail con una marcada genética off road ktm: divertida y muy polivalente
El peso en orden de marcha ronda los 210 kilos con el depósito de 20 litros lleno, y se nota que todo está muy centralizado. En asfalto esta KTM es deportiva. Los frenos JJuan muerden con ganas, el tren delantero es bueno y la posición de conducción te permite atacar curvas con una confianza que no esperarías de una trail con estas suspensiones de largo recorrido y con llanta de 21” delante.
Pero es en el off-road donde esta KTM muestra su verdadera cara. Con el modo Rally activado, que llevaba nuestra unidad de pruebas, el control de tracción al mínimo o apagado y el ABS en modo offroad, la 890 Adventure R se transforma. Puedes atacar pedregales, vadear riachuelos, saltar sobre raíces y la moto te devuelve toda esa información de forma clara y directa.
No es perfecta, claro. El parabrisas genera turbulencias a partir de 120 km/h algo cansinas en viajes largos.
El asiento podría ser más cómodo y del motor llega calor al piloto, algo que se agradece en invierno, pero no tanto en verano.
La KTM 890 Adventure R vale cada uno de sus 14.199 euros de su precio. Es una moto sin concesiones para el piloto que busca emociones reales, que no le importa mancharse las botas de barro ni cargar la moto cuando se pasa de frenada en una bajada técnica.
Con esta KTM disfrutarás de una electrónica de primer nivel, con una instrumentación de impecable lectura y un comportamiento óptimo. Sus frenos JJuan tienen óptimo mordiente, con tacto mejorable.
Si buscas comodidad y touring, hay opciones mejores. Si buscas presumir en Instagram, también.
Pero si lo que quieres es una trail capaz de cualquier cosa, óptima en on y en off road, que te haga mejor piloto y que encima tenga el carácter gamberro de las KTM de competición, esta es tu moto. Yo me la llevaría mañana mismo al Atlas marroquí, o a rutas por los Monegros en Aragón, tal cual, de serie, o calzada con unas ruedas Bridgestone.

















