Los siete grandes duelos que nunca existieron

Entre las páginas más gloriosas de la historia del motociclismo algunas se quedaron en blanco.

Los siete grandes duelos que nunca existieron
Los siete grandes duelos que nunca existieron

Wayne Rainey contra Kevin Schwantz. Barry Sheene contra Kenny Roberts, este contra Freddie Spencer y este contra Eddie Lawson. Valentino Rossi contra Casey Stoner y/o Jorge Lorenzo. La historia del motociclismo se ha escrito en grandes duelos. Algunos extendidos durante años, otros interrumpidos de forma muy temprana, como el que vivieron Giacomo Agostini y Mike Hailwood en 1965.

Páginas y páginas de gloria cargadas de tinta que esconden algunas páginas en blanco: las de aquellos duelos que jamás existieron. En algunos casos por la decisión de retirarse de uno de los dos pilotos, y en otros porque la tragedia lo impidió. Estas son siete historias que no llegaron a cruzarse, o que si lo hicieron en algún momento fue de forma más testimonial, nada más que un simple prólogo que abrió bocas pero no llegó a más, dejando abierta una rivalidad de leyenda que nunca sucedió.

Aquí van, ordenados cronológicamente, siete ejemplos de lo que pudo haber sido y solo podemos soñar.

Los siete grandes duelos que nunca existieron

John Surtees y Mike Hailwood.

SURTEES VS HAILWOOD

John Surtees y Mike Hailwood se llevaban seis años de edad y fueron, después de Geoff Duke, los primeros grandes dominadores del Campeonato del Mundo, cuando los pilotos británicos dominaban con mano de hierro. Fueron, además, los dos primeros grandes iconos de MV Agusta en el medio litro, antes de la llegada de Giacomo Agostini.

Surtees pasó varios compitiendo en la Isla de Man y el Ulster, y ganó su primer título en 1956 corriendo –y ganando- apenas tres carreras. En 1958 arrasó tanto en 500cc como en 350cc, el año en el que Hailwood debutó en el Mundial. Curiosamente, el único podio de ‘The Bike’ en su primer año en 350cc fue en Suecia, la carrera que Surtees se saltó (ganó todas las demás).

En 1959 Surtees repitió doblete 500cc-350cc y Hailwood se centró en 125cc. Durante esos dos años coincidieron en más de una parrilla, pero no lo harían en el podio hasta 1960, cuando lo harían dos veces, ambas con victoria de Surtees y Hailwood tercero: primero en la Isla de Man y después en Monza, la que sería la última carrera de Surtees en el Mundial.

1961 fue el despegue de Hailwood en el medio litro, donde fue subcampeón por detrás de un estelar Gary Hocking. Para entonces, Surtees ya había pasado de las dos a las cuatro ruedas y estaba totalmente metido en su aventura en la Fórmula 1, que ganaría en 1964 para convertirse en el único piloto de la historia en conquistar las categorías reinas del motociclismo y el automovilismo. Allí, sobre cuatro ruedas, sí coincidirían unas cuantas veces entre 1963 y 1972, pero el público de las dos ruedas se quedó con las ganas de verles pelear.

Los siete grandes duelos que nunca existieron

Jarno Saarinen y Barry Sheene.

SAARINEN VS SHEENE

Años 70. El veterano Giacomo Agostini enlazaba títulos y el más veterano aún Phil Read cortaba su racha en el medio litro. Mientras todo eso sucedía, dos jóvenes talentos trataban de hacerse hueco escalando por las categorías pequeñas: Jarno Saarinen y Barry Sheene, nacidos con menos de un lustro de diferencia y que debutaron en el Mundial en 1970, año en que ambos subieron al podio: el finés en 250cc y el británico en 125cc.

Un año más tarde, Sheene era subcampeón del octavo de litro y Saarinen de 350cc, coincidiendo además por primera vez en una carrera: el GP de Alemania del Este de 250cc, con Saarinen quinto y Sheene sexto. Era la categoría en la que estaban destinados a encontrarse en su rumbo al medio litro.

