Historia de las motos Megola

Hace cien años tres alemanes idearon estas curiosas motos que tenían el motor en la rueda delantera.

Megola Sport. Fuente: Zweiradmuseum Neckarsulm en Craetive Commons
Megola Sport. Fuente: Zweiradmuseum Neckarsulm en Craetive Commons

Para hablar de las motos Megola hay que viajar en el tiempo más de un siglo, ya que se produjeron en Alemania entre los años 1921 y 1925, poco después de que finalizara la Primera Guerra Mundial. Sus diseñadores fueron Teilhaber Meixer, Fritz Gockerell y Herr Landgraf, que a la vez dieron nombre a la marca, ya que esta está formada por las tres primeras sílabas de sus apellidos.

¿Qué hay que saber sobre Megola?

A continuación vamos a apuntar cuáles fueron los aspectos más interesantes de esta aventura en forma de motos que vio su final mucho antes de lo que sus creadores imaginaron. Pero en el año 1925, la crisis económica se extendió por Alemania, que estaba viviendo los estragos de haber perdido el conflicto bélico. A esto se añadía el hecho de que el mercado de la motocicleta aún era muy incipiente. Las marcas estaban intentando captar a los nuevos usuarios y no todas salían adelante, ya fuera porque sus propuestas no calaban entre los futuros compradores, o porque había modelos que resultaban más útiles y asequibles.

Moto de Megola. Fuente: Robert Kimberly en Creative Commons
Moto de Megola. Fuente: Robert Kimberly en Creative Commons.

No obstante, las motos Megola fueron una de esas rarezas que aún se recuerdan cien años más tarde. Y lo era por aspectos como los siguientes: 

  • El concepto de la Megola era radicalmente diferente a otros e incluso a cualquier moto actual, ya que el moto se situaba en la rueda delantera.
  • Ese motor era un Gnôme Monosoupape, el cual no se utilizaba una vez concluida la Gran Guerra. Los tres creadores de la moto apostaron por él y su integración en la rueda delantera.
  • El motor contaba con cinco cilindros y válvulas que se montaba en el lateral. Su cilindrada era de 640 cc y alcanzaba una potencia de 14 CV a 4.800 rpm.
  • De ese modo, evitaron poner embrague y transmisión, lo que evitaba usar cajas de cambios, las cuales presentaban numerosas averías. 
  • Claro que la conducción con el motor en la parte delantera era más complicada (además los pies se situaban por delante) y a eso se añadía un arranque que debía hacerse con la moto apoyada en el caballete y que requería a dos personas. Una de ellas debía girar la rueda delantera para que el motor se pusiera en marcha, mientras que la otra debía ya estar montada para ponerse en marcha.
  • En cuanto al depósito de combustible, se encontraba en el propio chasis.
  • La rueda delantera con el motor pesaba como mínimo 40 kilogramos.
  • Sobre sus prestaciones, llegaba a alcanzar los 85 km/h. Y realmente era rápida para la época, ya que llegó a ganar una carrera en el Campeonato Alemán disputado en el año 1924. 
  • Los últimos modelos deportivos que se fabricaron llegaban a los 140 km/h.
  • En total solo se fabricaron unas 2.000 unidades, de las que apenas quedan diez. Una de ellas se halla en el Museo Guggenheim de Nueva York (Estados Unidos).
  • Como hemos apuntado, el final de Megola llegó con las crisis alemana de la década de los 20, aquella que dio lugar al nazismo que se instauró en la década siguiente.
Fábrica de MBK, antigua Motobécane, en Francia. Fuente: www.yamaha-motor.eu

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Antigua moto Velocette. Fuente: iStock/CBCK-Christine

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