Batallas europeas y guerras japonesas: el nuevo orden mundial de MotoGP

Medio siglo después, la relación de fuerzas de la categoría reina del motociclismo parece cambiar.

Pecco Bagnaia y Fabio Quartararo son dos de los grandes protagonistas del nuevo orden mundial de MotoGP
Pecco Bagnaia y Fabio Quartararo son dos de los grandes protagonistas del nuevo orden mundial de MotoGP

Corre el año 1974. El británico Phil Read revalida el título mundial de 500cc conseguido el año anterior, extendiendo a 17 la racha de títulos consecutivos para MV Agusta y a 26 el pleno de títulos conseguidos por las marcas europeas: 18 de MV, 6 de Gilera, Norton y AJS. En aquellos momentos, resultaba casi imposible predecir que pasarían 33 años antes de ver otro título para una marca europea: el de Casey Stoner con Ducati en 2007.

Desde que Giacomo Agostini consiguió con Yamaha el último de sus octavo títulos en el medio litro, 46 de los 47 títulos disputados en la categoría reina del Campeonato del Mundo de Motociclismo han quedado repartidos entre tres firmas japonesas: 21 para Honda, 18 para Yamaha y 7 para Suzuki.

Sin embargo, en aquel 1974 ya se podía atisbar un cambio de tendencia. Era la segunda vez donde el reparto de victorias entre Europa y Japón quedaba en tablas, después de un 1967 donde tanto Honda como MV Agusta habían sumado cinco. En esta ocasión también se producía un empate a cinco entre MV y Yamaha, ayudada por los boicots de Nürburgring e Isla de Man.

Yamaha y Suzuki venían pujando fuerte y MV Agusta tenía las horas contadas. La marca que había tiranizado los 500cc solamente conseguiría tres triunfos más en el Mundial: dos de Read en 1975 y uno de Agostini en 1976. Desde entonces, y salvo la victoria de Sanvenero en el boicot de Nogaro 1982, hubo que esperar a 1992 para ver a una moto no nipona en lo alto de la clase reina, conseguida por Eddie Lawson con la Cagiva en Hungaroring.

Fue otro espejismo de tres victorias en tres temporadas. Honda, Yamaha y Suzuki seguían marcando la pauta y coleccionando victorias y títulos sin oposición; hasta que llegó Ducati en 2003. Los de Borgo Panigale sí llegarían para quedarse, sumando 64 victorias en las dos últimas décadas… pero un solo título.

Casey Stoner logró con Ducati en 2007 el único título de una marca europea en clase reina desde 1974
Casey Stoner logró con Ducati en 2007 el único título de una marca europea en clase reina desde 1974

Aun así, era una bonita excepción: una empresa pequeña codeándose con los gigantes japoneses, que seguían dominando con autoridad.

Hasta ahora. La llegada de KTM y Aprilia equilibró la relación de fuerzas en lo que se refiere a número de marcas presentes, y poco a poco se han ido haciendo hueco hasta ganar carreras. El año pasado ya se produjo un empate a 9 victorias entre ambos frentes, con Ducati (7) + KTM (9) equilibrando la balanza ante Yamaha (6) + Honda (3).

Fue solo un aviso de lo que está sucediendo en este 2022, donde tres marcas europeas distintas han pisado el escalón de honor de la clase reina, algo que no pasaba desde 1969.

No solo eso: en número de victorias ganan de forma aplastante con ocho triunfos por tres de las niponas, todas ellas de Fabio Quartararo con Yamaha. Con Ducati a la cabeza con seis triunfos, KTM y Aprilia también han aportado su granito de arena y, pese a que todavía restan nueve carreras por disputarse, parece casi imposible que la batalla por las victorias se decante en favor de Europa, que necesitaría ganarlo prácticamente todo en la segunda mitad de curso.

A diferencia de aquel 2007, no parece algo tan excepcional: si se coge desde 2020, las máquinas europeas suman 22 triunfos por 21 de las japonesas. No hay que olvidar que hace apenas unos años hubo un lustro (2011-2015) sin victorias continentales.

En este gráfico se ve cómo ha evolucionado el reparto de triunfos:

¿Cuál es el problema de las marcas europeas? Que se llevan muchas batallas puntuales, pero no consiguen ganar la guerra del título. Y, salvo desastre de Quartararo, no parece que este año vaya a pasar lo contrario. La dependencia de Yamaha con el galo -que cada vez recuerda más a la de Honda con Marc Márquez- de momento vive su cara dulce, ya que ‘El Diablo’ camina a por su segundo título seguido.

De cara a 2023, con el adiós de Suzuki y la marcha del RNF de Yamaha a Aprilia, las marcas europeas serán más (3-2) y, sobre todo, tendrán mayoría absoluta en número de motos: tendrán 16 por tan solo 6 niponas.

Lo paradójico es que, si Márquez vuelve recuperado, Quartararo y él volverán a ser los grandes favoritos para conseguir que el campeonato siga hablando japonés.

Así está ahora mismo el nuevo orden mundial de la categoría reina: Europa empieza a imponerse con claridad en las batallas de 40 minutos que son las carreras… pero de momento la industria japonesa continúa ganando las guerras de ocho meses que son las que dan el título.

Archivado en:

Suzuki dejará MotoGP y el EWC a final de la temporada 2022

Relacionado

Suzuki hace oficial su adiós a MotoGP tras 2022 y anuncia que también dejará el EWC

Andrea Dovizioso, ahora en el RNF, probando la Aprilia RS GP en 2021

Relacionado

Aprilia tendrá 4 motos en MotoGP tras firmar con el RNF Racing hasta 2024

Nuestros destacados