Comparativa BMW: R nineT y R 1200 R

BMW tiene en su catálogo dos naked, con motor bóxer, chasis multitubular, horquilla invertida y mucho carácter, la R nineT y la nueva R 1200 R, pero a pesar de lo que pueda parecer cada una ofrece una visión diferente de este mundo de motos sin carenado.
Sergio Romero. Fotos: Jaime de Diego. Colabora: Marcos Blanco -
Comparativa BMW: R nineT y R 1200 R
Comparativa BMW: R nineT y R 1200 R
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El motor bóxer y BMW han estado íntimamente ligados desde hace casi un siglo, así que nuestras protagonistas son dos de los estandartes de esta historia. De hecho con motivo de su 90 aniversario, la marca alemana presentó en el Salón de Milán un prototipo de una «roadster» para celebrarlo: la R nineT. Esta particular naked tomó parte de su base de la R 1200 R, a la que ya también enfrentamos en otra comparativa con la R niteT. Pero la R ha evolucionado y ha tomado un camino que por un lado la acerca a la nineT, ya que ahora dispone de horquilla invertida y por otro la separa de ella, dado que monta la última generación del bóxer refrigerado por agua (de aire en la R nineT).

Las dos cumplen con las tendencias que rigen Europa últimamente, ya que se encuentran en el segmento más popular y tienen ese toque diferenciador que BMW le da a sus motos. De manera que por diseño, estilo e imagen de marca están en el punto de mira de un público que busca sentirse especial a lomos de su moto, pero que también quiere comodidad y prestaciones, sin olvidar que tiene que tener el poder adquisitivo necesario. Pero a pesar de coincidir en mucho planteamientos también tienen puntos en los que se diferencian.

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Dos caminos

Echándole un vistazo a la ficha técnica puedes pensar que se trata casi de la misma moto, pero en la práctica hay más diferencias de lo que parece. Empezando por la posición de conducción, que define en gran medida la interacción del piloto con la moto. La R nineT es la más particular en este aspecto y te transmite unas sensaciones curiosas. El manillar es muy ancho y está bajo, como la moto en general de modo que parece ser de menor cilindrada. El cómodo asiento te permite llegar bien al suelo con los dos pies y como es compacta se maneja bastante bien. Te colocas sobre ella y sientes la pureza de una naked, dado que no hay elementos superfluos entre la carretera y tú.

Por otro lado esto disminuye su protección aerodinámica y hace que su instrumentación sea menos completa que la de su hermana R 1200 R. Sobre esta las sensaciones son más similares a las de una naked al uso, ya que tiene unas cotas estándar en la ergonomía. Así que envuelve un poco más al piloto y es algo más alta. Como buena BMW tiene todo estudiado para darle confort al piloto, así que el asiento es de agradable mullido. Su llegada ha hecho que la nineT y ella se diferencien en la instrumentación que equipan, antes igual.

La R se ha remodelado y en ella prima la modernidad y la información, de modo que tenemos ante nosotros una pantalla digital muy bien integrada que toma protagonismo y ofrece gran cantidad de datos. Mediante dos pulsadores diferentes se puede variar la información, con temperaturas, consumos, autonomía, los parciales y el modo de motor y el ajuste de las suspensiones electrónicas. Además, permite variar la configuración del display en tres modos, en los que cambia por completo lo que vemos en el cuadro.

El único punto mejorable es que su visibilidad no es tan buena como en otros modelos de la marca, que siempre es capaz de combinar ese gran número de datos con una sencilla visualización por parte del usuario. Pero esto también va en función del modo de pantalla elegido. En contrapunto a esto la nineT mantiene la sencilla instrumentación de la generación anterior, más clásica de diseño y acorde con su filosofía. En ella hay dos esferas analógicas con revoluciones y velocidad, con un pequeño cuadro digital en medio con los datos básicos y los consumos.

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En el interior

Por dentro la R 1200 R en su última versión también ha recibido un buen número de cambios, empezando por el chasis, que ahora tiene una estructura similar a la de su hermana retro. Los dos multitubulares, aunque con variación en sus anclajes, agarran la horquilla invertida en la pipa de dirección utilizando el motor como elemento portante. Así que en la R desaparece el basculante delantero del sistema Telelever. Un salto importante, siguiendo a la nineT, ya que han roto con casi un cuarto de siglo de tradición dentro de los modelos bóxer.

De manera que líneas generales y desde el punto de vista estructural son bastante parecidas, pero una vez en marcha vuelven a aparecer diferencias entre ellas. La novedosa R 1200 R es una moto más grande y voluminosa que su hermana, de manera que parece más lenta de reacciones y da la impresión de que gira más despacio una vez has entrado en la curva. Entre ellas hay 21 kg de diferencia, 221 kg en lleno para la nineT y 242 kg para la R, y eso corrobora esas sensaciones descritas.

La horquilla invertida de la R tiene un firme tarado que hace que aguante muy bien la frenada, incluso recuerda un poco a la resistencia al hundimiento del Telelever. Con lo que te permite sacarle el máximo partido a los frenos Brembo con pinzas radiales de cuatro pistones y discos de 320 mm, un equipo que comparte con la nineT. La horquilla también es similar, aunque es de 45 mm de diámetro en la R por los 46 mm de su hermana, pero con la utilización del Dynamic ESA da la sensación de tener un mejor funcionamiento hidráulico. Lo mismo sucede con el amortiguador, que con el sistema WAD de amortiguación en función del recorrido, transmite una mayor sensación de confort en la R.