En 1972, sus caminos sí se cruzaron, pero no de la forma deseada. Después de que Saarinen fuese segundo en Austrian con Sheene cuarto, el británico se lesionó en los entrenamientos Imola y se rompió la clavícula, lo que le hacía perderse casi toda la temporada, que se disputaba casi en su totalidad entre junio y julio. Yamaha decidió darle su moto a Saarinen, y el finlandés lo aprovechó: cuatro victorias y un segundo puesto en cinco carreras para ser campeón del mundo.

Sin embargo, en 1973 sus caminos se separaron por completo y, desgraciadamente, para siempre. Ese año Sheene no corrió el Mundial, ya que Suzuki le reclutó para correr la nueva Fórmula 750, que ganó, antes de volver al medio litro, que conquistaría años más tarde. Pero cuando volvió, Jarno Saarinen ya no estaba: había empezado el año arrasando tanto en 500cc (ganó sus dos primeras carreras en la categoría) como en 250cc, pero el 20 de mayo tuvo lugar la famosa tragedia de Monza, donde Renzo Pasolini y Jarno Saarinen perdieron la vida.

Los siete grandes duelos que nunca existieron

Kenny Roberts lidera ante Freddie Spencer y Randy Mamola con Eddie Lawson al fondo.

ROBERTS VS LAWSON

Algo más de seis años de edad separaban a los que son, para muchos, los dos grandes máximos exponentes del motociclismo norteamericano que dominó el Mundial a finales de los setenta y durante todos los ochenta: Kenny Roberts y Eddie Lawson. Roberts llegó al Mundial y dominó como rookie, implementando un nuevo estilo de pilotaje que hundía sus raíces en el dirt track.

Ya en 1974 había demostrado el gran nivel que se gastaba al otro lado del charco, cuando apareció en el TT de Assen de 250cc para llevarse la pole y terminar tercero, pero su llegada a la clase reina no sería hasta 1978, tras arrasar en la categoría Fórmula 1 del AMA. Podio en la segunda carrera, ganador en la tercera y campeón en su primer año ante el icono británico Barry Sheene.

Mientras, Eddie Lawson se batía el cobre en el AMA con Freddie Spencer, primero en 250cc y después en Superbike, con título para Lawson en 1981. Un año que marcó el fin del reinado mundialista de Kenny Roberts, que con el paso a la Yamaha OW54 tuvo muchos problemas y sucumbió ante Marco Lucchinelli y Randy Mamola. Peor le fue en 1982, donde fue cuarto en el Mundial ganado por Franco Uncini, quedando detrás por su compatriota, el rookie Freddie Spencer.

Para 1983 tenía el enemigo en Honda con Spencer, pero en casa se le metía el joven Lawson, que había revalidado su título del AMA Superbike con la Kawasaki del Team Muzzy, firmaba por el Team Agostini para ser su compañero.

Aquel 1983 será siempre recordado por el increíble duelo vivido entre Kenny Roberts y Freddie Spencer, con un episodio especialmente tenso en Anderstop, ganada por Spencer tras una polémica maniobra en la que llegaron a tocarse. Al final, ambos ganaron seis carreras pero el título fue para Spencer por solo dos puntos. Lawson fue cuarto tras subir a cuatro podios, pero nunca acabó por delante de Roberts.

Lawson tenía 25 años y el futuro abierto, mientras que Roberts seguía en plena forma a sus 31. Sin embargo, el estéril triunfo de Roberts en Imola 1983 fue también la carrera de su adiós y no hubo duelo con Lawson, que cogió su testigo en Yamaha y ganó el título al año siguiente.

Los siete grandes duelos que nunca existieron

Valentino Rossi y Mick Doohan.

DOOHAN VS ROSSI

Mick Doohan fue la última gran leyenda del medio litro. Después de pelear con una de las generaciones más míticas de la historia del motociclismo (Wayne Rainey, Kevin Schwantz, Wayne Gardner, Eddie Lawson o Randy Mamola) y de superar una lesión que casi le cuesta la pierna, el australiano arrasó en el último lustro del pasado siglo, enlazando hasta cinco títulos consecutivos.

Mientras Mick empezaba a coleccionar títulos, un jovencísimo Valentino Rossi empezaba a coleccionar adeptos. Llegó al octavo de litro en 1996, año del tercer título de Doohan; y un año más tarde ambos lograron ser campeones de sus respectivas categorías. Rossi saltó a 250cc y Doohan seguía a lo suyo, hasta que llegó la temporada 1999.

Era el segundo y último año de Rossi en el cuarto de litro, que saldó con el título que se le había escapado no por mucho en su año de rookie. Todo estaba servido para su desembarco en 500cc de cara a 2000, como finalmente así fue. Quedaba más de un año para que eso sucediera, pero en el horizonte empezaba a atisbarse un duelo entre el rey absoluto del motociclismo y el joven aspirante italiano.

Desgraciadamente no fue así. Nada más comenzar la temporada 1999, Doohan sufrió una caída en los entrenamientos de Jerez y se rompió la pierna. Tenía casi 34 años y optó por la retirada definitiva, lo que impidió ver compartir pista a Doohan y Rossi, los dos grandes últimos dominadores de la categoría reina hasta Marc Márquez.

Los siete grandes duelos que nunca existieron

Carl Fogarty y Troy Bayliss.

FOGARTY VS BAYLISS

Antes de que Jonathan Rea se destacase como mejor piloto de la historia del Mundial de Superbike, se disputaban dicho honor dos pilotos que, pese a llevarse menos de cuatro años, por desgracia apenas llegaron a coincidir en pista más allá de un puñado de carreras.

Procedente de la Fórmula TT –donde ganó los tres últimos de la historia entre 1988 y 1990- y llamado a ser el nuevo icono del TT de la Isla de Man, en el que ganó tres veces (750cc en 1989 y Senior TT y Formula One en 1990), Carl Fogarty disputó su primer año completo en el Mundial de Superbike en 1991, si bien había aparecido esporádicamente desde su creación en 1988.

Su paso de Honda a Ducati en 1992 cambió la historia del certamen. Subcampeón en 1993 tras Scott Russell, le derrotó al año siguiente y revalidó el título en 1995. Tras un año en Honda volvió a Ducati y repitió la historia: tras ser subcampeón en 1997 conquistó dos títulos seguidos en 1998 y 1999 para un total de cuatro.

En 2000 buscaba su quinto título, pero en la segunda ronda en Phillip Island sufrió un accidente que le acabaría costando la retirada con 34 años. Para sustituirle, Ducati apostó por otro piloto ya realmente veterano como el australiano Troy Bayliss, que ya tenía 31 años.

Bayliss no había empezado a competir hasta los 26 años, pero en apenas dos años ya había debutado en 250cc y Superbike. Allí hizo un wild card en Phillip Island en 1997 y dos más en 1998, en Donington y Brands Hatch, que serían todas sus coincidencias en pista con Fogarty.

La temprana retirada de ‘Foggy’ le dio la oportunidad de su vida, y vaya si la aprovechó: tras un primer año de aproximación, se proclamó campeón en 2001, en su segundo año completo, y después sumaría dos más. Quién no ha imaginado los duelos que hubiesen protagonizado Fogarty y Bayliss si el británico hubiese podido prolongar su carrera un poco más o si el australiano hubiese comenzado antes su trayectoria.

Los siete grandes duelos que nunca existieron

Valentino Rossi y Daijiro Kato.

ROSSI VS KATO

Sin Doohan, el último gran mito del medio litro, y con Álex Crivillé ya en declive por sus problemas físicos, la transición de las 500cc a las MotoGP había dejado el camino expedito al italiano Valentino Rossi, cuyo imparable ascenso hasta la categoría reina había ido de la mano con el exponencial crecimiento de su popularidad lo largo y ancho del globo.