Se podría decir que la moto en general filtra más lo que le llega al piloto, ya que tiene también un mayor recorrido de suspensiones, mientras que la nineT es más directa y algo más seca. En cualquier caso las dos tienen un comportamiento muy bueno tanto para circular con tranquilidad como para rodar a buen ritmo en un puerto de montaña. La frenada en ambos casos es segura, ya que hay potencia, como hemos dicho, y el ABS es muy eficaz en el tren delantero, aunque actúe pronto en el trasero. En cuanto a estabilidad las dos cuentan con la ayuda de un amortiguador de dirección no regulable, que les dan un toque de firmeza en la dirección y no tiene efectos negativos.

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Electrónica

La electrónica se ha vuelto uno de los puntos repetitivos de nuestras pruebas en los últimos años, pero es que está marcando la diferencia entre las diferentes generaciones, como se puede apreciar en estas dos BMW. Basta con un leve toque en el acelerador del R 1200 R, electrónico, y luego con otro en la nineT, por cable, para ver que hay algo diferente. Pero antes de ver qué pasa en cada una merece la pena hacer un repaso a los cambios que ha introducido la R 1200 R con la última generación del bóxer 1.170 cc de la marca alemana.

Lo vimos hace dos temporadas como novedad absoluta en la R 1200 GS y se distingue por la refrigeración por agua, lo que se traduce en un mayor rendimiento, 15 CV declarados en este caso, y unas menores emisiones. Pero también ha cambiado por dentro, ya que el cigüeñal del nuevo motor bóxer ya no genera esa sacudida al acelerar en vacío (el eje primario equilibra el cigüeñal al girar ahora en sentido opuesto a él). Además de estas diferencias mecánicas la nueva R 1200 R ofrece también cuatro modos de motor, Rain, Road, Dynamic y User y control de tracción. Con lo que se ofrece un paquete más moderno y claramente más efectivo, si bien para acceder a él hay que elegirlo como equipamiento opcional (modo de conducción pro).

La posibilidad de elegir los distintos modos de potencia te permite ajustar la nueva R más a las condiciones del asfalto, si bien las diferencias más notables están al utilizar el modo Rain, donde se suaviza en gran medida la respuesta. A fin de cuentas, es en condiciones de poco agarre donde necesitas poder cambiar la gestión del motor.

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A esto hay que añadir que la generación de DTC (Dynamic Traction Control) que equipa ya funciona con inclinación y en todo tipo de condiciones, lo que supone un importante plus en seguridad activa. El tiempo de corte no es muy grande y el sistema actúa con rapidez cuando detecta el deslizamiento de la rueda trasera. Nuestra unidad de pruebas incluía un nuevo accesorio de BMW que también es interesante, el asistente de cambio. Éste te permite bajar y subir de marcha sin utilizar el embrague, algo curioso y práctico, aunque te obligue a hacer un poco más de presión en el pedal a la hora de reducir. Volviendo a lo que decíamos al principio del párrafo, el tacto de los dos motores es diferente. El sensible acelerador de la R 1200 R hace que sea un poco más rápida de respuesta, así que sube de vueltas con ganas pero también es más suave de funcionamiento.

En esa sensación también tiene que ver la menor retención del motor refrigerado por agua con respecto al de aire. La potencia máxima también es superior en la moto nueva, 14 CV en nuestro banco, de modo que hay diferencia y se nota en las prestaciones. Pero también es cierto que los dos motores tienen mucho par en medios y transmiten esa pegada inmediata que tanto engancha a los amantes del bóxer. La nineT tiene más la esencia de este motor clásico y es más ruda en el buen sentido de la palabra, tan solo está menos conseguido el habitual tacto de esta mecánica al soltar el embrague, que te obliga a estar más atento para que no se cale comparado con la nueva. Algo a lo que su dueño se acostumbra en un corto periodo de tiempo. A su favor tiene ese carácter y el sonido que le da el escape Akrapovic de doble salida. Tiene un tono grave y con la sonoridad justa para disfrutar de él sin que llegue a ser molesto. Sus 102 CV le cunden bastante, por el par antes comentado, que supera los 10 kgm.

A pesar de no contar con ayudas electrónicas tiene una gran capacidad de tracción y una respuesta lineal que te permite predecir sus reacciones. Es una moto más pura por su concepto y enamora, pero se echa en falta algo más del práctico equipamiento BMW. Al final, por diseño, prestaciones y motor vemos que las dos «R» tienen su propio carácter, de modo que tienen públicos diferentes.

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Conclusión

Ya conocíamos las virtudes de la R nineT, dado que lleva un año en el mercado. Se trata de una de esas motos únicas y por las que te preguntan cuando te paras en el semáforo, me acaba de pasar justo antes de ponerme a escribir estas letras. Su diseño retro, sencillo pero impactante, es uno de sus puntos fuertes, pero se trata de algo más que una fachada. Y eso es debido a que su comportamiento es muy bueno y a que el bóxer con escape Akrapovic tiene mucho carisma. Es cierto que podría tener más equipamiento por lo que cuesta, pero el objetivo de moto especial está conseguido. Está dirigida para el que quiera sensaciones y sentirse especial.

En cambio la nueva R 1200 R es una moto más para todos los públicos y ha dado un gran salto con respecto a la versión precedente. El motor es más potente y suave que la anterior generación, además de contar con una buena gestión electrónica y control de tracción. Dinámicamente también le ha sentado bien el cambio a la horquilla invertida y es una moto muy completa. Es cómoda está bien equipada y ofrece una larga lista de accesorios, así que se trata de una de esas motos para todo pero que además tiene personalidad. Así que BMW ofrece dos opciones diferentes partiendo de una base similar.

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