Los que habrían de convertirse en sus grandes rivales, como Casey Stoner, Dani Pedrosa y Jorge Lorenzo, todavía estaban dando sus primeros pasos en el paddock mundialista; mientras que sus primeros rivales, como Sete Gibernau o Max Biaggi, apenas lograban incomodarle más allá de alguna carrera suelta. Como cada vez que un piloto domina con puño de hierro, resultaba inevitable buscarle un rival en el horizonte.

Un horizonte que se iba acercando y que dibujaba un nombre: Daijiro Kato. En esa época en la que los wild cards japoneses ponían en jaque a los pilotos mundialistas en Suzuka, el de Saitama se plantó en la parrilla del cuarto de litro del GP de Japón en 1996 con apenas 19 años. Ese año fue tercero, pero en los dos cursos siguientes se hizo con la victoria.

Aun así, no llegó a tiempo completo al Mundial de 250cc hasta 2000. Desde el principio se postuló como candidato al título, pero le faltó regularidad y acabó tercero. En 2001 no perdonó: arrrasó con once victorias (récord histórico de la categoría superando las diez de Mike Hailwood y Anton Mang) y, con el título bajo el brazo, saltó a MotoGP.

Con la Honda del Gresini, Kato tuvo un complicado año de rookie en el que acabó en la séptima posición de la general después de haber abandonado hasta en seis carreras, pero dos segundos puestos y varios top 5 hacían pensar que el nipón de 26 años podía plantar cara a Rossi.

Sin embargo, la tragedia se cruzó en su camino en la cita inaugural de 2003 en Suzuka, cuando un grave accidente le acabaría costando la vida tras dos semanas en coma. Rossi se paseó ese año y los dos siguientes y el dolor del mundo del motociclismo se mezcló con la pregunta de si Kato podría haberse interpuesto en ese dominio.

Los siete grandes duelos que nunca existieron

Casey Stoner y Marc Márquez.

STONER VS MÁRQUEZ

El último gran duelo de todos los que no han llegado a existir es, al mismo tiempo, el que más cerca ha estado de producirse desde una perspectiva cronológica. En el Gran Premio de la Comunidad Valenciana que cerraba la temporada 2012 de MotoGP, bajo un intenso aguacero y en una carrera de auténtica locura, el australiano Casey Stoner se despedía del motociclismo de competición con un tercer puesto para irse a pescar con su familia.

Acababa de cumplir 27 años y dejaba tras de sí un brillante palmarés coronado con dos títulos mundiales. Para entonces llevaba ya casi media vida lejos de su casa, ya que con 14 años se mudó a Europa para ser piloto. Tras curtirse en España debutó en el Mundial de 125cc en 2001, y desde el año siguiente ya era piloto fijo.

Tan veloz como irregular, consiguió un par de victorias en el octavo de litro y saltó a 250cc en 2005. Subcampeón a la primera subió a MotoGP y en su segundo año se fue a Ducati y en solo un año hizo historia al lograr el primer título de la marca. Tras tres años más en la marca italiana fichó por Honda y se llevó el título, que no pudo revalidar en el 2012 de su despedida.

Tras el aguacero que despidió 2012, el sol salió y el Mundial siguió su curso. En Qatar 2013, mientras Stoner brillaba por su ausencia, otro piloto con un talento sobrenatural lo hacía con su presencia: el español Marc Márquez, que llegaba a la clase reina como bicampeón del mundo y heredaba la moto de Stoner en el Repsol Honda.

Lo sucedido desde entonces es historia: Márquez se proclamó campeón mundial de MotoGP en su año de rookie y repitió título al año siguiente. Tras perder el de 2015 lo recuperó en 2016 y no lo ha vuelto a soltar, enlazando cuatro títulos consecutivos y cada vez con una superioridad más evidente, lo que hace que todo el mundo se pregunte qué hubiera sucedido si hubiese tenido a Stoner entre sus rivales.

Marc Márquez, Giacomo Agostini y Valentino Rossi (Montaje: @lakonur / Fotos: Gold & Goose).

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